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22 Primer viaje del Papa a España LUNES 10 7 2006 ABC Los Reyes acompañaron al Santo Padre por la alfombra roja antes de que su avión despegase de Valencia AP El Papa consolida, en su despedida, la idea del matrimonio como un gran bien Mencionó en su discurso en el aeropuerto de Manises al ausente presidente del Gobierno Doña Sofía, que se han volcado en atenciones al Santo Padre, permanecieron a pie de pista hasta que despegó el avión oficial ALMUDENA MARTÍNEZ- FORNÉS JUAN VICENTE BOO VALENCIA. Igual que hicieron la víspera, en el recibimiento de Benedicto XVI, ayer Sus Majestades los Reyes se volcaron en cuidar todos los detalles para que la estancia del Papa en España fuera, hasta el último momento, lo más agradable posible. Lo único que no pudieron cambiar Don Juan Carlos y Doña Sofía fue el terrible calor que hubo que soportar, sobre todo, a pie de pista en el aeropuerto de Manises, donde un Airbus 321 de Iberia aguardaba a que el Santo Padre embarcara para regresar al Vaticano. También acudieron a despedir a Su Santidad los ministros de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, y de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, así como el presidente de la Generalitat de Valencia, Francisco Camps, y la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. Quien no estaba en el aeropuerto era el jefe del Ejecutivo socialista, José Luis Rob Don Juan Carlos y dríguez Zapatero. Pero, a pesar de su ausencia, el Papa mencionó en su discurso de despedida al señor presidente del Gobierno A todas las autoridades locales, autonómicas y nacionales, les agradeció vivamente la amable hospitalidad dispensada y las muestras de afecto Sin embargo, el mensaje en el que más ha insistido el Santo Padre durante esta visita de 26 horas a Valencia, y que volvió a recordar ayer en su despedida, ha sido el de la importancia del matrimonio: La alianza matrimonial, por la que el varón y la mujer establecen un vínculo permanente, es un gran bien para toda la Humanidad afirmó minutos antes de subirse al avión. Finalmente, Benedicto XVI se despidió de los españoles asegurándoles que os llevo en mi corazón prometiendo rezar para que el Todopoderoso os bendiga ahora y siempre elegida para la celebración de importantes jornadas y encuentros de la Iglesia Y no dudó en recordar al Pontífice que España también es su casa Y, en su intento por prodigar al Papa todas las atenciones posibles, los Reyes no sólo le acompañaron hasta la escalerilla del avión y le despidieron con la mano cuando el avión empezó a rodar, sino que Don Juan Carlos y Doña Sofía permanecieron en la pista, bajo el palio que compartieron con las demás autoridades, durante los diez o quince minutos que transcurrieron hasta que el Airbus despegó. Durante ese tiempo, dos soldados se marearon por las altas temperaturas. En el trayecto por la alfombra roja, Benedicto XVI conversó tranquilamente con Doña Sofía, perfecta anfitriona. Así terminaba lo que el Santo Padre había llamado un viaje a la bella España Que el Papa había estado a gusto en nuestro país se notaba en su sonri- sa, desde la llegada hasta la despedida: 26 horas extenuantes bajo el calor húmedo del aeropuerto, la plaza de la Catedral, o los recorridos en papamóvil por las calles de la ciudad con las ventanillas bajadas, renunciando al aire acondicionado, para que la gente pudiese verle mejor. Despedida alegre Las últimas palabras del Papa en el aeropuerto de Manises tuvieron el sabor alegre de una despedida que en realidad no lo es. Al comienzo del vuelo desde Roma a Valencia, el Santo Padre comentó a los periodistas que le acompañaban en el avión ¡Qué pena que este viaje dure sólo algo más de un día! Pero tendremos otras ocasiones de vernos en el futuro Joseph Ratzinger concluyó su estancia en nuestro país agradeciendo las muestras de afecto en todos los momentos de mi visita a esta floreciente tierra levantina Ya en el aire, el avión que trasladaba al Papa fue escoltado por dos cazas del Ejército del Aire durante su travesía por el espacio aéreo español, al igual que había ocurrido a su llegada el sábado. Una vez que llegó al aeropuerto italiano de Ciampino, Benedicto XVI se trasladó en automóvil hasta la Ciudad del Vaticano. Soplo de consuelo a las víctimas Antes, Don Juan Carlos había agradecido al Santo Padre su visita, que aportó un soplo de consuelo tras la tragedia en el metro de Valencia. Pero el Rey también quiso afirmar ante el Santo Padre que le llena de orgullo que España haya sido, en varias ocasiones, Agradeció las muestras de afecto en todos los momentos de mi visita a esta floreciente tierra