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ABC VIERNES 14 7 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA POR CARLOS ALBERTO MONTANER ¿QUÉ HACER CON GUANTÁNAMO? Es el emplazamiento perfecto para crear un museo de la democracia, que en un rápido recorrido muestre los logros que consiguen las sociedades abiertas frente al horror y la miseria del totalitarismo OS primeros norteamericanos que ocuparon Guantánamo llegaron disfrazados de ingleses. Fue en 1741 y entre ellos estaba Lawrence Washington, medio hermano de George. Ocurrió durante la Guerra de la oreja de Jenkins una feroz contienda librada entre Inglaterra y España porque un guardacosta español detuvo a un barco inglés cercade la Florida, y el capitán, un tipo con malas pulgas y un carnicero sentido de las relaciones internacionales, le arrancó una oreja al británico y lo envió de regreso a Londres con un lacónico mensaje: Dile a tu rey que si lo agarro por aquí le haré lo mismo Ocho años más tarde, en 1739, el desorejado Jenkins contó en el Parlamento lo que le había sucedido, y el primer ministro Walpole, dispuesto a castigar a los españoles- -lo que le salió rematadamente mal- -mandó al Caribe la mayor flota que hasta entonces había cruzado el Atlántico. A partir de ese momento la cartografía inglesa descubrió la enorme bahía, estratégicamente situada y no muy lejos de la ciudad costera de Santiago de Cuba. De manera que en 1898, cuando los norteamericanos le declararon la guerra a España, Guantánamo pareció ser el lugar ideal para desembarcar a los marines y abrirle paso a la infantería. Derrotada España, los americanos pensaron que debían quedarse para siempre en ese idílico paraíso. -hoy bajo la influencia del castrismo debido a la diplomacia médica cubana- -y una universidad o un seminario permanente en el que se impartan cursos sobre democracia, economía de mercado y gobernabilidad en el que participen no sólo cubanos del exilio, sino caribeños y latinoamericanos interesados en defender la causa de la libertad. Es el emplazamiento perfecto para crear un museo de la democracia, que en un rápido recorrido muestre los logros que consiguen las sociedadesabiertas frenteal horror y la miseria del totalitarismo. Una nueva imagen, un nuevo destino No es posible ignorar el factor psicológico y el valor de los símbolos en las luchas políticas. Si Guantánamo deja de ser una prisión rigurosa e ilegal y se convierte en un faro de libertad y en un centro de estudios encaminado a servir las necesidades de las pequeñas islas caribeñas que Chávez y Castro intentan reclutar para sus aventuras intervencionistas, es algo que internacionalmente le conviene a la dañada imagen de los Estados Unidos. Pero, para los cubanos de la isla que ansían un cambio, y mucho más para quienes lo temen, sería muy alentador percibir que al menos existe un rincón de su geografía en el que las personas son libres, intercambian ideas, mantienen criterios diferentes y discuten puntos de vista opuestos sin temor a represalias. Para ellos será importantísimo saber que en suelo nacional otros cubanos sueñan y proyectan un futuro en el que todos podrán ser libres y alcanzar un modo de vivir razonablemente próspero. El territorio, similar y hasta mayor que algunos de los estados- islas del vecindario, posee puerto, aeropuerto, hospital, y una buena infraestructura, producto de las fortificaciones hechas durante la Segunda Guerra Mundial. Su función como base militar no tiene demasiado sentido en una época como la nuestra, en la que el canal de Panamá fue entregado a los panameños, y en la que la Marina norteamericana cerró la base Roosevelt (la mayor del mundo) en la vecina Puerto Rico. Hoy sería una locura devolverle a Cubala jurisdicción sobre este territorio para que extienda el ámbito de la dictadura, pero para los cubanos demócratas, dentro y fuera de la Isla, y para los militares sería un gran incentivo escuchar de la Casa Blanca la promesa de renunciar totalmente al control de la base una vez que Cuba sea libre. Sería otra razón para luchar por el cambio. Escritor L rada para mezclar ambos asuntos en beneficio de Estados Unidos, de su imagen, y del futuro democrático cubano. ¿Cómo? Utilizando ese territorio cubano para comenzar a sembrar la libertad en la isla y en el entorno caribeño. Guantánamo es un lugar ideal para crear poderosas antenas que retransmitan las emisiones de la Voz de América y de Radio y TV Martí dirigidas