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ABC MIÉRCOLES 12 7 2006 Opinión 7 TRIBUNA ABIERTA POR ANTONIO BASAGOITI DEL ESPÍRITU DE ERMUA AL PROCESO DE ANOETA El PSOE ha asumido, a cambio de mantenerse en el poder, que es preciso hacer concesiones a ETA para que nos deje en paz H OY se cumplen nueve años del asesinato de mi compañero el concejal Miguel Ángel Blanco. Tal día como hoy, en 1997, un etarra le pegó un tiro después de haberle secuestrado durante dos días. La terrible historia está reciente porque hace pocas semanas han sido juzgados Geresta Txapote y Gallastegi, asesinos de Miguel Ángel. No estamos sólo ante un aniversario más, siempre doloroso, de una víctima del terrorismo, sino ante el recuerdo de un espíritu que brotó en la sociedad vasca y en el conjunto de España desde el mismo corazón de Ermua un 12 de julio. Es imprescindible hacer memoria sobre qué ocurrió en aquellos días, y en los años posteriores, para luego entender qué esta pasando en la actualidad. El mal llamado proceso de paz con el que el PSOE pretende encandilar los deseos de paz de vascos y españoles guarda muchas referencias en aquellos tristes días. Todo corresponde a un guión muy bien escrito y ejecutado, que pretendo descifrar en este artículo. El que ETA secuestrase a un desconocido concejal de una mediana localidad vizcaína, para horas después anunciar su inminente asesinato, unido al hartazgo que ya provocaba su actividad criminal, suscitó una reacción cívica que puso contra las cuerdas a la organización terrorista. La sociedad vasca se echó a la calle de manera abrumadora para exigir a ETA su desaparición. Ninguna de las manifestaciones, condenas y muestras de repulsa anteriores tuvieron ni la intensidad ni la magnitud de las de aquel verano. España en su conjunto explotó contra la tiranía del terrorismo, trasladando con nitidez su respaldo hacia los vascos y las víctimas, además de su rechazo contra el terrorismo. Esto fue lo que se llamó el espíritu de Ermua. Los etarras se encontraron con una reacción contraria sin precedentes. De hecho, en los días posteriores al asesinato de Miguel Ángel, sus representantes y satélites desparecieron de las calles. A Herri Batasuna, como se llamaba entonces su brazo político, se la tragó la tierra por aquellas fechas. El susto para quienes hoy están representados por Otegui fue tan mayúsculo que pensaron que su disolución había llegado sin alcanzar sus objetivos de independencia y limpieza ideológica Se vieron obligados a cambiar la estrategia, fraguada en un acuerdo con las formaciones nacionalistas, con el PNV a la cabeza, temerosas de perder su hegemonía política en el País Vasco. Arzalluz pactó con ETA para poner en marcha el pacto de Lizarra. Unos y otros acordaron en esta localidad navarra ofertar la paz a una sociedad ansiosa de disfrutarla a cambio de la independencia, a lo que ETA contribuyó declarando una tregua y dejando a Ibarretxe la defensa del discurso de la autodeterminación. Los terroristas consiguieron acabar con la tradicional ambigüedad del PNV, colocándolo en posiciones soberanistas e impidiéndole que tuviera ningún tipo de entendimiento con populares ni socialistas. Pero la cosa no les funcionó, la sociedad española no se tragó la trampa y la unión de los dos principales partidos nacionales propició que el Estado impulsara medidas que conducían a la desaparición de ETA. El pacto por las libertades y contra el terrorismo, la ley de Partidos, la eficacia poli- ÁNGEL CÓRDOBA cial y la colaboración internacional consiguieron demostrar que con ETA se podía acabar, que se le podía derrotar sin tener que pagar ningún precio político. Lizarra dejó entonces de tener sentido, porque ese presunto objetivo que tenía para que los terroristas dejasen las armas quedó sin efecto. El Estado de Derecho se las estaba quitando sin hacer ninguna concesión a cambio. ETA, y también ciertos sectores nacionalis- tas, volvió a asustarse, con una banda terrorista condenada a su desaparición sin conseguir ninguno de sus fines. Nuevo cambio de estrategia para renovar la táctica. Quienes fracasaron en Lizarra pensaron que la única salida que les quedaba era minar la unidad expresada por el PP y el PSOE en la lucha contra ETA. En definitiva, imposibilitar la eficacia del Estado contra ETA y así garantizarse alguno de los objetivos históricos de su macabra existencia. Y