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ABC DOMINGO 9 7 2006 Internacional 43 Haniyeh ofrece una tregua a Israel, que exige la libertad de Guilad b El Ejército hebreo retira sus Pakistán libera a más de un millar de mujeres encarceladas por adulterio El presidente, Pervez Musharraf, ha reformado el Código Penal vigente más conservadores y los radicales islamistas del país han acusado al mandatario de traicionar los valores y las tradiciones de la fe islámica ABC ISLAMABAD. Cerca de 1.300 mujeres paquistaníes encarceladas por adulterio y otros delitos menores contra la moral comenzaron ayer a ser liberadas por las autoridades, después de que el presidente de Pakistán, general Pervez Musharraf, firmara el viernes un decreto mediante el cual autoriza la excarcelación de aquellas condenadas que paguen una fianza. La decisión ha sido duramente criticada por los sectores más conservadores de esa nación musulmana, los cuales han acusado al mandatario de traicionar los principios básicos del islam. Con esta resolución, Musharraf modificó el artículo 497 del Código Penal vigente, el cual no permitía otorgar ningún tipo de medida sustitutiva de prisión a las mujeres que mantuvieran relaciones sexuales con un hombre distinto a su marido. Como era de preveer, la reforma no beneficiará a aquellas que hayan sido declaradas culpables de asesinato o de delitos relacionados con el terrorismo. El ministro paquistaní de Justicia, Wasi Zafar, no dudó en calificar el decreto presidencial de histórico para la protección de los derechos e intereses de las mujeres pues permitirá liberar a todas las mujeres que han sido encarceladas por leyes controvertidas y discriminatorias En similares términos se pronunció Sumaria Malik, portavoz de la Secretaría de Mujeres, quien aplaudió la decisión de Musharraf y lo calificó a él de valiente por adoptar la resolución, pese a las fuertas presiones de sectores radicales e inmovilistas. El responsable de la cárcel de Multan, una de las ciudades más pobladas b Los sectores tropas del sur y del norte de la Franja mediterránea mientras sus tropas barren las afueras de la ciudad de Gaza J. CIERCO KIBBUTZ ZIKIM. Ismail Haniyeh se sabe acorralado. Mahmud Abbas, también pero menos. Ayer volvió a Ramala tras dos semanas en Gaza. La ofensiva militar israelí de los últimos días, pero sobre todo el boicot económico hebreo e internacional de los últimos meses, han dejado a Hamás contra las cuerdas. La espiral de violencia, la retahíla de muertos, los salarios impagados, la crisis humanitaria... Demasiados frentes abiertos a la vez para poder levantar cabeza, y eso que desde que comenzara la operación Lluvias de verano sobre Gaza la población se ha vuelto con más fe hacia el Gobierno islamista. Es imprescindible pulsar el botón de pausa y tratar de hallar una solución. Así se lo ofreció ayer el primer ministro palestino a Israel. Haniyeh apuesta por una tregua de dos semanas para poner punto y aparte a la violencia y buscar una luz al final del túnel. La respuesta israelí no se hizo esperar. Ehud Olmert tiene las cosas claras: su Ejército se retirará de Gaza y pondrá fin a los asesinatos selectivos si el soldado secuestrado, Guilad Shalit, es liberado sano y salvo y termina el lanzamiento de cohetes Qassam sobre Sderot y Ashquelón. Nada más que hablar por el momento, o al menos en público, aunque quizás sí lo haga entre bastidores. Mientras, sobre el terreno, idas y venidas de las tropas israelíes, con su salida del norte y del sur de la Franja pero su entrada hacia las afueras de la ciudad de Gaza, donde se contaron otros cuatro muertos que sumar a los 40 en once días de Lluvias de verano Mujeres paquistaníes internadas con sus hijos en una prisión de Rawalpindi de la provincia del Punjab, en el este del país, aseguró que estamos preparados para poner en libertad bajo fianza a una veintena de mujeres, incluidas 16 que cumplen pena por adulterio bajo las leyes islámicas. AFP Igualdad de derechos El decreto que permitirá otorgar la libertad condicional a las mujeres condenadas por adulterio no es la primera medida adoptada por el presidente paquistaní para reformar la legislación interna de la República Islámica, pues también ha aprobado modificaciones a las penas de que deben pagar las mujeres que incurran en el delito de blasfemia y en otras conductas consideradas impropias. Aunque en Pakistán la Constitución establece la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, la realidad es que las mujeres son discriminadas y muchas de las acusaciones de adulterio se han producido después de que ellas denunciaran haber sido víctimas de una violación. Así lo han manifestado distintas organizaciones no gubernamentales de derechos humanos que trabajan en esa nación musulmana.