Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
26 Nacional CORRUPCIÓN EN MARBELLA OPERACIÓN MALAYA II MIÉRCOLES 12 7 2006 ABC Carlos Fernández, en el ojo del huracán El ex concejal del Partido Andalucista y uno de los muñidores de la moción de censura contra Julián Muñoz, Carlos Fernández, ha desaparecido de la escena y, en contra de lo que había asegurado en varias conversaciones privadas, no se ha presentado ante el juez, que había dictado orden de detención contra él. Fernández estaba de vacaciones en Galicia, donde recorría el Camino de Santiago, cuando fue citado por el juez Miguel Ángel Torres. Desde entonces nada se ha vuelto a saber de él, a pesar de que su abogado sí se presentó en los juzgados de Marbella para interesarse por la razón por la cual era citado por el juez. Durante todos estos días la Policía ha estado investigando sobre su paradero, pero de momento no hay indicios de dónde pueda encontrarse. Quizá vio cómo sus compañeros de corporación entraban en prisión y ha decidido poner pies en polvorosa explican fuentes de la investigación. En cualquier caso, su futuro penal es muy complicado, ya que es más que probable que en el momento en que sea arrestado acabe con sus huesos en prisión. En la de Alhaurín de la Torre, más concretamente. Junto al resto de sus compañeros y el que era su jefe, Juan Antonio Roca. La directora general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, en la visita que hizo ayer a la prisión provincial de Málaga, donde se encuentran los implicados en la red de corrupción de Marbella EFE La investigación apunta a que un cerebro en la sombra planeó la trama urbanística de Marbella Juan Antonio Roca es la mano ejecutora y más visible de la organización b Los años que abarcan por ahora el trabajo del juez, el fiscal y la Policía son los de menos actividad de la red: desde 2004 a febrero de 2006 JOSÉ MARÍA CAMACHO, PABLO MUÑOZ MÁLAGA. La operación Malaya ha acabado con la trama de corrupción política que actuaba en Marbella desde la llegada de Jesús Gil al poder, en 1991, pero quizá no haya llegado, de momento, hasta el auténtico cerebro en la sombra, cuya presencia sugiere el análisis de la documentación intervenida y del modus operandi de la red. Así lo creen fuentes de la máxima solvencia consultadas por ABC, que también admiten que sobre ese poderoso personaje no existe el menor dato objetivo y, por tanto, es imposible de investigar por ahora. Juan Antonio Roca estaba en una situación de debilidad respecto a la alcaldesa y los concejales, porque eran éstos los que finalmente tenían que conceder las licencias de obra y aprobar las prebendas. Y sin embargo éstos le obedecían sin rechistar reflexionan las fuentes consultadas. Si los políticos hubiesen querido le habrían quitado de la circulación hace ya mucho tiempo y se habrían hecho ellos con el negocio. Por tanto, parece lógico pensar que si no lo hicieron es porque todos estaban a las órdenes de alguien con un nivel muy superior y cuya posición no podía ser amenazada por ninguno de los personajes visibles de la trama remachan. La única explicación es que tuviera información muy comprometida para los concejales y por eso los podía controlar, aunque ese razonamiento es también válido en sentido inverso Paraíso de constructor Sin embargo, ni en la documentación más relevante, la intervenida al ex asesor de Urbanismo; ni en las escuchas realizadas a los implicados; ni en las posteriores declaraciones de sospechosos ante la Policía, el juez y el fiscal hay una sola referencia a esta persona. Hay quien asegura que el que comenzó todo esto fue Jesús Gil, que alcanzó el paraíso de cualquier constructor, que sin duda es controlar el Ayuntamiento de una ciudad turística, que además tiene la ventaja de ser lo sufi- La investigación policial está más avanzada, pero a la judicial aún le queda mucho cientemente pequeño como para no contar con un cuerpo de técnicos muy desarrollado, lo que facilita su trabajo explican las fuentes consultadas. Pudo ser él, claro que sí, pero no hay pruebas de ello. Y además, tras su muerte, ¿quién cogió el testigo? añaden. En este escenario Juan Antonio Roca pasaría a jugar un papel de mano ejecutora de la organización, la cara visible que lleva a cabo los planes y para ello utiliza los servicios del bufete de abogados de Madrid Sánchez Zubizarreta y Soriano, implicado en la trama, que es el que diseña el entramado de sociedades al servicio del ex asesor de Urbanismo. Aunque parece que él declaró que prácticamente ni conocía ese despacho, lo cierto es que se comprobó que había estado allí hasta en una veintena de ocasiones en un periodo corto de tiempo. Otra de las realidades incuestionables de la trama de corrupción política en Marbella es que el periodo en el que se centran las actuales investigaciones- -de 2004 a febrero de 2006- -es el menos activo de la organización. Para esas fechas los problemas judiciales y las trabas urbanísticas de la Junta de Andalucía, que ya había anunciado que iba a retirar al Ayuntamiento las competencias en esta materia, hacían que ya ni Roca ni los concejales pudieran garantizar al constructor que la obra se pudiera finalmente realizar. Si desde 2004 hay constancia de 25 millones de euros en sobornos, ¿qué cálculo habría que hacer en la época de Gil, cuando las recalificaciones del terreno y la concesión de las licencias de obras eran inmediatas? se preguntan las fuentes consultadas por ABC. Dentro de la satisfacción por un trabajo sin duda bien hecho, en ese aspecto concreto, por tanto, hay una cierta insatisfacción tanto en ambientes jurídicos como policiales, ya que si demostrar lo descubierto hasta ahora ha sido muy difícil, abordar ese asunto se antoja de momento poco menos que imposible. Evitar sorpresas En cualquier caso, hay que situar también el punto exacto en el que se encuentran las investigaciones, y en estos momentos se puede asegurar que se está en una primera fase de los trabajos. La investigación policial está más avanzada, pero a la judicial, la que hace que las sospechas acaben siendo pruebas en un juicio oral, aún le queda mucho. Hay que atar bien todo lo que hay hasta ahora para que luego no haya sorpresas, y eso lleva tiempo dicen las fuentes consultadas, para las que una tercera fase de la operación Malaya no es previsible a medio plazo, a no ser que surjan novedades inesperadas.