Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
54 Sociedad MARTES 11 7 2006 ABC La Ruta Quetzal BBVA ha llegado a España, desde las ciudades perdidas de los mayas, con 12 kilos de chicle para el Rey Aventura al rojo vivo TEXTO: ROSA BELMONTE MADRID. Viaje de estudios y de aventura comandado por Miguel de la Quadra- Salcedo, la Ruta Quetzal BBVA ya está en España después de su paso por América. Ahora toca conmemorar el V centenario de la muerte de Cristóbal Colón o el nacimiento de San Francisco Javier. Atrás queda el cuarto viaje del Almirante, quien en 1502 llegó a las costas de los mayas, al Caribe del Mayaab, al lugar de los mitos de las serpientes emplumadas de Kululkán recogidas en las Leyendas de Guatemala de Miguel Ángel Asturias. Guatemala, Belice y México han sido los países visitados por la expedición. Las ciudades perdidas de los mayas (teniendo en cuenta que algunas están donde el maya perdió el gorro, lo sorprendente es que las hayan encontrado) Tikal, Yaxhá, Calakmul, Kohunlich, Tulum y Cobá. Deslumbrantes. Pero también se ha visitado el Biotopo del Quetzal, en Guatemala, donde los muchachos vieron en persona (en pájaro) al ave que da nombre al proyecto académico apadrinado por el Rey (al que han traido 12 kilos de chicle a granel) Y se ha buceado en Belice, donde está el segundo arrecife de coral más grande del mundo (el primero está en Australia) Una de las actividades más esperadas. La Ruta es un viaje de estudios y de aventura. De aventuras de las de toda la vida, de las homologadas por volcanes, cocodrilos, selvas, mosquitos, sed o días sin ducha. Seis días seis es el récord hasta ahora (hay chicas que se llaman Roñis las unas a las otras) Y también de aventuras interiores. Para muchos este viaje es el Nueva York de Holden Caulfield en El guardián entre el centeno de Salinger. Para otros, un escaparate donde lucirse. Que hay que ver la de futuros líderes vestidos de Panama Jack que se crecen con un micrófono en la mano (cuando preguntan en las conferencias) Para muchos es su primera vez. La primera vez que suben a un volcán, la primera vez que van a la selva, la primera vez que ven el mar, la primera vez que juegan al fútbol con un coco, la primera vez que duermen en el suelo, la primera vez que se encuentran con la pobreza (para sorpresa de algunos americanos que ven extraño tanto lloriqueo en los europeos) sos. El Pacaya, al sur del lago Atitlán, en Guatemala, es un volcán como Dios manda. Un estratovolcán (con forma cónica y cráter) de erupción estromboliana. Es decir, de los que tienen una actividad regular de explosiones y emisión de gases. En el año 2000 expulsó una columna de gas y ceniza que alcanzó los 700 metros de altura y alguna vez ha sido el culpable del cierre del aeropuerto de Guatemala. Por seguridad, sólo a unos pocos expedicionarios se les permitió llegar a la base del cráter, donde los gases los pusieron a llorar. Aunque la mayoría se quedó más abajo, suele ser el Pacaya lo que más se destaca de la etapa americana. Recuerdan especialmente el río de lava y el calor que daba. Ha sido lo que no te puedes perder. O, en frase ya tradicional en la casa, restregada a quien se ha perdido algo: lo mejor de la Ruta. Y eso que este año no tocaban volcanes. También conocieron la historia poco trillada de Gonzalo de Guerrero, español de Palos que puso el primer taparrabos en la historia del mestizaje. Un marinero que naufragó en 1511 en las Un grupo de expedicionarios desciende el volcán Pacaya costas de Yucatán y fue hecho prisionero por los indios, pasó de cacique en cacique y acabó integrándose, enseñándolos a batallar y casándose con la princesa maya Ixchel Can (dio un taparrabazos Cuando ocho años después llegó el rescate prefirió quedarse: Yo soy casado y tengo tres hijos y tiénenme por cacique y capitán cuando hay guerras; idos con Dios, que yo tengo labrada la cara y horadadas las ore- JOSÉ LUIS CUESTA Para algunos es la primera vez que ven la riqueza en los bolsillos de chicos de su edad (en los dólares portados) jas. Ya veis estos mis hijitos cuan bonicos son Y allí se quedó. Hay palabras y conceptos que los expedicionarios han olvidado: ropa limpia, cama, plancha o pelo desenredado mi pelo ha muerto decía una joven) Por el contrario, han descubierto otras de significado más valioso. Esas de apariencia cursi y de mucho peso: amistad, grupo, añoranza de la familia... También lo de Roñis, claro. El volcán Pacaya, lo mejor Para otros, la primera vez que ven la riqueza en los bolsillos de chicos de su edad (en los dólares portados) Es la mezcla de culturas y la diversidad de carteras. Para la Ruta Quetzal también ha sido la primera vez en un volcán con lava incandescente a dos pa- Sus Majestades los Reyes, ayer, junto a los expedicionarios de la Ruta Quetzal que llegaron este fin de semana a Madrid después de recorrer Guatemala, Belice y México, donde han seguido la estela de la cultura maya EFE