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62 LUNES 10 7 2006 ABC Cultura y espectáculos Cuando entré en esa casa y en una de las dos habitaciones que hay, pensé: Sí, puedo imaginármelos viviendo aquí dice Barnes memorada de ninguna manera significativa, pero vale la pena que se inserte dentro del panorama literario londinense. Voltaire, Zola y Chateaubriand pasaron periodos de tiempo en Londres, y Rimbaud y Verlaine terminaron con su relación en esa casa de Camden Town Las clases particulares de francés y literatura, los experimentos con el hada verde del absenta o las repetidas escenas de violencia (como la conocida anécdota que terminó con la relación entre ambos poetas, cuando Verlaine golpeó con un pescado la cara de Rimbaud en respuesta a sus mofas, escena que ocurrió entre las paredes de esta casa) forman ya parte del imaginario de estos discípulos aventajados de Baudelaire. Incluir esta vetusta propiedad en el mismo es el objetivo de esta improvisada fundación, que ha engrosado sus filas con dos nombres que, además de rendir pleitesía artística a los poetas malditos, pueden ser claves para el éxito de esta causa. Porque la influencia de Verlaine o Rimbaud llega hasta nuestros días gracias al impacto que ejercieron en cantantes como Jim Morrison o John Lennon, otros dos admiradores de estos poetas que han decidido arrimar el hombro para salvar su casa. Fachada de la casa londinense que acogió a Verlaine y Rimbaud ABC La casa donde los poetas franceses Paul Verlaine y Arthur Rimbaud vivieron en el Londres de 1873 se pondrá a la venta a finales de este mes. Un grupo de artistas encabezados por Julian Barnes, Bob Dylan y Patti Smith intenta recuperar tan emblemático edificio Se vende temporada en el infierno TEXTO: ANTONIO VILLARREAL Dylan Smith, por la causa Bob Dylan y Patti Smith, según informa The Independent podrían unirse a la causa. El reconocimiento de ambos hacia las figuras de los simbolistas se ha hecho público en multitud de ocasiones, e incluso el Ministerio francés de Cultura condecoró a Smith el año pasado por su contribución a difundir la obra de Rimbaud. Dylan realizó un sucinto homenaje a la tormentosa relación entre ambos poetas en la canción You re gonna make me lonesome when you go (vas a hacerme sentir solo cuando te vayas) El alto precio fijado por los propietarios del edificio, que incluye dos edificios adyacentes, hicieron al grupo de filántropos artistas ponerse en contacto con estas dos estrellas de la canción. Los días pasan rápido para la causa de Barnes y sus camaradas, que observan con anhelo la casa, un apartamento de tres dormitorios, ladrillo amarillo como el camino del Mago de Oz y suelo estucado, donde un día un poeta de 28 años llegó, tras abandonar a su mujer Mathilde, con una criatura exquisita su joven y querido, después odiado, amante de 17 años Arthur. Yo soy el Imperio al fin de la decadencia Que mira pasar a los grandes bárbaros blancos escribió Verlaine en 1884. Puede que hoy, insertos en una época de decadencia distinta a aquella, sean los blanquísimos bárbaros sajones los que tengan que mantener en pie las cuatro paredes de la memoria del Príncipe de los poetas y su pequeño esposo infernal. El número 8 de la calle Royal College aparece a los ojos del visitante como una casa más del barrio de Camden, el espejo londinense donde se mira melancólicamente Lavapiés. Sin embargo, una placa tan desvencijada y polvorienta como la fachada del inmueble señala la particularidad del mismo: hace 133 años, en el verano de 1873, la casa tuvo como inquilinos a una pareja de simbolistas que agitarían con sus versos la cultura contemporánea hasta nuestros días, y que por aquel entonces escogieron Londres como residencia tras pasar antes por París y Bruselas. Eran Paul Verlaine y su joven amante Arthur Rimbaud. El Real Colegio de Veterinaria, organismo propietario de la casa, anunció recientemente que el edificio, una elegante casa de estilo georgiano construida a principios del siglo XIX (entre 1806 y 1827) será puesto a la venta a finales de mes. Para evitar que el inmueble- -con el que también se relaciona a Graham Greene- -acabe convirtiéndose en centro comercial o aparcamiento, un grupo de artistas encabezados por el novelista Julian Barnes promueve una campaña para salvar este escenario único para la historia de la poesía, ya que en ella fueron compuestos o inspirados Una temporada en el infierno e Iluminaciones de Rimbaud, y Romanzas sin palabras de Verlaine, dos de las obras cumbre de la literatura decimonónica. Cuando entré en esa casa y en una de las dos habitaciones que hay, pensé: sí, puedo imaginármelos viviendo aquí Miras a través de la ventana y, quitando el tráfico, puedes transportarte a la época en que ellos vivieron. Definitivamente, sigue habiendo algo ahí dice Julian Barnes, un escritor que siempre se ha apoyado en la cultura francesa para la producción de sus obras (como su conocida novela El loro de Flaubert Junto Allí se escribieron Iluminaciones de Rimbaud, y Romanzas sin palabras de Verlaine, cumbres de la literatura decimonónica a él, el poeta laureado Andrew Motion, el actor Simon Callow o la novelista Lisa Appignanesi se han asociado para salvar la propiedad de las garras de los especuladores inmobiliarios, insensibles a la historia del edificio según el colectivo. De momento, han conseguido una cierta preferencia sobre el resto, tras comenzar esta ardua tarea a principios de año con una conferencia en el Institut Français de Londres, donde fue presentada la campaña. El Real Colegio les ha dicho que tienen hasta finales de mes para abonar 1,28 millones de libras (1,84 millones de euros) y conseguir que la casa se transforme en un centro de estudios literarios franceses o europeos (una de las ideas que se barajan) Verlaine y Rimbaud se mudaron a esta casa tras residir en Howland Street, en el barrio de Fitzrovia. La casa donde residieron con anterioridad fue demolida en 1938, motivo por el cual el número 8 de la calle Royal College permanece como el único vestigio del paso por Londres de tan ilustre pareja. De acuerdo con Barnes, la conexión entre la literatura francesa y Londres no ha sido con-