Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
52 Sociedad LUNES 3 7 2006 ABC Medio Ambiente El proyecto de la Fundación Terra Natura y la Universidad de Alicante para el estudio de las poblaciones de águila- azor perdicera y águila real ha batido récords. No sólo es el de mayor envergadura a nivel mundial, sino que uno de los individuos estudiados, Pichón se ha convertido en el animal que más tiempo lleva emitiendo su posición vía satélite Un vuelo de 1.527 días TEXTO: DAVID MARTÍNEZ FOTO: VICENTE URIOS BENIDORM. Pichón tenía sólo cincuenta días de vida cuando los técnicos de la Consejería de Territorio, Vivienda y Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana lo recogieron en su nido para curarle una infección. Una vez recuperada, se colocó a la cría de águila- azor perdicera, especie de la que sólo quedan 1.500 parejas en toda la Península, un emisor de satélite con batería solar para monitorizar todos sus movimientos dispersivos. Cuatro años después, este ejemplar se ha convertido en la estrella del proyecto de la Fundación Terra Natura y la Universidad de Alicante (UA) para el estudio vía satélite de las grandes águilas ibéricas. El objeto de este estudio es conocer mejor diferentes aspectos de su biología y obtener datos fundamentales para la conservación de las rapaces. El emisor de Pichón ha funcionado ininterrumpidamente desde que fue devuelto al nido, por lo que se han recibido señales durante 1.527 días. Esta cifra establece un auténtico récord temporal en proyectos de estas características. El citado ejemplar es el que más tiempo lleva emitiendo entre los casi 1.100 individuos que forman parte de alguno de los 175 proyectos cuyos movimientos, como es el caso, se pueden seguir en internet. Un ejemplar joven de águila- azor perdicera marcado con un emisor vía satélite es el nombre que se dio a otra de las protagonistas del estudio junto a Pichón Se trata de una hembra que se marcó en Castellón en 2002, y que hoy no sólo es uno de los tres ejemplares que todavía emiten señales, sino que se ha constatado que ha entrado a formar parte de la fracción reproductora de la especie. Natura se ha asentado en un territorio de cría al oeste de la provincia de Toledo, donde ha encontrado pareja y ha emprendido la cría por primera vez. En cambio, pese a que todo indicaba que Pichón también podría haber establecido una pareja reproductora en Almería, aún no se ha podido constatar que haya criado. Aunque pueda parecer que la reproducción debe formar parte del ciclo vital lógico de estas aves, lo cierto es que se trata de una excelente noticia, ya que la población de perdiceras ha sufrido un importante declive. El descenso poblacional ha sido más acusado en las últimas décadas, lo que ha llevado a la especie a ser catalogada en peligro en el Libro Rojo de los Vertebrados de España. Una de las principales razones es la elevada mortalidad de los individuos jóvenes, que no alcanzan la edad reproductora, con lo que la especie no se renueva. El mayor proyecto mundial Pero el proyecto de la Fundación Terra Natura, iniciado en 2001, posee otro récord además de la longevidad de las emisiones de Pichón Se trata del proyecto de seguimiento vía satélite de mayor envergadura a nivel mundial. En él toman parte 29 ejemplares. Entre 2002 y 2004 se marcaron 16 pollos de águila- azor perdicera y 13 de águila real. Actualmente son todos juveniles o adultos, e incluso algunos de ellos podrían haber procreado. El trabajo consiste en el estudio de la estructura de la población de ambas especies a partir de diferentes metodologías. Por un lado, se estudian los movimientos de las aves y las zonas de establecimiento de las parejas reproductoras, así como la procedencia de los individuos. Por otro, se ha realizado un análisis genético de toda la población española, para complementar los datos del primer apartado del estudio. El proyecto, en el que también han tomado parte los técnicos especializados en captura y manejo de animales del Ministerio de Medio Ambiente, ha sido coordinado desde la estación biológica de Terra Natura, en Benidorm. Precisamente Natura (naturaleza) ACTUALIDAD NATURAL MÓNICA FERNÁNDEZ- ACEYTUNO Ejemplares jóvenes cícolas, entre las que figuran las del género Osmia, según confirma Concepción Ornosa, experta en ápidos. Se trata de una abeja pequeña, de un centímetro, y que no dice nada hasta que se ve cómo vive, cómo revoca ella sola los caracoles hasta convertirlos en su propia casa, donde hace habitaciones distintas con tabiques de hojas trituradas, para guardar el polen y el néctar que recolecta estos días. Por fuera, para que nadie lo encuentre, cubre el caparazón del caracol con acículas de pino, o lo sitúa bajo la sombra de una piedra. Nace ahí dentro su descendencia como si naciera en un palacio, entre suelos y techos de nácar. El proyecto de seguimiento por telemetría vía satélite ha permitido determinar las zonas de mayor concentración de ejemplares jóvenes. Éstos suelen permanecer en las cercanías del nido durante tres meses antes de empezar a recorrer grandes distancias para asentarse definitivamente en territorios con alta densidad de presas. Los mayores peligros a los que se enfrentan en esas zonas son la persecución por parte de cazadores, el envenenamiento a través de la comida o el agua, y los accidentes con los tendidos eléctricos. La importancia del estudio lo ha llevado a ser publicado en diferentes revistas y a exponerse en congresos científicos de toda índole. El equipo que lo ha llevado a cabo ha sido dirigido por los biólogos Vicente Urios, Luis Cadahía y Álvaro Soutullo. UNA ABEJA OCUPA LOS CARACOLES H ay una abeja que se distingue porque tiene alma de ermitaño y vive sola en los caparazones vacíos de los caracoles. Mas que una abeja, es todo un grupo de abejas que vive de esta manera: solitarias y no en sociedad, entre las paredes helicoidales de los caracoles comunes, por lo que se las conoce como abejas heli-