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70 Cultura MIÉRCOLES 12 7 2006 ABC Blues Los Veranos de la Villa Intérpretes: Willie DeVille (voz y guitarra) Brian Mitchell (piano) y David Keyes (contrabajo) Lugar: Jardines de Sabatini, de Madrid. Fecha: 11- 07- 06. JAZZ XXX Festival de Vitoria Concierto de Incognito; Medeski, Martin Wood; Javier Vercher Sexteto Lugar: Polideportivo Mendizorroza y Teatro Principal (Vitoria) Fecha: 10- 07- 06 UN PIRATA DEL BLUES PABLO M. PITA IMAGINACIÓN SIN FRENO LUIS MARTÍN odo un personaje. Willie DeVille no es sólo un músico más que viene a interpretar una serie de temas. También viene a interpretar el papel de Willie DeVille. El guión no es histriónico, pero sí el adecuado para formar parte de la tripulación de Piratas del Caribe ya sea la primera o la segunda parte. Además, un bucanero de los malos malos. Daba miedo su risa, o el mal rato que le hizo pasar al muchacho encargado de pasarle las guitarras- -por lo visto, él no estaba satisfecho con su trabajo- Tampoco resultaba recomendable pasar por debajo del escenario para ir a por una cervecita, ya que sus comentarios sarcásticos y sus miradas aviesas le quitaban a uno las ganas. Hacía tiempo que por estos pagos no se sabía apenas nada de este músico de Nueva Orleans. Aquí tuvo un notable éxito en 1994 con sus largos pendientes- -todavía los lleva- su tupé- -esto no, ahora peina una larga melena lacia- -y con una versión de Hey Joe que a más de uno se le ha quedado grabada en el cerebelo por delante de la inmortal de Jimi Hendrix, por ejemplo. Por cierto, que esta canción fue repetidamente solicitada por el público, pero el artista venía a otra cosa. Venía sobre todo a dar un recital de blues y de rhythm and blues. Para ello contaba con un piano y un contrabajo de acompañamiento, lo mejor para hundirse en las raíces de la música americana. Además cuenta con una voz rota que alcanza sus mejores momentos cuanto más se sumerge en el Mississippi. Aunque también se paseara por Chicago, con Trouble in mind o llegara hasta el boogie boogie con Rockin pneumonia and boogie woogie flu Especialmente brillante fue una versión en clave de blues que realizó de Heartbreak hotel el asunto que se encargó de inmortalizar Elvis Presley. También incluyó alguna composición propia, como Storybook love pero, en cualquier caso, Willie DeVille presenta un espectáculo más propio de bar repleto de humo- -él mismo no hacía más que fumar- -y ruido de vasos que de grandes recintos. Quizás por eso le imponía tanto el Palacio Real iluminado a sus espaldas. Lejos andan los tiempos en que estuvo a punto de ser una estrella. Ahora es un músico sarcástico, y con buen gusto para seleccionar el repertorio. T n la jornada con la que este festival entró decididamente en materia, la programación se escoró hacia el electrojazz. Y lo hizo con ración doble en Mendizorroza; banda británica muy floja y con poca electrónica en la primera parte, y clásicos de la vanguardia neoyorquina en la segunda. Se trataba de hacer que el personal no sólo disfrutase con la discoteca móvil de los hijos británicos de Earth, Wind Fire, sino de dar también cumplida cuenta de un fantástico concierto de jazz alentado desde una visión de ahora mismo. Incognito, los primeros, se alinean con las formaciones de bulla anodina que tanto lustre han arrebatado a muchos artistas y grupos de rhythm blues y soul. Música de ideas empobrecedoras, de la que sufre el abuso de formas del funk y cuya pervivencia en primer plano empieza mostrarse inverosímil, una traslación al jazz del éxito de la telebasura. Por fortuna, el trío Medeski, Martin Wood llegó para reparar el daño con su antídoto contra ordinarieces. Tres personalidades bien diferenciadas, aunque todos empujen en la misma dirección. Chris Wood, desde el bajo eléctrico y el acústico, es el marcapasos de la banda. Y Billy Martin un baterista exuberante que le saca todo el jugo a su maquinaria. John Medeski, no obstante, es el verdadero rey de la fiesta. E Uno de los componentes del grupo Medeski, Martin Wood, actuando en Vitoria EFE Con el hammond B- 3, este hombre ataca con una vigorosa artillería en permanente renovación; una constante que la banda persigue siempre. Jazz en cuyo alambique sonoro burbujean ocurrencias que pliegan su arco estético al rock psicodélico, al funk, a las disonancias y hasta al blues de Jimi Hendrix. Lo verdaderamente fascinante en sus presentaciones radica en saber que lo que hacen hoy no se parece en nada a lo que hicieron anoche. Por la tarde, en el Teatro Principal, el grupo del saxofonista valenciano Javier Vercher ponía el hecho diferencial en el parvulario del jazz hecho entre nosotros. Temas de dilatado desarrollo, repletos de incrustaciones de identidades musicales múltiples: Gato Barbieri en los 70, Wayne Shorter durante su estancia en la primera edición de Weather Report. La sólida estructura melódico- armónica que ha creado Vercher para estas piezas permite que el bazar de las sorpresas no deje de abrir de par en par sus puertas. Buen futuro. Bob Dylan entona su música en San Sebastián por la paz Bob Dylan congregó ayer a varios miles de personas en su concierto por la paz celebrado en San Sebastián. El cantante, de 65 años, interpretó sus canciones en un escenario instalado en la playa de Zurriola, con el Kursaal de fondo. Según los organizadores del concierto, totalmente gratuito, éste se concibió como una etapa en el camino hacia la paz Acompañaron a Dylan Mikel Laboa, que le precedió en el escenario, y el grupo Macaco, que puso el broche al evento. EFE