al pueblo cubano, así como toda la programación disponible en el inmenso dial de la radio y la televisión norteamericanas. Guantánamo es el sitio perfecto para crear una facultad de Medicina que sirva a los miniestados caribeños Ciento ocho años después LaCorte Suprema norteamericana le ha dicho al presidente Bush que no puede mantener presos indefinidamente, sin trato humano y sin juicio justo a los terroristas islámicos recluidos en la base de Guantánamo. En 1993- -entonces gobernaba Clinton- -hubo un laudo parecido con relación a los inmigrantes haitianos. El asunto es muy simple: Estados Unidos es una nación construida en torno al principio de que todos deben someterse por igual al rigor de la ley. Dentro del territorio donde impera la constitución americana no puede haber personas exceptuadas de este deber y de este derecho. No existen, pues, limbos penales regidos porreglas ajenas a la legislación regular norteamericana o a los tratados internacionales que firma la nación. Es verdad que Estados Unidos no tiene soberanía sobre Guantánamo- -un territorio de 116 kilómetros cuadrados, dos tercios del tamaño de Washington D. C. incrustado en la costa suroriental cubana- pero tiene jurisdicción. Allí se aplican leyes norteamericanas, y las leyes, felizmente, no pueden ser arbitrariamente dictadas o ignoradas por el Poder Ejecutivo o por los militares. En eso descansa el equilibrio de poderes de la república. Mientras la Casa Blanca estudiaba el fallo de la justicia a propósito de los detenidos en Guantánamo, Condoleezza Rice le entregaba al presidente Bush un nuevo informe con los planes norteamericanos para acelerar la transición hacia la democracia en Cuba tras la (probablemente) cercana desaparición de Fidel Castro, quien cumplirá ochenta años en agosto próximo y muestra signos de creciente decrepitud. Sería muy útil que los estrategas norteamericanos, utilizando la imaginación, sumaran dos más dos y advirtieran que tienen en sus manos una oportunidad do- REVISTA DE PRENSA POR JUAN PEDRO QUIÑONERO EMBRIAGUEZ E HISTERIAS La globalización de la economía, la política, la diplomacia y el terror confiere a todos los problemas nacionales o locales muchas facetas internacionales. En Hamburgo, Der Spiegel publica una entrevista de fondo con Vuk Draskovic, ministro serbio de Asuntos Exteriores, comentando el proceso de descomposición de la antigua Yugoslavia, a la espera de lo que pudiera ocurrir en Kosovo. Draskovic le da la vuelta al problema geopolítico de los Balcanes, preguntándose qué ocurrirá mañana en Cataluña y el País Vasco. Le Monde publicó la semana pasada un gran mapa de la nueva Europa la crisis institucional de la UE ha coincidido con la floración de un archipiélago de microestados. En Londres, el Times publica un análisis de mucho calado de Anatole Kaletsky, comparando la matanza de Bombay con las masacres terroristas en Nueva York y Madrid, sacando dos consecuencias de alcance mundial. Primera: las reacciones histéricas de España y EE. UU. (Kaletsky habla de histeria política) hizo el juego internacional de los criminales. Segunda: la terminología de la guerra contra el terror corre el riesgo de convertir en soldados y mártires a unas bandas de asesinos, consagrados como un ejército En el terreno económico, Wall Street Journal denuncia en escorzo el nacionalismo bursátil de las autoridades españolas. En otro sector, Financial Times dedica dos artículos a la evolución del caso E. ON- Endesa, evocando las maniobras que pudieran disuadir al gigante energético alemán, que, por su parte, acaba de firmar un contrato estratégico con Gazprom, el gigante ruso. Desde otra óptica económica, La Tribune parisina consagra bastante espacio a los informes ecologistas que denuncian la desertización de las costas mediterráneas, víctimas, entre otras cosas, de modelos agrícolas de otra época. Desde otra perspectiva agrícola, la publicación sindicalista francesa Paysan Breton publica un informe comentando las tentaciones proteccionistas de España y Francia, oponiéndose a la apertura de los mercados europeos a los países pobres. En el terreno de la globalización retrospectiva, European Jewish Press publica un reportaje sobre la puesta en escena en Hervás, Cáceres, de una obra de teatro recordando la expulsión de los judíos extremeños. Menos trágico, Free Times, en Nueva York, publica un largo análisis sobre los vinos blancos españoles, gallegos, catalanes, vascos, riojanos, etc.