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ABC LUNES 10 7 2006 Nacional 27 Del Olmo concluye que dos procesados del 11- M viajaron a Bélgica en 2003 para preparar la matanza Afalah y Bouchar se refugiaron en ese país tras su huida precipitada del piso de Leganés b El juez revela que el Grupo Islá- mico Combatiente Marroquí tuvo conocimiento previo de los atentados y puso a disposición de los terroristas sus redes de apoyo N. VILLANUEVA D. MARTÍNEZ MADRID. La huida hacia Bélgica de varios de los implicados en el 11- M apunta la existencia de un importante reducto de apoyo a las redes de traslado de miembros de organizaciones terroristas islámicas. No en vano ese país se había convertido con anterioridad a los atentados de Madrid en un centro de operaciones de los preparativos de la matanza. Así lo asegura el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo en el auto en el que confirma el procesamiento de 29 de los imputados en el sumario de los trenes. Dos de los procesados, Mohamed Afalah y Abdelmajid Bouchar (este último considerado autor material del 11- M) viajaron a Bélgica a finales de noviembre y principios de diciembre de 2003, respectivamente, para contactar con Mimoun Belhadj y Youssef Belhadj, miembros de la red de apoyo del Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM) Belhadj está procesado además como ideólogo de la matanza de Madrid. Del Olmo asegura que el GICM tuvo conocimiento previo de los atentados y desarrolló una estrategia dirigida bien a contribuir a la ejecución de los atentados, bien a poner al servicio de los implicados directamente en ellos sus redes de apoyo para que, en caso de necesidad, pudieran ser utilizadas para albergar a personas vinculadas con la organización terrorista o el envío de personas a Irak son aspectos que hay que poner en relación con los contactos previamente mantenidos con los implicados en los atentados de los trenes. Recuerda que con anterioridad al año 2003 ya se habían producido reuniones y contactos en los que se apreciaba un sentimiento compartido de lucha a favor de la comunidad musulmana y la voluntad de intervenir en acciones armadas en territorios en conflicto Relaciones de confianza Pero la relación de la célula de Madrid con los miembros del GICM residentes en Bélgica no se circunscribía sólo a las visitas de Afalah y Bouchar a aquel país (la primera, tres meses antes del 11- M y la segunda, justo después de los hechos acaecidos en Leganés) sino que entre una y otra Youssef Belhadj también viajó a Madrid. Lo hizo en febrero de 2004 y permaneció en la capital hasta ocho días antes de los atentados, cuando se marchó precipitadamente del territorio español El juez señala que durante su estancia en España, Belhadj se alojó en casa de sus sobrinos, los hermanos Moussaten, donde siguió impartiendo su Bouchar, detenido en Serbia, fue entregado a España en septiembre de 2005 doctrina yihadista en un ámbito de protección y seguridad propiciado por su entorno familiar y por su esfera de relaciones de confianza Estos extremos facilitaron sus contactos de modo discreto y a salvo de riesgos de control policial Todo ello lleva al magistrado a concluir que las actuaciones desarrolladas tanto en España como en Bélgica, la obtención de la parte más cuantiosa de la sustancia explosiva los días 28 y 29 de febrero (Belhadj estaba en Espa- EFE Bouchar volvió de Bélgica mucho más estricto en su planteamiento islamista dice el juez ña entonces) los preparativos finales en la confección de los artefactos explosivos y los acontecimientos posteriores al 3 de abril de 2004 (huida a Bélgica de varios de los implicados) ponen en evidencia que hubo una coordinación efectiva, con distribución de funciones, conocimiento de los atentados que se iban a producir y fijación de rutas de huida con redes de apoyo preestablecidas La salida de España de Bouchar y Afalah hacia Bélgica respondió a un plan preconcebido. Correos o enlaces del GICM Sostiene, además, que los desplazamientos de Afalah y Bouchar a Bélgica a finales de 2003 se encuadran en la función de correos o enlaces personales con los terroristas del GICM residentes en ese país, el mismo al que los dos huyeron de forma precipitada un día después de la explosión de Leganés, en la que se suicidaron siete de los presuntos autores materiales del 11- M. Del Olmo recuerda que tras su visita a Bélgica, Bouchar se volvió mucho más estricto en su planteamiento islamista lo que vendría a afianzar la influencia que sobre su persona ejercían miembros del GICM como el ideólogo Youssef Belhadj. El magistrado señala que las labores de adoctrinamiento y proselitismo yihadista llevadas a cabo por Belhadj, la captación de fondos, el favorecimiento El Haski, orgulloso de la acción cometida por su grupo MADRID. No fue Youssef Belhadj el único ideólogo de los atentados del 11- M que mantuvo una vida agitada los meses anteriores a la matanza de los trenes. Los desplazamientos del también procesado Hassan El Haski en los últimos meses de 2003 y hasta abril de 2004 se produjeron siempre junto con los de otras personas vinculadas al GICM o relacionadas con este grupo y carecían de justificación comercial, económica o laboral señala Del Olmo en el auto. Hassan El Haski, figura relevante del GICM que participó en las reuniones que tuvieron lugar en Bélgica para elegir al nuevo responsable de la organización en Europa, adoptaba siempre estrictas medidas de seguridad y utilizaba documentación falsa. En los días anteriores al 11- M, El Haski se encontraba en París, donde se había trasladado desde Bélgica. El juez relata cómo este procesado presentaba un alto grado de nerviosismo y tensión que exteriorizó con sus allegados, a los que pidió cobijo para no ser detectado. Después de la matanza se tranquilizó y empezó a realizar comentarios sobre lo orgulloso que estaba de que los atentados los hubiera cometido su grupo pues era una buena acción, un acto de valentía por el que esa gente iba a ir al paraíso En marzo y abril de 2004, El Haski siguió residiendo en París, donde cambiaba habitualmente de domicilio, aunque asistía siempre a las reuniones del GICM. En ellas se le trataba con sumo respeto Sólo cuando la Policía francesa procedió a la detención de los miembros de esta organización terrorista en Francia, El Haski realizó gestiones urgentes para conseguir un billete de avión y abandonar el país Hasta que lo consiguió permaneció recluido en un piso. De París vino a España, donde residió hasta su detención sujeto a estrictas medidas de seguridad, tanto en sus llamadas como en sus movimientos.