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28 Internacional MARTES 11 7 2006 ABC Olmert habla largo y tendido en Jerusalén. Meshaal se explaya a sus anchas en Damasco. El uno se refiere al otro. El otro también odia al uno. Y al fondo, Guilad Shalit y Gaza, secuestrados Israel y Hamás, cara a cara a distancia JUAN CIERCO. CORRESPONSAL JERUSALÉN. Duelo al sol de Oriente Próximo. Cara a cara en la distancia. Solos ante el peligro. Se miran a los ojos sin disimular su odio mutuo. Con Gaza como corredor de la muerte que ninguno de los dos pisará. Dan unos pasos al frente. No se tocan. Se giran. Espalda contra espalda. La una en Jerusalén. La otra en Damasco. Las pistolas en sus respectivas cartucheras. Diez pasos en dirección contraria. A ver quién es más rápido en desenfundar y en apretar el gatillo. Las palabras, las carga el diablo. Ehud Olmert, primer ministro de Israel, y Jaled Meshaal, líder político de Hamás en el exilio, eligieron el día de ayer para hablarse en la distancia sin dirigirse la palabra. No se reconocen mutuamente. Se consideran la reencarnación de todos los males. Se profesan odio a mansalva. Ayer lo volvieron a demostrar, con la Franja de Gaza y el soldado Guilad Shalit como víctimas nada colaterales. El jefe del Ejecutivo hebreo dejó muy claro ante los corresponsales extranjeros en un hotel de Jerusalén que Meshaal es un terrorista con sangre en las manos, que dirige una organización cuyo único objetivo es destruir el Estado de Israel Estamos, por vez primera en la historia, ante un Gobierno terrorista. No es que simpatice con postulados terroristas, no es que esté influido por organizaciones terroristas sino que es, lisa y llanamente, un Gobierno terrorista, compuesto por ministros ligados a actividades terroristas, detenidos por ello y juzgados en breve por dicha relación Palabra de Olmert. El terrorismo más vil Israel y Estados Unidos son los peores ejemplos del más vil y cruel terrorismo en el mundo. Olmert y la hostil política de su Gobierno mantienen secuestrado al soldado israelí Disparo de Meshaal. Sólo les diré tres cosas respecto a la crisis que tiene a Guilad Shalit como protagonista: No negociaremos con Hamás; no negociaremos con Hamás; no negociaremos con Hamás. La solución pasa por la puesta en libertad, de modo inmediato, sano y salvo, de nuestro soldado. De lo contrario continua- remos por tiempo indefinido con la presión militar sobre Gaza y Cisjordania Gatillo apretado por Olmert. Guilad Shalit es un prisionero de guerra y su caso debe resolverse de acuerdo con las convenciones internacionales correspondientes. Sólo será liberado si se produce un canje por presos palestinos. Israel es muy iluso si cree que con la presión militar podrá liberar al soldado y acabar con la resistencia palestina Tiro desviado de Meshaal. Nuestra presión militar en el pasado, los asesinatos selectivos de sus líderes, la detención o eliminación de sus jefes militares llevaron a Hamás a pedir hace un año, la pidió Hamás no Israel, una tregua, una hudna Con el tiempo, nuestras operaciones en Gaza provocarán las mismas consecuencias Pronóstico de Olmert. Vivo con la amenaza de ser asesinado por Israel desde 1967. Estoy tan acostumbrado a ese peligro, tan aclimatado a esa situación que no tengo el menor miedo a lo que pueda sucederme en el futuro inmediato. La libertad de Shalit está en manos de Olmert y de Israel. Es muy fácil: canje de prisioneros, retirada militar de Gaza, fin de los asesinatos selectivos y liberación de los ministros y diputados de Hamás detenidos en las últimas semanas en Cisjordania Oferta de Meshaal. Olmert asegura que la separación de los palestinos se hará sí o sí, con su visto bueno o de forma unilateral Shalit es un prisionero de guerra- -dice Meshaal- y sólo será liberado por medio de un canje de presos No negociaremos Otras tres negativas, que no por ser la misma deben dejar de ser mencionadas, una tras otra: No negociaremos con Hamás; no negociaremos con Hamás; no negociaremos con Hamás Olmert, punto y final sobre Guilad Shalit, que no sobre los cohetes Qassam y las críticas internacionales cualquier país atacado con más de mil cohetes desde un territorio vecino llevaría a cabo operaciones militares mucho más crueles y brutales que no sobre el polémico bombardeo de la central eléctrica de Gaza, considerado por Jaled Meshaal, ayer en Damasco AFP Cero más cero es igual a cero J. C. JERUSALÉN. Una vez más, palestinos e israelíes confirman lo que cualquier alumno poco aventajado de matemáticas sabe a ciencia cierta: que cero más cero es igual a cero. Las operaciones militares israelíes contra la Franja de Gaza (ayer otros seis muertos que llevarse a las tumbas de los Ehud Olmert, en Jerusalén POOL cementerios) y el acoso contra los ministros de Hamás no han logrado los dos máximos objetivos que los mandos hebreos esperaban obtener con esta ofensiva: la liberación del soldado Guilad Shalit y poner fin al lanzamiento de cohetes Qassam sobre Israel (al contrario, cada vez caen más) El secuestro de Shalit, las emboscadas contra posiciones militares israelíes en la frontera, las amenazas de atentados en el corazón de Israel no han conseguido frenar la mano dura de Tel Aviv. Es decir, cero más cero es igual a cero... o tal vez a 77, que son los cadáveres ya contados en Gaza a consecuencia de las Lluvias de verano unos como un castigo colectivo, por otros incluso como un crimen de guerra ¿qué país facilitaría electricidad a su vecino, como hace Israel con Gaza y Cisjordania, cuando ese vecino te bombardea día y noche desde hace más de un año y aterroriza a tus ciudadanos? que no sobre sus planes futuros de separación de los palestinos se hará sí o sí, con su visto bueno o de manera unilateral, ese es nuestro objetivo, ese es nuestro propósito Duelo al sol de Oriente Próximo. Cara a cara en la distancia. Se miran a los ojos sin disimular su odio mutuo. Solos ante el peligro. Con Gaza como corredor de la muerte que ninguno de los dos pisará. Dan unos pasos al frente. No se tocan. Se giran. Espalda contra espalda. La una en Jerusalén. La otra en Damasco. Las pistolas en sus respectivas cartucheras. Diez pasos en dirección contraria. A ver quién es más rápido en desenfundar y en apretar el gatillo. Las palabras, las carga el diablo.