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100 SÁBADO 1 7 2006 ABC Gente Lauren Bacall asistió en Nueva York a la ceremonia en la cual se descubrió una placa que reconoce el sitio donde su marido, el actor Humphrey Bogart, se crió. Estoy feliz de que se le hagan honores dijo la actriz en el acto al que un buen número de fans se unieron para conmemorar el nuevo Humphrey Bogart Place. George W. Bush agasaja a su gran aliado y amigo japonés, Junichiro Koizumi, con un inusual peregrinaje hasta Graceland, la legendaria mansión del icónico Elvis Presley en Memphis. El presidente, el primer ministro y el rey TEXTO: PEDRO RODRÍGUEZ FOTO: EPA WASHINGTON. Versailles, Bretton Woods, Yalta, Maastricht y Graceland. A la cartografía de la diplomacia y las relaciones internacionales se ha sumado desde ayer la legendaria mansión de Elvis Presley en Memphis. En un gesto de homenaje e intereses estratégicos compartidos- -que va mucho más allá de la ya típica barbacoa en su rancho de Texas o un fin de semana en Camp David- -el presidente de Estados Unidos ha querido agasajar a su gran aliado japonés, el primer ministro Junichiro Koizumi, con un inusual peregrinaje hasta lo que en Tennessee se conoce como la Casa Blanca del rock and roll Al ser del dominio público la intensa afición de Koizumi hacia Elvis, con una intensidad propia de sus compatriotas empeñados en bailar sevillanas o salsa, Bush se ha prestado a este peculiar montaje durante lo que se considera como la última visita oficial a EEUU del primer ministro japonés. El líder político nipón tiene previsto dejar su puesto en septiembre después de haber sido uno de los más firmes aliados de la Administración Bush. Hasta el punto de haber desplegado militares japoneses a Irak, poniendo a prueba la constitución pacifista impuesta a Tokio tras la Segunda Guerra Mundial. Muy amigo de sus amigos, George W. Bush no ha escatimado esfuerzos para recibir a Junichiro Koizumi por la puerta grande. Incluido una majestuosa recepción en la Casa Blan- ca, con salva de 19 cañonazos y una rutilante cena de gala. Además regalarle una rockola la clásica máquina de música a cambio de monedas, cargada con 25 éxitos del cantante de los zapatos de gamuza azul. Pero, con diferencia, la guinda ha sido la excursión hasta Graceland. La meca de todo ese culto universal generado por el inmortal revolucionario de la música popular que produce más dinero muerto que vivo. Y es que el primer ministro japonés es un consumado admirador de Elvis, con el que comparte no solo el mismo día de cumpleaños- -el 8 de enero- -sino también una poco disimulada inclinación por los peinados llamativos. De hecho, Koizumi llegó a publicar en Ja- pón un comentado cd, para financiar obras de caridad, con una recopilación de sus canciones favoritas del campeador del rock Durante la visita a la mansión, en las que han actuado como guías de excepción Priscilla y Lisa Marie Presley, el divorciado Koizumi ha demostrado que- -además de controlar las canciones de Elvis sin ayuda del karaoke -domina algunas de las icónicas poses del artista. Dejándose fotografiar con las inconfundibles gafas utilizadas por el cantante durante su época más ostentosa y decadente. En definitiva, un agradecido domo arigato de la Administración Bush ante un inolvidable I want you, I need you, I love you con acento japonés.