en ello estamos. Los nacionalistas han ofrecido al PSOE el Gobierno por muchos años a cambio de que éste reconozca la necesidad de modificar la España constitucional. ETA ha puesto encima de la mesa del Gobierno un alto el fuego para facilitarle a Zapatero su presentación como el nuevo adalid de la paz. A cambio, el Ejecutivo socialista ha desactivado las medidas puestas en marcha por el Estado de Derecho en la lucha contra el terrorismo. Es decir, el PSOE ha asumido, a cambio de mantenerse en el poder, que es preciso hacer concesiones a ETA para que nos deje en paz. Qué se ofrece, y cómo, viene concretado en la declaración hecha por Otegui en el velódromo de Anoeta, en la que reclama dos mesas de negociación, una política y otra referida al futuro de ETA, y el derecho a decidir de los vascos. El cambio de Gobierno en España de marzo de 2004, después del brutal atentado en Madrid, contribuyó de forma positiva a esa estrategia, pero estoy convencido de que si el Partido Popular hubiese ganado esas elecciones, la oferta a los socialistas también se habría materializado, para apartarlos de la unidad en la lucha contra el terrosismo. No hubieran podido ofrecerles la consolidación del mando gubernamental, pero sí el acoso y derribo al Ejecutivo y al partido de Rajoy. Los partidos son libres de establecer las líneas por las que discurre su política, y los gobiernos están en su derecho de acordar sus tácticas, pero el resultado del viaje que han dado desde el espíritu de Ermua al proceso de Anoeta es una traición no sólo a las víctimas, sino a los millones de personas que salieron a las calles del País Vasco y del resto de España exigiendo la desaparición inmediata de ETA. La reacción ciudadana de aquel verano perseguía acabar con el terrorismo y las políticas actuales van dirigidas a satisfacer las exigencias de los terroristas. Nueve años después de este terrible crimen, tengo la sensación de que a Miguel Ángel Blanco lo están rematando, esta vez su memoria. Presidente del PP de Vizcaya REVISTA DE PRENSA POR JUAN PEDRO QUIÑONERO TURISMO, INMIGRANTES Y HUEVOS REVUELTOS Entrar o salir de España es un sueño que puede desembocar en el paraíso o el infierno. Para la Radio Universidad de Chile, la huelga de los pilotos ha precipitado un caos contra los americanos que esperaban regresar a sus patrias tras unas vacaciones o viajes de negocios. En Argentina, El Siglo afirma que la huelga afecta gravemente a Argentina, mientras que La Prensa insiste en la gravedad de los problemas de los viajeros americanos. El Sol de México habla de crisis grave para el tráfico trasatlántico. En Inglaterra, el Herald escribe: Amenazas para decenas de millares de turistas El Times londinense insiste en el carácter incalculable de la cancelación de centenares de vuelos. En Alemania, el Spiegel se inquieta por el incierto destino que espera a los turistas alemanes. La conferencia euroafricana sobre inmigración, en Rabat, sólo convence a los convencidos. En Marruecos, Le Matin habla de un gran pacto euroafricano. En Senegal, Wal Fadjri subraya diferencias de fondo cuando algunos dirigentes africanos denuncian comportamientos neocoloniales En París, Le Monde afirma que los europeos han conseguido implicar a los africanos en el control de los flujos migratorios La Croix publica un extenso reportaje sobre los inmigrantes que siguen a las puertas de Ceuta, en unas condiciones denunciadas por las organizaciones humanitarias. Por su parte, el Times londinense escribe: En Europa, las organizaciones que aconsejan en materia migratoria debieran dejar de quejarse y avanzar ideas prácticas y no irrealistas ambiciones. En África, los gobiernos debieran hacer más tolerable la vida de sus ciudadanos. La pobreza sólo es soportable si la dignidad, la justicia y la seguridad están aseguradas en la vida diaria En otro terreno, en Londres, Financial Times comenta las incertidumbres que pesan sobre las inversiones de GM en Portugal y España, cuando cada día son más llamativas las oportunidades que ofrecen Rusia y Europa del Este, donde también comienza a crecer la competencia turística. Si el atribulado turista consigue salvar ese rosario de posibles obstáculos, Newsweek propone un fin de semana perfecto, en Madrid Y da estos consejos: descubrir el Guernica en el Reina Sofía, ir de compras por Serrano y cenar huevos revueltos en Lucio, en la Cava Baja.