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34 LUNES 3 7 2006 ABC Madrid Éste es el aspecto espectacular que tiene el Centro de Mando del Metro, situado bajo tierra junto a la estación de Alto del Arenal, en la Línea 1 El Metro tendrá otros dos puestos de mando para controlar la seguridad de los trenes ligeros Los nuevos cerebros del transporte suburbano estarán ubicados en Boadilla y en Hortaleza y las estaciones, los controles de acceso, el alumbrado, la megafonía, las cámaras de circuito cerrado, la ventilación y los pozos de bombas MARIANO CALLEJA MADRID. En la estación de Alto del Arenal, en la Línea 1 de Metro, se encuentra el Gran Hermano de este transporte público, un gran puesto de mando desde donde se controla absolutamente todo lo que ocurre en las estaciones y trenes de la red. Este puesto se complementa con otro más pequeño que vigila Metrosur, y que está situado en Puerta del Sur. Pero la ampliación del Metro, con 90 nuevos kilómetros a partir de 2007, obligará a instalar otros dos cerebros para que vigilen los trenes ligeros que llegarán a los barrios de Las Tablas y Sanchinarro y a los municipios de Pozuelo y Boadilla del Monte. b Vigilarán los túneles Uno de los puestos de control central se ubicará en Hortaleza, y el otro, en Boadilla. Desde ahí se realizará el control completo de las instalaciones de las estaciones, el tráfico ferroviario, la distribución de la energía, la información al viajero y la seguridad de las estaciones y dependencias, gracias a una red de cámaras de vigilancia. Los puestos de Hortaleza y Boadilla serán muy parecidos al de Alto del Arenal y estarán diseñados de tal forma que puedan ser ampliados en caso de que la red de Metro siga creciendo en el futuro. Los trabajadores de los centros podrán comunicarse de manera verbal y visual con los conductores y los usuarios. Estos dos centros neurálgicos del Metro controlarán también a distancia dispositivos como las escaleras mecánicas y ascensores, la ventilación de túneles y andenes, la megafonía, todas las cámaras de vigilancia, los accesos, las cancelas, el peaje (torniquetes, pasos de salida, máquinas expendedoras y canceladoras) y el alumbrado. Una de sus principales funciones será garantizar la seguridad de los viajeros en las estaciones y los trenes, y la detección de cualquier tipo de incendios. Desde los ordenadores centrales se controlará el acceso de personal a la red y un mecanismo especial para evitar el paso de intrusos a las dependencias del Metro ligero. Una red de cámaras El ojo que todo lo ve dispondrá de una red de cámaras de televisión de circuito cerrado en los trenes y estaciones y alarmas de seguridad situadas estratégicamente para detectar cual- quier movimiento sospechoso. Todo esto se podrá ver en la sala de control en tiempo real a través de pantallas gigantes. Los controladores podrán seleccionar en cualquier momento un punto concreto de la red de Metro y observar lo que está sucediendo ahí. Si el Metro gana dos cerebros el servicio deberá ser más eficiente a la fuerza. Por ejemplo, el horario de los trenes será mucho más exacto y se anunciará también en tiempo real el adelanto o retraso respecto del horario previsto. Protección contra choques Los 70 trenes ligeros- -que circularán en superficie en la mayor parte de su recorrido- -contarán con una protección automática contra choques, alcances o superación de la velocidad permitida, según las características del terreno de la zona. Este tipo de trenes- -bastante parecidos a los tranvías modernos- -ya están consolidados en grandes ciudades de Los trenes ligeros circularán en superficie hacia Pozuelo, Boadilla y los PAU de Las Tablas y Sanchinarro