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76 DOMINGO 2 7 2006 ABC Economía La ruptura PP- PSOE en el Banco de España abre un profundo malestar en la institución Preocupación en las cajas por la capacidad de influencia de Fernández Ordóñez en el Gobierno banca ante la elección del subgobernador, cargo que podría recaer en alguno de los directores generales, rebajando el perfil político de los directivos PALOMA CERVILLA MADRID. La polémica propuesta del ex secretario de Estado de Hacienda Miguel Ángel Fernández Ordóñez para ocupar el cargo de gobernador del Banco de España, en sustitución de Jaime Caruana, no sólo se ha planteado en términos de confrontación política entre el Gobierno y la oposición, sino que en el propio seno de esta institución y en el de los bancos y cajas de ahorros se ha vivido con especial expectación. El futuro nombramiento de Fernández Ordóñez como máximo ejecutivo de este supervisor bancario va más allá de un simple relevo, ya que, por primera vez en los últimos años, la persona llamada a ocupar el cargo no ha salido de los cargos directivos del Banco, sino que de la cantera de altos cargos del Gobierno socialistas, habiendo sido incluso diputado en el Congreso. En una institución tan endogámica como el Banco de España, existe la sensación de que el nuevo gobernador no es uno de ellos, según han asegurado a ABC fuentes solventes, que indican que Miguel Ángel Fernández Ordóñez no es lo que el Banco hubiera preferido b Expectación en la El ministro de Economía, Pedro Solbes, y el candidato a gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez Polémica política Lo que el Banco de España quiere es que el gobernador y el subgobernador salgan de sus filas señalan estas fuentes, que no descartan que en la elección del subgobernador el Gobierno opte por situar en este puesto a algunos de los directores generales de la institución. Si Fernández Ordóñez elige como segundo a un director general, paliaría, en parte, la polémica suscitada por su vinculación política con el PSOE e intentaría, con ello, rebajar la excesiva politización que se ha producido en el proceso de relevo de Caruana al frente de la institución. Lo normal sería que, en estos momentos, para calmar las cosas, Fernández Ordóñez propusiera a alguno de los directores generales apuntan. En la actualidad, a excepción de José Luis Malo de Molina, director general del Servicios de Estudios, que no parece contar con las bendiciones del Gobierno socialista, y de José María Roldán, director general de regulación, propuesto por el PP, y salvo sorpresas, el cargo de subgobernador podría ser ocupado por el director gene- ABC Solbes apoyó el consenso en 1994 y defendió públicamente la independencia El cambio de actitud del vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía, Pedro Solbes, en el sentido de dar marcha atrás en el proceso de elección del gobernador y en su interés por tener un candidato de alto perfil político ha terminado por dinamitar un proceso que, desde 1994, se había desarrollado con normalidad. El escándalo que afectó de lleno al entonces gobernador del Banco de España, Mariano Rubio, obligó al PSOE a buscar una fórmula que equilibrara los intereses del Gobierno y de la oposición, en la que entonces se encontraba el PP. Fueron Pedro Solbes y Rodrigo Rato quienes llegaron a un pacto no escrito en el que el nombramiento del gobernador sería una persona que no tuviera perfil político, propuesto por el Gobierno; mientras que el candidato a subgobernador sería propuesto por el PP. Doce años después, Solbes quiere un candidato político y sin acuerdo con el PP. las cajas de ahorro, que ya recibieron con el anterior gobernador serias advertencias sobre algunos aspectos de su actividad. Estas precisiones se referían a los riesgos que implica la concentración en inversiones inmobiliarias y a las excesivas participaciones industriales que pueden agravar la situación de las cajas, pudiendo convertir una crisis industrial en una financiera. Capacidad de influencia La preocupación fundamental de las cajas es que Miguel Ángel Fernández Ordóñez, al tener mayor peso político y más capacidad de influencia en el Gobierno de Rodríguez Zapatero, pueda terminar por limitar la actividad de estas entidades en los aspectos que ya habían sido puestos en evidencia por el actual gobernador. Por ello, el nombramiento del subgobernador que, a la postre, es el cargo con el que mantienen un trato más diario y cercano, también es un movimiento que esperan con inusitada expectación. Por otra parte, y en relación al proce- ral de Asuntos Internacionales, José María Viñals; por el director general de Operaciones, Mercados y Sistemas de Pago, Francisco Javier Aríztegui; o por el director general de supervisión, Pedro Pablo Villasante. Al margen del malestar que se ha ge- nerado en el seno del Banco por el nombramiento de Fernández Ordóñez, el resto de entidades a las que afectará su gestión, como son los bancos y las cajas de ahorro, han acogido con desigual respuesta el relevo de Caruana. La mayor preocupación reside en