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40 Madrid MARTES 11 7 2006 ABC SE DICE SE COMENTA PROBLEMAS PARA EL PP Va a despedirse el verano político con agitaciones internas en el PP regional. Todavía se estaba digiriendo en Génova el reciente folletín- con vídeo incluído- que surgió en Leganés cuando llega ahora el conflicto de Fuenlabrada, que tampoco tiene buena pinta. Esperanza Aguirre ha puesto a trabajar- más si cabe- a Francisco Granados para que apague el doble fuego. No resultará fácil y tampoco parece muy de recibo empezar con más gestoras a sólo diez meses de las elecciones en una zona donde, además, cuesta arrancar el voto. MADRID AL DÍA EL NUEVO PODER EN LA CÁMARA Como no podía ser de otra manera, el nuevo poder se ha instalado en la Cámara de Comercio. De entrada, algún insigne colaborador del anterior presidente, como es el caso de Santiago Castaño, ya no está en la institución. Persona de máxima confianza de Fernando Fernández- Tapias, ya sabía que le quemaba el sillón una vez que las elecciones se pusieron cuesta arriba. Ahora, quienes han venido trabajando de manera muy estrecha con Gerardo Díaz Ferrán en la patronal tienen en sus manos compartir las tareas de la Cámara. A TODAS LUCES RAMIRO BUENO L LA OPINIÓN DEL LECTOR Pueden dirigir sus cartas a esta sección: Correo: C Juan Ignacio Luca de Tena, 7. 28027 Madrid Fax: 917 424 104. Correo electrónico: madrid abc. es A Pedro Calvo Señor Calvo, me dirijo a usted como concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, ciudad en la que vivo. Me alegra conocer su preocupación acerca del deterioro de varias plazas de la capital. Estoy convencido, como usted, de que existen ciertas situaciones en las que su Ayuntamiento tendría que tomar importantes medidas. Pero me gustaría matizar algunos aspectos de su idea de que la Policía deba retirar a los mendigos de las calles. A mí también me molesta tener tan cerca esas figuras entre cartones, esos hombres y mujeres con miradas perdidas que atentan contra nuestra normal convivencia. Y estoy plenamente de acuerdo con usted en que lo mejor sería que fueran atendidos por los recursos sociales. Sólo que, pequeño matiz, esos recursos no existen ni están programados. En Madrid ÁNGEL DE ANTONIO Cierre de la M- 50 norte. Ministerio o Comunidad. Da igual. Para los vecinos de la zona norte el cierre de la M- 50 es una necesidad imperiosa. Carreteras como la M- 607 son un atasco continuo. Especial mención merecen por caóticos los accesos en la N- 1, vía Alcobendas o Fuencarral. Augusto Diez Biurru hay más de seis mil personas sin hogar y 1. 300 plazas de albergue. Como usted, yo también estoy muy preocupado por la situación de estas personas. Pero creo que es preocupante sobre todo para ellos, que son quienes más la sufren. Como a usted, me da rabia ver la degradación de nuestras calles y plazas por la presencia de tanta gente sin hogar. Porque me demuestra cada día cómo mi ciudad permite que sus vecinos duerman entre cartones y cómo podemos pasar de largo tan tranquilamente ante el sufrimiento de nuestros semejantes. Sí, señor Calvo, a mí también me preocupa la indigencia. Pero, y este es un enorme matiz, la que me aterroriza es la indigencia moral de quienes son capaces de mirar a otros hombres como un estorbo, como basura que hay que retirar de las calles. Alberto Sennate DIMES Y DIRETES ¿CÓMO SUENA SU MÓVIL? H mo del más templado. Y aún hay señales ay móviles para todas las neceside sólo palabras, insinuantes en la voz dades y sonidos registrade una señorita que se supone rodos para todos los guszagante o coercitiva en el agrio tos. Una clasificación incomplereclamo de un varón ordenante ta podría aglutinar los principa ¡Que cojas el teléfono, coño! les en 5 categorías. La primera Son las sonoridades de un instruincluiría los tonos de los teléfomento diabólico tan útil como nos clásicos. El ring ring de hostigante. siempre desplegado en un amRAFAEL No conozco ninguna investigaplio abanico de ritmos y