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34 Internacional MARTES 4 7 2006 ABC TENSA ESPERA M éxico es el país más poblado de lengua española y un estado clave en el conjunto de la Comunidad Iberoamericana. Durante los últimos años sus gobiernos han aplicado políticas económicas responsables y los resultados positivos están a la vista. No es casual que haya sido uno de los destinos favoritos de nuestras inversiones y que las grandes empresas nacionales estén allí presentes. México ha dado un paso importante hacia adelante, aunque el todavía presidente Fox no supiera aprovechar toda la confianza depositada en él, tanto dentro como fuera. Iberoamérica, como recuerda oportunamente Carlos Rodríguez Braun, no ha producido guerras mundiales ni holocaustos, pero paFLORENTINO dece desde los años de PORTERO la independencia el mal del populismo: una combinación de demagogia, nacionalismo y, según gustos, más o menos obrerismo, indigenismo o lamentos agraristas. Tras años de disciplina económica y buenos resultados nos ha llegado la resaca populista, que en estos tiempos tiene un marcado signo izquierdista e indigenista. Castro y su comunismo marxista- leninista es sólo un referente lejano, el resto de un tiempo superado. Se le reivindica, pero no se le imita. Sus banderas ya no mueven a las masas, de ahí la vuelta a los viejos resortes. Primero fue Venezuela, luego Bolivia. El temor a un efecto dominó se disparó, pero los hechos, a la espera de lo que suceda en México, no parecen confirmarlo. Una parte importante de la izquierda latinoamericana, incluso sectores tradicionalmente muy radicalizados, están apostando por estrategias moderadas. Son conscientes, porque lo han conseguido en otras ocasiones, de lo fácil que es hundir una economía y condenar a la pobreza a millones de personas por pura frivolidad ideológica. Lula da Silva en Brasil; Tabaré Vázquez en Uruguay; Michelle Bachelet en Chile, cuidan la inversión extranjera y tratan de compaginar objetivos sociales con economías productivas, es decir, liberales. El limitado éxito de los populistas radicales no oculta el grave problema de una cultura política escasamente liberal. El futuro de la región no puede descansar en una izquierda escaldada por su pasado, requiere de mucho más. Las clases conservadoras tienen que hacer un gran esfuerzo de comunicación para explicar el programa liberal, para cambiar los términos del debate y poner las bases de un desarrollo social y económico. De no hacerlo, o no lograrlo, dejarán, una vez más, el territorio preparado para el populismo, de derechas o de izquierdas, llevándose por delante el trabajo de varias generaciones. No hace tanto tiempo Cuba tenía un mejor nivel de vida que España y Argentina estaba a años luz. Miles de españoles partían hacia aquellas tierras en busca de una oportunidad. Políticas insensatas les han llevado a donde hoy se encuentran. Esperemos que México evite el vértigo de la demagogia y opte por la prudencia. Evo Morales admite que la Constitución deberá incluir la cuestión autonómica El Gobierno boliviano tendrá que negociar para rehacer la Carta Magna b Cuatro de nueve departamen- tos dijeron sí en el referéndum, mientras el MAS de Morales logró la mayoría pero no los dos tercios de la Asamblea CARMEN DE CARLOS ENVIADA ESPECIAL LA PAZ. La victoria del sí a las autonomías, en cuatro de los nueve departamentos (regiones) de Bolivia en el referéndum del domingo, obligó al presidente Evo Morales a reconocer que la Asamblea Constituyente deberá incorporar el tema en la futura Constitución. En esa instancia, donde el oficialismo logró mayoría absoluta, pero no alcanzó los dos tercios que le permitan libertad absoluta de acción, el Gobierno tendrá que negociar con otras fuerzas políticas para poder diseñar la nueva arquitectura sobre la que, en palabras de Morales, se va a refundar Bolivia Resignado ante un resultado en el que, sobre el papel, es el vencedor, Evo Morales manifestó: Respetamos muchísimo el sí de cuatro departamentos. Como es vinculante, los constituyentes tienen que respetarlo Antes de celebrarse las elecciones para elegir a los 255 constituyentes y el referéndum autonómico, el Gobierno descartaba considerar esa opción salvo que el sí fuera mayoritario en todo el país. La historiadora y analista político Ximena Costa justifica el cambio de opinión: Ha reflexionado, se ha dado cuenta de que no puede sostener por más tiempo esa postura. No le ha quedado más remedio que flexibilizar su posición y aceptar los resultados El recuento de votos ha puesto de manifiesto la polarización existente en Bolivia. A la espera de ajustes últimos, una vez que se conozca la totalidad del escrutinio oficialmente, los datos actuales indican que el 45 por ciento de la población demanda estatutos propios para sus regiones frente al 55 por ciento restante que, de momento, prefiere seguir con la fórmula del centralismo. La lectura no es compartida por el presidente Morales, que no pudo ocultar su enojo al ser interrogado por el tema: Que sepa Bolivia y el mundo entero que aquí ha ganado el no No hay división Enfrentamientos En juego el modelo autonómico que debe aplicarse, la posibilidad de que el Gobierno intente mediante alianzas o de cualquier otro modo alejarse de los términos que exige la poderosa Santa Cruz con Beni, Pando y Tarija, para hacer realidad demandas históricas, podría acarrear enfrentamientos. Puede ser, pero no lo veo a corto plazo. De momento, hasta que se formen las comisiones de la Asamblea Constituyente y se empiece a trabajar, hay una tregua asegura Costa. La historiadora, en coincidencia con buena parte de los editoriales de la Prensa y la opinión de otros analistas, considera que el consenso es obligatorio. El Gobierno, si bien no se puede decir que haya sufrido una derrota, no ha logrado alcanzar sus expectativas de tener los dos tercios de la Constituyente. Eso le obliga a renunciar a la hegemonía que aspiraba y buscar consensos. Necesita alcanzar una concertación En su primera intervención pública tras conocerse los resultados, Evo Morales dio muestras de que no dará fácilmente su brazo a torcer frente a las regiones que calificó de oligarcas Al referirse al diseño autonómico que abordará la Asamblea, dejó claro que el debate en profundidad se dará sobre las autonomías regionales o provinciales e insistió en el factor indígena como un elemento de peso insoslayable que ha sido víctima de la Historia en la fundación de Bolivia. La división política que propone Santa Cruz es regional, al estilo de las comunidades autónomas en España, mientras que la del presidente Morales es de carácter provincial, y considera 45 provincias como resultado de la unificación, en función de razones culturales, sociales, económicas e indigenistas, de 327 municipios. La propuesta está inspirada en un proyecto del Movimiento Sin Miedo (MSM) redactado por el alcalde de La Paz, Juan de Granados. A este hombre le debe Evo Morales, en gran medida, haber logrado un no nacional al referéndum. En su departamento, el de mayor población (2.630.381 habitantes) y electores (1.191.906) ganó por el 71,5 por ciento, es decir, tal y como recogían ayer los diarios: La Paz definió el destino de la consulta Bolivianos de Santa Cruz celebran el triunfo del sí en el referéndum autonómico en su departamento EFE