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ABC SÁBADO 1 7 2006 Cultura 65 LA HISTORIA DE ESPAÑA, NOVELA A NOVELA Mañana, con ABC, La aventura equinoccial de Lope de Aguirre de Ramón J. Sender, por tan sólo 1,99 euros más era el estado de viuda, cosa premonitoria) que a la misión. Y mientras unos enloquecían, Lope de Aguirre (genialmente interpretado en el cine por Klaus Kinski en Aguirre o la cólera de Dios de Werner Herzog, en 1972) en su personalidad dual, parecía volverse cuerdo; cuerdo en la gestación de una loca venganza al verse viejo sin ver el provecho de todo aquello. Tierra e indios había por todas partes, pero el fruto de la victoria era siempre para los otros Comienza la rebelión de los llamados marañones con Lope de facto al frente y con su resentimiento contra los hombres todos, contra el cielo y la tierra, contra el rey y contra Dios Los hombres dejaron de llamarle loco porque veían que no era la razón lo que le faltaba, sino todo lo demás. Le faltaba todo en el mundo menos la razón. Y él quería apoderarse, con su razón, de todo lo que le faltaba Pronto surgieron las divergencias entre quienes se empeñaban en llegar a El Dorado y los que pretendían apoderarse del virreinato todo del Perú, Lope entre ellos. Crece la tensión según pasan las páginas de esta obra fundamental con trasfondo psicológico- criminal y aumentan las muertes (por una causa o por otras mil) conforme avanza la aventura en leguas. Una narración en la que el autor se adentra en los rasgos oscuros y tenebrosos de la mente contradictoria de Aguirre. El sanguinario conquistador acabó sus días descuartizado y los trozos de su cuerpo repartidos por varios puntos de Venezuela. Epopeya amazónica de un cuerdo tarumba TEXTO LUIS CONDE- SALAZAR INFIESTA Por cierto lo tengo que van pocos reyes al infierno, porque sois pocos; que si muchos fuésedes ninguno podría ir al cielo, porque creo allá seríades peores que Lucifer, según tenéis sed y hambre y ambición de hartaros de sangre humana; mas no me maravillo ni hago caso de vosotros, pues os llamáis siempre menores de edad, y todo hombre inocente es loco; y vuestro gobierno es aire Estas lindezas, dedicadas al más poderoso rey de La Tierra en el siglo XVI, y por extensión a toda la institución monárquica, no son sino un pequeño fragmento de las que aparecen en la carta que Lope de Aguirre, Aguirre el Loco, El Peregrino, envió a Felipe II poco antes de perder la cabeza cuando ésta le fue separada del tronco. Nacido en la villa de Oñate (Guipúzcoa) hacia 1513 (ó 1518, según otros) y muerto en Barquisimeto (Venezuela) en 1561, era este soldado de conquista hombre de corta estatura, cojo de heridas recibidas en acción, cenceño (delgado) y de aire atravesado según lo describe el genial Ramón J. Sender (1901- 1982) en su maravillosa ficción histórica La aventura equinoccial de Lope de Aguirre Paraíso infernal El equinoccio del título hace referencia a esos dos momentos del año en el que el sol pasa por el ecuador, llamado paralelo cero o línea equinoccial, épocas en las que el río Amazonas y su selva aledaña se convierten en un verdadero paraíso infernal: Aguaceros, caimanes, serpientes y rayos y centellas una lista sucinta que se puede ampliar con arañas, zarzas emponzoñadas, jaurías de pirañas, mosquitos como dedos, indios cabreados armados de flechas venenosas, jaguares... Ingredientes para que cualquiera en su sano juicio fuera alcanzado por lo que los conquistadores llamaban la tarumba del equinoccio En La aventura... se narra la epopeya de los hombres que participaron en la expedición por encargo del vi- rrey del Perú, que tenía por fin el descubrimiento y la conquista del mítico El Dorado, tierra de riquezas sin fin, hoy sita en Marbella. Partieron aquellos 230 soldados de guerra, algunas mujeres, además de indios y negros desde Los Motilones, descendiendo por el Río Marañón, por entonces conocido también como Amazonas, al mando del gobernador Pedro de Ursúa (que tenía, según Lope, más de francés comedor de caracoles que de español quien al cabo de los meses empezó a sufrir la tarumba y a dedicarse más a su amante, la chola Inés (decían que el estado natural de una mujer en Indias