Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
16 Nacional ZAPATERO ABRE EL DIÁLOGO CON ETA ABC EN LA SUCURSAL DE EXTORSIÓN DE LA BANDA DOMINGO 2 7 2006 ABC La Policía investiga si Elosúa se quedó parte de los pagos de empresarios extorsionados El aparato de chantaje llamó a capítulo al dueño del Faisán al ver que las cuentas no cuadraban analizan sus cuentas bancarias porque consideran que sólo con los benefecios del bar no pudo hacerse con el patrimonio que ahora tiene DOLORES MARTÍNEZ IRÚN. Faisán es mafia en estado puro y, por tanto, todo lo que le rodea huele a podrido. Durante veinte años en este cutre bar de Irún- Behovia, en la frontera de España y Francia, se ha gestionado el cobro del impuesto revolucionario que, exigido a empresarios vascos y navarros, ha alimentado las arcas de ETA, incluso hasta después de la declaración de alto el fuego. Pero no es la única vía de financiación de los terroristas. También a través de otras, aún no descubiertas, los criminales se han hecho con botines que durante años han invertido en su maquinaria para matar. Basta recordar los asesinatos de los niños Fabio Moreno, de 2 años, y Silvia Martínez, de 6; el de Miguel Ángel Blanco, el secuestro del funcionario de prisiones Ortega Lara- -532 días enterrado en vida en un zulo- -o el plan para matar al Rey en el puerto de Palma de Mallorca con un rifle de mira telescópica. El bar era uno de los centros de operaciones de la mafia etarra y su dueño, Joseba Imanol Elosúa Urbieta, el presunto capo. Detenido el pasado día 20 junto a otros once presuntos miembros de esta red de extorsión, la Policía investiga ahora sus cuentas bancarias para despejar, entre otras incógnitas, si se quedó con parte del dinero que cobraba a los empresarios extorsionados o si, incluso, enviaba a iniciativa propia cartas que, aún siendo verdaderas, fueron dirigidas a objetivos no seleccionados por la banda. Los investigadores disponen de informaciones que indican que en más de una ocasión fue llamado a capítulo por el aparato de extorsión dirigido por el también detenido Ángel Iturbe Abásolo, debido a que las cuentas no cuadraban No obstante, y pese a las sospechas, no fue retirado de esta labor por razones aún desconocidas, pero que debieron ser muy poderosas Y tuvo que ser así, ya que ETA no se anda con contemplaciones en asuntos de dinero. Así, se recuerda el caso del empresario de Tolosa Patxi Arratibel, al que los criminales etarras asesinaron en los carnavales de 1997. Justificaron su muerte en una acusación: quedarse con parte del rescate del también empresario Emiliano Revilla, secuestrado en 1988. Además de los toques que recibió del aparato de extorsión las sospechas de que Elosúa pudo haber pellizcado los botines exigidos a los empresarios se fundamentan en su patrimob Los investigadores quedaron apostados en los alrededores del bar. Entre varios motivos, dos fueron los urgentes: el establecimiento era cada vez más frecuentado por empresarios que buscaban un camino para pagar a ETA y, por otro, su propietario se trasladaba un día sí y otro también al sur de Francia para entrevistarse con miembros del aparato de finanzas En aquellos años, sus contactos fueron José Luis Arrieta Zubimendi, Azkoiti jefe de finanzas; Juan José Echave- -uno de los fundadores de ETA- -y José Luis Cau. Los dos primeros ya están muertos y el segundo cayó en Francia en la misma operación que Elosúa. Aquellas citas fueron detectadas en los seguimientos a Arrieta Zubimendi a raíz de la apertura por parte del Gobierno de Felipe de González de la vía Azkoiti encaminada a conseguir de ETA una tregua que diera paso a una negociación. El etarra fue puesto en libertad vigilada y aprovechó que le iban a tomar la temperatura para huir. También de principios de los noventa datan los contactos de Elosúa con Gorka Aguirre, quien ahora se encuentra en libertad bajo una fianza de 30.000 euros impuesta por el juez Fernando Grande- Marlaska a petición del fiscal. Le imputa un delito de colaboración con banda armada. Botellas y vino El magistrado esgrime el contenido de tres pinchazos telefónicos para relacionar al dirigente del PNV con la red de extorsión desmantelada el pasado día 20 con once detenciones en España y Francia. En la conversación intervenida el 18 de abril- -casi un mes después del anuncio de tregua- el dueño del bar Faisán pidió a Aguirre que controlara si se recibían nuevas cartas de extorsión tras el alto el fuego. El juez Grande- Marlaska, que se trasladó a Bilbao para interrogar al imputado, le preguntó por otro contacto telefónico que tuvo lugar el 28 de noviembre de 2005, en el que Elosúa, que habló en euskera utilizando claves, confirmó a Aguirre que ya había recibido el dinero de la extorsión al decir hemos bebido la botella dada por ti A continuación, ambos interlocutores tuvieron una pequeña discusión sobre si los extorsionados debían seguir pagando el impuesto revolucionario De las palabras del dueño del Faisán se desprendía que no estaba muy seguro: El que no pague, pues ¡bueno tú! joder... nosotros no somos... nosotros no vamos a asustarles Más adelante anunció a Aguirre una futura entrega de cartas: Esta semana- -según la conversación intervenida- -tendré una botella o dos, y si es posible, te diré qué tipo de vino es (Pasa a la página siguiente) Joseba Elosúa, trasladado por la Policía para hacer un registro en su casa de Irún nio: tiene varias casas y bajeras, además de haber ayudado a su hija a abrir una perfumería, también en Behovia y a escasos metros del Faisán En definitiva, unos bienes que, para los investigadores, tampoco cuadran con los beneficios de su negocio legal, la venta de bebidas y pinchos. Elosúa, que descansa ahora en la cárcel de su frenética actividad, combinó perfectamente su faceta de extorsiona- EFE Analizan si el detenido envió cartas por su cuenta a objetivos no seleccionados por la banda dor con la de benefactor de sus víctimas y con la de amigo del poder: Gorka Aguirre, miembro de la ejecutiva del PNV tanto en la época de Xabier Arzalluz como en la actual de Josu Jon Imaz. Pero antes de mercadear con la desesperación de empresarios vascos y navarros, Elosúa fue contrabandista, también en la frontera Irún- Behovia. Las artes y contactos que empleó en el comercio ilegal de tabaco y alcohol las puso luego al servicio de ETA y durante un tiempo su negocio lo amplió con una oficina de cambio de moneda. Ya a finales de los ochenta, las fuerzas de seguridad sabían que Faisán era un nido de delincuencia pero fue a principios de los noventa cuando agentes de la lucha antiterrorista se