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ABC SÁBADO 1 7 2006 29 La Casa Blanca busca apoyo en el Congreso para desbloquear los juicios militares en Guantánamo Evo Morales afronta en Bolivia su primer gran desafío con el referéndum autonómico de mañana Mubarak y Haniyeh acusan a Israel de torpedear la negociación para liberar a su soldado Tel Aviv admite contactos indirectos con la organización terrorista palestina b Más de 600 proyectiles han sido lanzados por el Ejército hebreo sobre Gaza en sólo 36 horas; más de 30 objetivos, la mayoría civiles, bombardeados en sólo 24 JUAN CIERCO. CORRESPONSAL GAZA. Las paredes blancas de la mezquita de Al Mahatta, en el centro de Gaza, están más verdes que nunca. El sol pega con fuerza mientras decenas de fieles se quitan los zapatos en las puertas del lugar santo para tomar posiciones en su interior, con la vista siempre dirigida hacia La Meca. Milicianos de Hamás, armados hasta sus barbas pobladas, asoman por la azotea, por las esquinas, debajo de esas piedras que alguna vez han servido de arma arrojadiza contra los soldados israelíes. Todas las medidas de seguridad son pocas para proteger, pocos minutos después del mediodía, la primera aparición pública de Ismail Haniyeh, jefe del Gobierno palestino al borde de la extremaunción. Haniyeh se ha quitado por unas horas su impecable traje de primer ministro para ponerse el de jeque, del que cada viernes de oración hace gala ante sus paisanos. Tras su tumultuosa llegada a la mezquita, con tantos periodistas como guardaespaldas, el primer ministro palestino se sube a un púlpito muy particular, trufado de micrófonos, y comienza un sermón con envoltorio de arenga. Primero habla de Alá; luego del Islam, más tarde del Corán, de la tradicional paciencia árabe, del evidente sufrimiento palestino y sólo después de todo eso se refiere a la actual crisis, a los efectos devastadores de las Lluvias de verano (600 proyectiles en 36 horas; 30 objetivos, muchos civiles, bombardeados en sólo un día, entre ellos el Ministerio del Interior, una mezquita, la Universidad Al Azar, transformadores eléctricos en el norte de la Franja) a las negociaciones indirectas, pero diálogo al fin y al cabo con Egipto de intermediario, para la liberación del soldado israelí secuestrado a cambio de presas y presos palestinos menores de 18 años... Haniyeh, ante la aquiescencia de sus oyentes, sus fieles, sus leales, acusa a Israel, como lo ha hecho también Hosni Mubarak desde El Cairo, de torpedear el diálogo y de buscar la ruina física del Gobierno de Hamás y no la liberación de su joven militar. El máximo dirigente de esta organización considerada terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, Jaled Meshaal, quien controla las Brigadas Ismail Haniyeh, antes de comenzar ayer su sermón en una mezquita de Gaza de Ezedín al- Qassam, debía reunirse con las autoridades egipcias. Otro, desde Damasco, Mohamed Nazal, acusa a Tel Aviv de negociar (con una organización terrorista, como hizo en el pasado con Hizbolá, con la OLP) para ganar tiempo y tratar de obtener información sobre el paradero de su soldado para lanzar una operación de rescate. REUTERS El posible diálogo versaría sobre presos, apertura de pasos fronterizos y el fin de los asesinatos selectivos De fracasar la última oferta negociadora, el Ejército israelí lanzaría su ofensiva contra el norte de la Franja Presos palestinos El diálogo versaría sobre la liberación de decenas de presos palestinos, incluidos los ministros y diputados de Hamás detenidos el pasado jueves en Cisjordania, a cambio de Guilad Shalit. También se abrirían los pasos fronterizos y se establecería una tregua de un mes en la que el Tsahal no llevaría a cabo asesinatos selectivos (ayer un miembro del Yihad Islámico murió en Rafah en uno de ellos) mientras que los milicianos palestinos aparcarían los cohetes Qassam Eso sí, nada antes de que el soldado secuestrado fuera puesto en manos de mediadores internacionales o de enviados egipcios. Y es que aquí, no faltan razones para ello, nadie se fía de nadie. De cerrarse esta última ventana negociadora, la puerta está clausurada desde hace tiempo y la llave ha sido tirada al mismo Mar Mediterráneo desde el que dispara la Marina israelí, el Tsahal comenzaría su ofensiva terrestre contra el norte de la Franja (reocuparía Beit Hanún, Beit Lahia) y centraría su punto de mira en la ciudad de Gaza, lugar donde se encontraría retenido Guilad Shalit. Mucho más difícil llevar a cabo una operación relámpago de rescate aquí que en los campos de refugiados más despejados de Rafah o Jan Yunis, a la vuelta de la esquina del Neguev.