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4 Opinión JUEVES 13 7 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) J. López Jaraba (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil Y AHORA, TAMBIÉN LÍBANO T VALOR UNIVERSAL DEL CASTELLANO E ha dicho con acierto que la lengua española es el verdadero petróleo de nuestro país. Así lo demuestra su aportación al PIB- -a la altura ya del turismo- -y el hecho de que haya superado en casi todas partes al francés o al alemán como segunda lengua extranjera. Es muy significativo que la demanda crezca especialmente en los países de habla inglesa o de fuerte influencia anglosajona. En el caso de Estados Unidos, los hispanos suman ya más de 41 millones de personas, de modo que se trata del tercer país del mundo en número de hispano- hablantes, por detrás de México y España; pero es que además nuestro idioma es- -con diferencia- -el más solicitado en los distintos niveles del sistema educativo norteamericano. En Brasil, la ley exige que todas las escuelas de enseñanza secundaria ofrezcan a los alumnos la asignatura de Español. Estos datos abrumadores podrían ampliarse con referencia a las potencias emergentes de Asia. Por ello, es una excelente noticia la apertura del Instituto Cervantes en Pekín, una inversión de dos millones de euros que permitirá captar a unos 21.000 alumnos durante los próximos tres años. Los Príncipes de Asturias inauguran mañana este centro (que lleva el nombre de Antonio Machado) destinado a ser la sede más grande del Cervantes en el mundo. Una presencia activa en China es un reto ineludible para todos los países que tienen algo que decir en el mundo globalizado del siglo XXI. España debe jugar a fondo sus cartas en este llamado poder blando basado en la influencia cultural y educativa, que los especialistas consideran determinante para el presente y el futuro de las relaciones internacionales. El apoyo de la Corona a este tipo de manifestaciones es una buena prueba de su sensibilidad hacia los asuntos que importan de verdad para el futuro de España. Esta buena noticia contrasta con el absurdo empeño de ERC (plasmado en una iniciativa ante el Parlamento autonómico) para convertir la presencia de Cataluña en la Feria de Libro de Fráncfort en un coto reservado a los autores en lengua catalana. Es un disparate que se desacredita a sí mismo ante cualquier persona razonable, porque una parte muy sustancial de la cultura en aquella S Comunidad Autónoma se produce en la lengua común a todos los españoles. Sólo una ideología rancia y trasnochada puede pretender que se limiten las posibilidades expresivas en esta época de fuerte competencia entre los grandes idiomas internacionales. Nadie puede discutir la calidad y el prestigio de las letras catalanas, pero es notorio que la capacidad de influencia de quienes se expresan en castellano abre puertas que nadie en su sano juicio debería cerrar. Los responsables políticos tienen el deber de actuar más allá del oportunismo o de las intenciones partidistas: en esta materia es absurdo poner piedras en el propio zapato, dando ventaja a los competidores que no pierden el tiempo en disputas internas. Como es lógico, una parte de la responsabilidad incumbe a quienes han impulsado la aprobación de un estatuto de autonomía que ofrece un notorio desequilibrio en favor del catalán en relación con la lengua oficial en toda España. Éstas son las consecuencias indeseables de una política de concesiones sin sentido. Las lenguas son un instrumento de cohesión social y no deben convertirse en fórmulas para discriminar a los ciudadanos o para hacer política revanchista. Algunas ideologías nacionalistas pretenden desplazar al castellano en nombre de una concepción historicista que sacrifica los genuinos derechos individuales en favor de imaginarios derechos colectivos. Sin embargo, los hechos son tozudos: la lengua española está en condiciones de afrontar este ataque y otros mucho más poderosos. Es triste, no obstante, que mientras su influencia y prestigio crecen en todo el mundo, algunos sectores minoritarios pretendan erradicarla dentro del propio territorio nacional. No lo van a conseguir, pero lo cierto es que ellos mismos renuncian a utilizar un estupendo vehículo de transmisión para la propia cultura local que dicen defender. Ha sido un acierto trasladar el eje de la acción exterior desde la defensa de la cultura española a la promoción de la cultura en español Deberían tomar buena nota del éxito quienes actúan movidos por el único objetivo de controlar una fuente de pequeñas influencias y amistades subvencionadas, aunque ello redunde en un daño innecesario al interés general. PRIVILEGIOS PARLAMENTARIOS AS mesas del Congreso de los Diputados y del Senado han aprobado por unanimidad la creación de un fondo que permitirá