cadenPUYOL ción que relacione la melodía de cias. La segunda corresponde a un móvil con la personalidad de los reclamos naturales, desde el su propietario. Lo que sí percibo es que silbar del viento, las sedosas olas del la clase del sonido no siempre concuermar, el estridente grito de las cacatúas o da con el contenido del mensaje transmila risa impertinente del orangután. La tido. Recuerdo a la señora que le anuntercera sintetiza los retazos más conociciaron el fallecimiento de su marido con dos de la música clásica popular que por la música de la raspa con su son será esta vía se hace chabacana. La cuarta ennuestra diversión O el mensaje a otra globa canciones de la música popular que le trasmitieron el atropello de su cachabacana que acaban haciéndose clásiniche con la pegadiza cadencia de Pacas. La quinta reproduce una miríada quito el chocolatero O la señora que de sonidos sicodélicos que alteran el áni- sin saber parar su móvil recorrió el pasillo central de una Iglesia al ritmo de la caballería rusticana. O una almibarada escena de amor callejero en la que el suave susurro de las palabras de adoración estuvo subrayado por los compases agresivos de la marcha turca. Y a un marido burlado que recibió la noticia de que su mujer no cenaba en casa al ritmo de España cañí No sé todavía por qué aquél chino de Lavapiés recibía llamadas con yo soy aquel negrito del África Tropical... Y recuerdo la malévola acción de unos sobrinos que grabaron su tía abuela la Internacional. Casi le da un soponcio sólo parecido al que se produjo en un funeral cuyo silente recogimiento fue roto por la canción de sólo se vive una vez Como si el muerto fuera capaz de otra cosa. La vida está llena de sinsabores, pero si están atentos al sonido de un móvil y miran después la cara de su dueño, también puede resultar maravillosa. Catedrático de la UCM uz, más luz fueron las últimas palabras de Goethe antes de ingresar en la cofradía del gran sueño. Se ve que el alemán no pagaba la factura de ninguna compañía eléctrica. Actualmente, los precios de la luz suben y suben sin pausa, a velocidad de Fórmula 1. Será para tener esa pasta corriente que muchas empresas energéticas requieren en sus batallas de opa contra opa. Donde algunos obtienen Eldorado y a otros les supone una descarga fulminante, convertidos sus sillones presidenciales en sillas eléctricas. Y por Madrid vinieron los de la comisión europea, con un candil demagógico a echar un vistazo al pandemónium de la M- 30. Justo cuando el alcalde aprobaba nuevas ordenanzas contra el abuso de las luces publicitarias en el centro. Puede que indulten el anuncio del Tío Pepe, si en lugar de sol de Andalucía diga sol de nacionalidad histórica. Si la comisión hubiera hecho la visita entre dos luces o con el lucero de alba, algún comisionado podría haberse caído en una zanja, sirviendo como cimentación del progreso madrileño y amortiguando el impacto ambiental con sus huesos. Sin temor a la oscuridad el Ayuntamiento, tal vez iluminado por la antorcha futura de los Juegos Olímpicos del 2016, ni siquiera repite aquel estribillo del neón de color rosa se hace cargo de las cosas, cantado por Miguel Ríos. Pero las sombras siniestras van por otro lado. Lo inadmisible, a todas luces, es que el presidente Zapatero pretenda apagar los cirios de la víctimas, y se ponga a compartir tarta negociadora de feliz nocumpleaños- como el sombrerero locuelo de Alicia en el país de las maravillas- con ratas batasunas y alimañas etarras. Encima, después de haberles dado foco protagonista, quiere hacerlo ahora a oscuras. Hace falta el coraje de muchas Rosas Díez. Se necesita un inspector de cloacas que dignifique ese Estado de Derecho, tantas veces pronunciado en vano. Un inspector de alcantarillas, igual que el título de Giménez Caballero. Luz y taquígrafos. Así estamos, deslumbrados como polillas, cegados por resplandores en forma de mentira repetida: Proceso de paz y tal. El último que apague la luz. O mejor, que pague el recibo.