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ABC MARTES 11 7 2006 Nacional 21 El PP denuncia el falso pacifismo de Zapatero en una zona en guerra b Acebes dice esperar que el soldado español fallecido en el ataque reciba todos los honores, rango y relevancia a través de un funeral de Estado C. H. MADRID. La presencia del Ejército español en Afganistán responde a una misión de combate, de guerra en la que se lucha contra el terrorismo y hay toda clase de peligros Este fue el diagnóstico que realizó ayer el secretario general del PP, Ángel Acebes, tras la muerte del soldado Jorge Arnaldo Hernández en un ataque talibán el pasado sábado. Una imagen muy lejana a la que, dijo, transmite el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, vendiendo un falso pacifismo con el que miente a los españoles Acebes recordó el apoyo que el Gobierno ha recibido del PP cada vez que ha querido enviar tropas al extranjero, por entender que luchar contra el terrorismo nos honra y debe enorgullecernos Cuando se trata de imponer la paz es porque esa paz no existe. No se trata de una guerra convencional, sino de luchar contra los talibanes, contra el terrorismo manifestó Acebes para argumentar contra los que poco menos entienden que el Ejército se ha convertido en una gran ong. El PP reclamará la comparecencia del ministro de Defensa, José Antonio Alonso, para que explique las circunstancias del ataque del sábado, al tiempo que exigirá para el soldado fallecido, Jorge Arnaldo Hernández, de origen peruano, un funeral de Estado con todo el reconocimiento, con todos los honores, rango y relevancia En caso de que las explicaciones de Alonso no les satisfagan, pedirán que sea el mismísimo presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el que comparezca en pleno extraordinario en el Congreso. El féretro del soldado muerto en Afganistán es portado por compañeros suyos a la llegada, anoche, a Torrejón de Ardoz EFE Alonso confirma que las tropas españolas sufrieron un atentado premeditado El artefacto, con trilita, se activó por la presión del blindado español del Gobierno, Rodríguez Zapatero, y el líder del PP, Mariano Rajoy, asistirán hoy al funeral del caballero paracaidista Jorge Arnaldo ABC MADRID. Fue un atentado premeditado contra nuestras tropas De esta forma, el ministro de Defensa, José Antonio Alonso, aclaraba las circunstancias en las que perdió la vida en Afganistán el caballero paracaidista Jorge Arnaldo Hernández, peruano de 26 años. Sus restos mortales llegaron anoche a la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) en un Boeing de las Fuerzas Aéreas españolas, en el que también viajaron los cuatro heridos. Varios son los elementos que aportó el ministro de Defensa para, de manera provisional concluir que el ataque talibán sufrido el pasado sábado fue un atentado premeditado llevado a cabo con una mina anticarro que estaba enterrada En primer lugar destacó el hecho de que la explosión se produjera cuando el convoy, ya de regreso a la base de Herat, pasaba por segunda vez en el mismo día por la carretera que une la ciudad de Farah con la de Delaram, en el oeste de Afganistán, concretamente, a 63 kilómetros de la primera localidad. Horas antes, por ese mismo punto, circuló la patrulla militar sin que ocurriera nada. Ello hace creer a los investigadores, y así lo explicó Alonso, que la granada anticarro fue puesta allí con toda seguridad con el propósito de afectar, atacar y b El presidente atentar contra el convoy español Además, aportó un segundo dato: En el reconocimiento del terreno, los investigadores militares encontraron colillas recientes de lo que se desprende que justo en ese punto kilométrico hubo personas. Podrían ser la autoras de la colocación del artefacto. Se trata de una zona muy transitada y un paso obligado para los blindados. La mina anticarro, compuesta por entre tres o cuatro kilos de trilita, estalló cuando por ese punto pasó el primero de los nueve vehículos del convoy español. En él iban Jorge Arnaldo Hernández, que resultó muerto; el cabo primero José Antonio Murias Pillado, el cabo Rubén Sánchez López y los soldados Carlos Iván Macías Morán y Javier Rubio Bellot. Alonso subrayó que no se han encontrado restos de ca- bles por lo que se maneja la posibilidad de que el artefacto se activara por la presión de las ruedas del Vamtac. Hoy en la sede de la Brigada Paracaidista de Alcalá de Henares (Madrid) acuartelamiento al que pertenecen el fallecido y los heridos, se celebrará el funeral, al que asistirán el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder del principal partido de la oposición, Mariano Rajoy. Al acto también acudirán el ministro Alonso y el Jefe de Estado Mayor de la Defensa, general Félix Sanz Roldán. El militar será enterrado en Perú, su país de nacimiento, por deseo de su familia. Mientras, el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, expresó a Zapatero y a Alonso la necesidad de que España contribuya a la estabilidad y desarrollo de Afganistán. ARDE AFGANISTÁN (DE NUEVO) J. M. COSTA ería exagerado decir que todo Afganistán se encuentra en pie de guerra. La provincia de Kabul, está más o menos controlada por el presidente Karzai, su nuevo ejército (ANA) y las tropas extranjeras que forman su guardia pretoriana. El Norte pertenece a los ahora menos poderosos Señores de la Guerra S locales, que no generan mayores problemas mientras se les permita mantener sus cosechas de opio. El Sur es otra historia. Sólo en este mes han caído 6 militares británicos en esa zona. En lo que va de año, unos 60 soldados de la OTAN se han dejado la vida en batalla. La situación es tan seria que el contingente británico de 3.000 unidades desplegado en la provincia de Helmand (únicamente 600 de combate) será reforzado a breve plazo con otros 700 soldados apoyados por helicópteros. La misión de los soldados británicos, en unión de otros 8.000 canadien- ses y norteamericanos, es acosar a la insurgencia talibán en el Sur. Según parece han tenido relativo éxito en Helmand y junto a las pérdidas propias se habla de unos 800 afganos muertos, no se sabe si todos combatientes o también civiles. Sin embargo, desde que comenzó la ofensiva aliada en el Sur, se viene especulando con la posibilidad de que los talibanes simplemente cambiaran su lugar de operaciones y buscaran líneas de menor resistencia, como la provincia de Herat, donde están las tropas españolas o la norteña de Balkh. Afganistán vuelve a arder.