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ABC MIÉRCOLES 5 7 2006 11 FOTOS: POOL El Rey consuela a los familiares de las víctimas del descarrilamiento en el suburbano se produjo el accidente. Estos días previos a la llegada del Papa habían sido muy animados, la gente estaba feliz y contenta; ahora miras las caras y están todas serias Sólo con mirarle al rostro quedaba claro que no mentía. Pese a que la ciudad de Valencia tragó en silencio su llanto durante todo el día, centenares de ciudadanos llenaron la plaza de la Virgen minutos antes de las siete de la tarde, momento indicado para la celebración, en la Catedral, de las honras fúnebres por las 41 víctimas. Las banderas del Vaticano con crespones negros engalanaban las calles cercanas al templo diocesano, en las que muchísimos fieles siguieron la ceremonia a través de una panta- Casi un centenar de sacerdotes en las honras fúnebres El arzobispo de Valencia, Agustín GarcíaGasco, acompañado de una veintena de cardenales y obispos, así como de casi un centenar de sacerdotes, presidió la celebración de las exequias por los fallecidos este lunes en el metro. Junto con el prelado estuvieron, entre otros, el presidente y el vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez y Antonio Cañizares, así como el presidente del Pontificio Consejo para la Familia, Alfonso López Trujillo. Las campanas de la torre del Miguelete ofrecieron un especial toque de difuntos, denominado clamoreo que se remonta al siglo XV. El toque, que es interpretado en circunstancias especiales por muerte de personalidades destacadas o en ocasión de muertes colectivas, fue accionado tres veces: antes del comienzo de la misa, en el momento de la consagración y al final del funeral. lla gigante, ante la imposibilidad de acceder a la Catedral. Momento de unión Los familiares de los fallecidos, los que quisieron o tuvieron fuerzas para acudir al funeral, fueron recibidos con un aplauso emocionante y prolongado. Las lágrimas, los abrazos en busca de consuelo, las manos entrelazadas, las miradas vacías e incrédulas, se sucedieron entre ellos, a la espera de la llegada de Sus Majestades los Reyes. Antes, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y su mujer, Sonsoles Espinosa, departieron unos minutos con una expresión que reflejaba claramente el difícil momen-