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NUESTROS CORRESPONSALES Roma BuenosAires mésticas hubiesen podido prolife rar de manera vertiginosa. Hacia el este y el norte de esa estación de metro, un París musulmán y negro cohabita con tensiones con un París francés, agonizante. Ha cia el norte y el oeste, la catedral 1 Bruselas Casi sin europeos ¿Cuándocomenzóeleclipsedeestaciudadcatólica, francesay del Sacre- Coeur, Montmartre y Pigaile están en estado de sitio ét Berlín nico. Todo París está sembrado de is las y archipiélagos étnicos. Asiáti cos, mayoritariamente vietnami europea, convertida unaurbe estado sitioétnico, hoy en en de donde PARÍS JuanPedro Quiñonero elfantasmadeEdithPiaf enunbarrio vaga casivietnamita? TEXTO Y FOTO: JUANPEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS EN tas, han tomado los alrededores de Menilmontant, el barrio de Che valier y Edith Pial, a dos pasos del barrio del Pete Lachaise, donde es tánenterrados Proust y Moratín y transcurre una novela de Baroja, El Hotel del Cisne Otros asiáti cos han tomadola periferia del dis Rabat os reyes de Francia que una judería elegante, cosmopoli saliesen de sus tumbas para escuchar las trom ta, donde las carnicerías, la ropa, los restaurantes están consagra trito XIII, donde hay calles y aveni das enteramente asiáticas. Hubo un tiempo en que Saint 4 Nueva York Jerusalén México Washington Berlín. Atenas petas de un todavía leja no juicio final, se quedarían ate rrorizados: todos los a rededores de la catedral de Sai. nt- Denis, una de las cumbres del gótico, donde reposan sus restos mortales des de hace siglos, son hoy una tierra de nadie donde sobre todo viven franceses de raza negra, religión musulmana, emigrantes africa nos con y sin papeles, remando co mo pueden contra la corriente del río de la vida, perdidos en unos ar chipiélagos de inmuebles de salu bridad con frecuéncia dudosa. Los monarcas franceses que so portasen ese primer y violentísi mo retorno a una vida de lupanar triste, todavía deberían afrontar sorpresas mucho más inquietan tes. En verdad, el desierto urbano de Saint- Denis (alcaldía comunis ta, durante décadas) es un islote relativamente acomodado, com parado con las aglomeracionessu- burbanas de La Courneuve o Sarcelles, donde las mirladas de urba nizaciones del más puro estilo sta linista se han convertido en gue tos de franceses de ultramar, de origen norteafricano, con padres y madres de religiones animistas e hijos recién convertidos a un is dos a la celebración de un arte de vivir específicamente judío. Otras comunidades tienen ros tros de la más variada naturale za. quien desembarque en la esta ción de Metro de Barbés- Roche chouart descubrirá un abigarra Denis se llamó la pequeña Espa ña. Los portugueses tienen calles con tiendas especializadas. Los norteamericanos con dinero es tán tomando Saint- Germain- des Pres. Junto al hotel donde vivie do mundo variopinto muy próxi mo al de las grandes metrópolis árabes, El Cairo, Argel, Rabat, donde el dinero, las revistas por nográficas, la literatura política y los bazares de chucherías do- ron los hermanos Antonio y Ma nuel Machado han instalado una hamburguesería. Las Brigadas Rojas agonizaron en la calle don de vivio Baroja. Hay muchos otros fantasmas: pero hay que co nocer la ciudad para verlos. Lisboa 1 am muy rudimentario, que no siempre los educa en el odio y la desesperación social. Aun paso Notre- Dame de Moscú Pekín Viena Gran Mezquita de París, una de las más influyentes del mundo musulmán europeo, en el distrito y, a cinco minütos del Panteón de hombres ilustres de la Nación, junto a la iglesia de Sainte- Gene vieve, indisociable de la funda ción histórica de Francia. En el corazón histórico de Pa Tales archipiélagos suburbanos están a veinte minutos cortos de la catedral de Notre- Dame o de la ns, el Marais es uno de los más Estocolmo antiguos barrios yidish y judíos del mundo. Lentamente, los ju díos pobres debenhuir hacia lape riferia. Yel barrio toma el tono de Emigrantes, con y sin papeles, remando contra el río de la vida...