a los parlamentarios obtener la pensión máxima del sistema de Seguridad Social cuando dejen el escaño, con el único requisito de haber sido miembros de las Cámaras durante al menos siete años (es decir, la duración habitual de dos legislaturas) Además, diputados y senadores tendrán derecho a una indemnización de transición si se disuelven las Cortes y a una mensualidad por año de mandato hasta un máximo de 24 en caso de cese. También se aprobó la posibilidad de mantener el alta en la Seguridad Social para los mayores de 55 años que carezcan de actividad profesional tras perder el cargo político, así como la puesta en marcha de un plan privado de pensiones. La cuantía de estas ayudas alcanzará los 18 millones de euros en 2008, primer año de aplicación. La cantidad es ciertamente importante y es por ello muy significativo que su aprobación se realice con el apoyo explícito de todos los grupos parlamentarios. Socialistas, populares, IU y nacionalistas no suelen L estar de acuerdo en casi nada a lo largo de esta legislatura de permanente crispación y disenso; sin embargo, parece que las ventajas materiales para los integrantes de las Cámaras han conseguido el milagro del consenso. No se debe hacer demagogia con las retribuciones de los políticos, que deben mantener un nivel razonable de dignidad en el contexto social y económico del país. Pero si la clase política quiere aumentar dichas retribuciones debe hacerlo de forma directa y transparente, y no utilizar formas oblicuas que generan privilegios injustificables. Empresarios, trabajadores, funcionarios y profesionales de todo tipo están sujetos a reglas estrictas que se aplican sin excepción. La clase política no puede convertirse en una casta privilegiada porque ello va en detrimento de la legitimidad del sistema democrático. Utilizar un órgano de carácter administrativo (las mesas conjuntas de ambas Cámaras) en pleno mes de julio para aprobar estas ayudas es fiel reflejo de la mala conciencia de sus señorías ante un asunto que los ciudadanos- -también por unanimidad- -valoran de forma muy negativa. ARDE o temprano, la persistencia de un grupo terrorista en forma de milicia organizada en la frontera de Líbano con Israel tenía que causar graves problemas de seguridad en la región, como así ha sido. El incumplimiento por parte de Hizbolá de las resoluciones de Naciones Unidas, que piden su disolución para que sea el Ejército nacional libanés el encargado de la seguridad de una frontera tan sensible, ha acabado por tener las consecuencias que se temían y precisamente en el peor de los escenarios. Con la franja de Gaza ardiendo por los cuatro costados, la milicia chií, justamente incluida en la lista de grupos terroristas, trata de chantajear al Ejército israelí con el secuestro de dos soldados, en el momento más dramático de los últimos años en la franja de Gaza. Sus padrinos, Siria e Irán, han escogido además el momento más ventajoso para sus propios intereses, de manera que salpique y eclipse las discusiones que tienen lugar en París sobre el modo de impedir que el régimen de Teherán se dote de armas nucleares. Aunque se quiera pensar que los radicales de Hizbolá en Líbano y los palestinos de Hamás puedan estar actuando de forma coordinada, como sugiere Israel, lo único claro es que nada de lo que está pasando en estos momentos contribuye a ningún tipo de solución. Tanto en Gaza como en el sur de Líbano se han producido secuestros de soldados; y si Israel cediera ahora, esta actividad se convertiría en el nuevo lenguaje de los terroristas. Pero al mismo tiempo, Israel recibió un apercibimiento por parte de la comunidad internacional el fin de semana pasado, para exigirle que no hiciera uso desproporcionado de la violencia, y es de esperar que, aunque sean demasiado tibios, esos llamamientos a la moderación se repitan ahora que los cañones de los carros de combate israelíes están disparando contra territorio libanés. Los bombardeos que se han producido ya son poco esperanzadores en este sentido y, por lo que se ha visto, los militares hebreos no parecen tener intenciones de dar marcha atrás. En este escenario, la última ofensiva militar desplegada por Israel, una auténtica exhibición de fuerza, no contribuye a resolver el conflicto. Tampoco el ataque llevado a cabo recientemente en amplias zonas de Gaza. La firmeza comprensible frente a comportamientos terroristas debe mantenerse dentro de los límites de la mesura en la respuesta, porque de otro modo los argumentos que la justifican podrían perder su validez. Pero en ningún caso pueden equiparse las acciones militares de Israel con los métodos empleados por sus declarados enemigos en la zona, Hamás y Hizbolá. Estos últimos practican simplemente el terrorismo, y sus métodos preferidos no son otros que la violencia y el chantaje.