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18 Nacional JUEVES 13 7 2006 ABC El Gobierno niega al paracaidista muerto en Afganistán el mérito de haber caído en acción bélica como sí otorgó en Irak Bono concedió la cruz al mérito militar con distintivo rojo- -situaciones de guerra- -a todos los militares fallecidos o heridos en el conflicto iraquí A. COLLADO MADRID. Jorge Arnaldo Hernández, caballero legionario paracaidista de la II Bandera de la Bripac muerto en Afganistán el pasado sábado por la acción de una mina anticarro que los talibán colocaron al paso de su patrulla, ha recibido a título póstumo la cruz al mérito militar con distintivo amarillo- -fallecido en acto de servicio o atentado- y no con el rojo reservado a las acciones bélicas que sí tienen los militares españoles muertos o heridos en Irak. El anterior ministro de Defensa, José Bono, tomó esa decisión en enero de este año y lo anunció el día de la Pascua Militar, ante Su Majestad el Rey, con el argumento de que todos los militares españoles que cayeron o fueron heridos en Irak lo hicieron en acción de guerra Además, dijo que había una deuda de reconocimiento: Los soldado no eligieron acudir o no, simplemente obedecieron y soportaron fuego hostil en una zona lamentablemente tan poco pacífica Por contra, el Gobierno niega ahora al legionario de origen peruano ese mismo trato y le impone el mismo distintivo amarillo que a los 17 soldados muertos el pasado mes de agosto en Irak, cuando cayó a tierra el helicóptero en que se desplazaban casi a ras de tierra y completamente equipados para el combate en unas circunstancias aún sin aclarar. rescate también sufrieron fuego de ametralladoras, según fuentes militares. En agosto pasado, el Cougar español viajaba al límite de carga, con los soldados totalmente equipados y armados, con una ametralladora pesada montada en la puerta y volaba a muy baja cota, precisamente en prevención de ataques de guerrilleros islamistas. El presidente del PP, Mariano Rajoy, insiste en que Zapatero acuda al Congreso a explicar el riesgo de las tropas españolas en Afganistán, aunque no cuestiona su presencia allí, pero le pide que dé la cara y deje al margen su afán de presentarse como un pacifista a ultranza. En el caso del paracaidista muerto en el ataque de los talibán, en el PP insisten en que no se puede tratar como un atentado terrorista, sino como una evidente acción bélica contra tropas regulares. Consideran que es obligado reconocer que el paracaidista murió en combate o acción bélica. En el museo de la Bripac están escritos los nombres de los caídos en actos de servicio o accidentes, por un lado, y los muertos en acción bélica por otra, el primero el teniente Antonio Ortiz de Zárate, muerto en la guerra secreta de Sidi Ifni. La Asociación de Militares Españoles (AME) también pidió el distintivo rojo para Jorge Arnaldo. Un ataque a un convoy militar no es un atentado, es una acción de guerra dijo a Ep su secretario general, José María Pairet. El precedente del Cougar El Ejecutivo mantiene ese doble rasero en el trato a las tropas enviadas a los dos países pese a que el actual ministro, José Antonio Alonso, ha reconocido desde el primer momento el carácter bélico del conflicto en Afganistán, donde el Gobierno de Zapatero decidió enviar más soldados al mando de la OTAN para compensar ante los Estados Unidos y los aliados su decisión de retirar las fuerzas destinadas en Irak. Bajo la mismo premisa, Defensa negó a la tripulación de la fragata Álvaro de Bazán, integrada en el grupo de combate del portaaeronaves Theodore Roosevelt durante el pasado otoño en aguas del Golfo Pérsico, los complementos salariales previstos para acciones de riesgo en el exterior. Los legionarios y paracaidistas españoles destinados en Afganistán participan en los llamados equipos de reconstrucción provincial patrullas y misiones de control en las que las fuerzas de la OTAN se enfrentan a los talibán y señores de la guerra En el último episodio conocido en que se vieron involucradas tropas españolas, el ataque al convoy en el que iba el paracaidista Jorge Arnaldo Hernando, los helicópteros que acudieron después al Zapatero posa en la patrullera de la Guardia Civil La Palma que rescata en el mar a los cayucos llegados de África EFE Zapatero visita Canarias sin dar respuesta al problema de los centros de menores saturados BERNARDO SAGASTUME SANTA CRUZ DE TENERIFE. La visita de ayer de José Luis Rodríguez Zapatero a Canarias no produjo el resultado esperado, más allá de algunas fotos protocolarias y un rápido recorrido a los centros de acogida de inmigrantes en las islas de Tenerife y Fuerteventura. Una de las demandas del Gobierno regional, la reubicación en la Península de algunos de los más de 400 menores extranjeros que permanecen en el Archipiélago, quedó insatisfecha, algo que reconoció la consejera de Asuntos Sociales, Marisa Zamora. Nos han ofrecido apoyo para la construcción de un nuevo centro de acogida señaló mientras Rodríguez Llegan 94 inmigrantes en un cayuco Pocas horas después de la visita del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a las Islas Canarias, un nuevo cayuco arribó en el muelle de Las Galletas, situado en el municipio tinerfeño de San Miguel de Abona. En la embarcación viajaban noventa y cuatro inmigrantes irregulares, todos ellos varones mayores de edad, y ninguno de ellos presentaba síntomas ni afecciones graves a pesar de la dura travesía. La barcaza alcanzó el muelle por sus propios medios, por lo que no fue necesario que los equipos de emergencias la escoltara, según fuentes de Salvamento Marítimo. Zapatero saludaba a los que rescatan y dan primeros auxilios a quienes llegan desde la costa africana. Pero esa no es la solución, no debe construirse otro centro, sino respetarse el cupo de 250 menores estipulado Las Islas acogen en este momento a 410 menores, en su mayoría de Senegal, Mali y Mauritania. Su presencia ha despertado reacciones de corte xenófobo. El Gobierno de Canarias había ofrecido a la Presidencia que se incluyera en la agenda oficial una visita a los centros de menores inmigrantes, para que conociera de primera mano la situación de los niños y jóvenes que llegan al Archipiélago, pero esto no se produjo.