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ABC SÁBADO 1 7 2006 Internacional 37 El asesinato de Lieja reabre el debate sobre la readaptación social de los pederastas reincidentes Las dos hermanastras serán enterradas por separado por deseo del padre de una de ellas indicios contra el principal sospechoso, aunque por ahora no hay pruebas concluyentes que demuestren indudablemente su autoría ENRIQUE SERBETO. CORRESPONSAL BRUSELAS. Nathalie Mahy, la mayor de las dos niñas belgas asesinadas en Lieja, será enterrada hoy en la intimidad, cuando aún no se han disipado todas las dudas sobre el autor de su asesinato y violación, así como de la muerte de hermanastra, Stacy Lemmens. El equipo de forenses espera los resultados de las pruebas de ADN que junto a los interrogatorios que se preparan para este fin de semana servirán para descartar o confirmar la implicación del único sospechoso, Abdallah Ait Oud, b Se acumulan los un hombre de 38 años con varios antecedentes penales por abuso y violación de menores, que sigue clamando por su inocencia. Una emisora de televisión belga, RTL, adelantó ayer tarde que la Policía había escuchado el testimonio de varias niñas que reconocieron haber sido abordadaas por el sospechoso la noche en que se cometieron los crímenes y en la zona donde desaparecieron las niñas. Según estas información, varias de estas adolescentes están horrorizadas al evocar lo sucedido, pensando si hubieran podido ser ellas las víctimas. El cerco parece cerrarse en torno a Ait Oud y ayer apareció también el testimonio de un conocido suyo que habría explicado a la Policía que le consta que éste conocía bien el área donde fueron encontrados los cadáveres en El féretro con la fotografía de Stacy Lemmens, una de las dos niñas asesinadas en Lieja, fue expuesto ayer en un tanatorio de la ciudad belga unos desagües de la vía del tren. Ait no puede decir que no conoce esa zona, yo le he visto venir varias veces y me consta que la conocía bien ha dicho al diario Derniere Heure. Sin embargo, todo parece estar construyéndose para acelerar una investigación y alejar el caso del debate más amplio. Francis Brichet, el padre de una de las víctimas belgas del pederasta francés Michael Fourniret, que en su caso tuvo que esperar quince años para saber que su hija estaba enterrada en un jardín, ha lanzado el debate sobre la necesidad de que se cambien EPA las reglas por las que en este país se tratan este tipo de personalidades. En Bélgica, las personas a las que la Justicia ha declarado que no son dueñas de sus actos se les interna en centros que no son ni cárceles ni hospitales psiquiátricos y son evaluados cada seis meses hasta que los expertos piensan que pueden regresar a la sociedad. Ait Oud había pasado por uno de estos centros, cuando fue condenado por abusar de una sobrina y después por secuestro y violación de otra menor. Por ello, Brichet denunciaba que por desgracia esto volverá a pasar