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16 Nacional DEBATE SOBRE LA NEGOCIACIÓN CON ETA SÁBADO 1 7 2006 ABC MARIMAR BLANCO Presidenta de la Fundación Miguel Ángel Blanco La sentencia nos conforta, pero nos inquieta que puedan tener beneficios penitenciarios La llamada de ABC, hacia las once de la mañana, puso sobre aviso a Marimar. Aún no le habían comunicado que a los asesinos Txapote y Amaia les caían cincuenta años, tal y como pedía el fiscal. Un desajuste provocó que la sentencia llegara antes a los medios que a la familia. Así que la hermana de Miguel Ángel Blanco necesitó asentar la noticia y quedamos en hablar minutos más tarde. Otra vez en contacto, transmitía serena satisfacción, no exenta de inquietudes. ¿Qué primera impresión le produce la decisión judicial? -Afortundamente, se ha ratificado la petición del fiscal y nos sentimos confortados por ello. También nos alegramos de que la sentencia recoja que ninguno de estos asesinos pueda volver a pisar las calles de Ermua hasta cinco años después de cumplida la condena, aunque, en realidad, no deberían volver a pisar ninguna calle de España. Ratifico lo que les dije en el juicio a los familiares de los etarras: ojalá se pudran en la cárcel. -Precisamente, esos incidentes durante la vista han motivado algunas críticas a la actitud que usted mantuvo. -Sí, ha habido reproches, pero es importante analizar de qué parte han venido esas críticas. Fue una reacción espontánea y lógica, no respondió a nada preparado. Estoy convencida de que cualquiera hubiera reaccionado exactamente igual que mi madre y yo si tuviera que presenciar una actitud como la de los asesinos durante el juicio, en plan chulo, desafiante y dando la espalda al Tribunal. No pude evitar exaltarme cuando se nos expulsó de la sala y vi que sus familiares nos miraban, riéndose, precisamente el día que tuvimos que escuchar los detalles del asesinato de mi hermano revelados por el médico forense. Tengo la conciencia muy tranquila porque no les llamé nada que no fueran. -Teresa Jiménez- Becerril ha comentado que la actitud de Txapote y Amaia no se corresponde con la de dos personas que se van a pudrir en la cárcel, sino con la de alguien que piensa que obtendrá indulgencia... -Desgraciadamente, parece obvio que los etarras van a tener beneficios penitenciarios. Se ve que saben muy bien lo que pueden conseguir y por eso albergamos inquietudes. Por supuesto que esta sentencia nos satisface, pero a mí me habría dejado mucho más tranquila si se hubiera producido hace cuatro o cinco años, por miedo a la actualidad política que estamos viviendo. He llegado a leer que Batasuna había advertido a los asesinos de mi hermano La hermana de Miguel Ángel Blanco confiesa que los 50 años de cárcel a Txapote y Amaia les habría dejado más tranquilos en otro momento político TEXTO: BLANCA TORQUEMADA Marimar, ayer en Madrid tras conocer la sentencia de la Audiencia Nacional que con esa actitud ante el juez difícilmente iban a poder ayudarles a salir antes a la calle. La Justicia tiene que seguir su curso. No hay que dar ningún premio por haber matado o por dejar de hacerlo. Ojalá nunca tengáis que llamarme los periodistas para preguntarme qué me parece que a estos asesinos los hayan puesto en la calle. ¿Cómo ve que la intervención de Zapatero en el Congreso para anunciar el comienzo del diálogo con ETA y esta sentencia hayan casi coincidido? -Puede servir de aviso, porque si los individuos con los que tiene que sentarse a negociar Zapatero son como la gentuza que mis padres y yo hemos te- EFE nido que sufrir en el juicio, le digo al presidente del Gobierno desde ahora mismo que, con ellos, o se cede en todo o es imposible sacar nada en limpio. Ni están arrepentidos ni piden perdón ni tienen intención alguna de abandonar la lucha armada. Están orgullosos del daño que han causado. Txapote hasta utilizó ante el Tribunal gritos de guerra. Dales caña dijo. O sea, que el mensaje que yo, como hermana de Miguel Ángel, le quiero dar a Zapatero es que están a la espera de que el Gobierno les ceda todo. Nada más. ¿Qué le llamó más la atención de las palabras del presidente del Gobierno? -En realidad, no se sabía si estába- mos escuchando al presidente del Gobierno o a Otegi. Si analizamos textualmente lo que Zapatero dijo, coincidía en muchos puntos con el discurso de Batasuna en Anoeta. Por ejemplo, en lo de la convivencia política y social. Eso es imposible a corto plazo, de la noche a la mañana no puede haber esa convivencia. El presidente del Gobierno hablaba como Otegi, como si en el País Vasco no hubiera pasado nada y, desde luego, dejó bien claro que no tiene ni idea del problema. Esto necesita varias generaciones para resolverse, después de décadas en las que en la educación se ha inoculado el odio contra quienes se sienten españoles. Cuando dice que va a respetar la decisión de los vascos está dándole la razón a esa gentuza, al amparar los argumentos que han utilizado para asesinar. También es incomprensible que diga que mantendrá vigente la Ley de Partidos y que, al tiempo, se vaya a legalizar a Batasuna cuando continúan las extorsiones y el terrorismo callejero. ¿Cómo quedó el estado de ánimo de la familia Blanco después del juicio? -Hemos atravesado un momento muy duro y muy difícil. Sobre todo mis padres, aunque yo también me he encontrado bastante baja. Ahora esta sentencia nos va a ayudar a recuperarnos, es un consuelo saber que los asesinos están en la cárcel. A pesar de que mis padres siempre tendrán que convivir con esa herida, con ese dolor. -Ahora se acusa a muchas víctimas de no querer la paz ni la reconciliación. -En parte y en lo que a mí respecta, eso es cierto. Yo no quiero reconciliarme ni con quienes asesinaron a Miguel Ángel ni con quienes les apoyaron. No tendrán ni mi mano tendida, ni mi bendición, ni mi perdón. ¿Por qué? Porque ellos tampoco quieren reconciliarse conmigo. Ni piden perdón ni tienen el más mínimo remordimiento. Qué mejor momento para mostrar humildad o pedir perdón que el juicio, y si allí no lo han hecho no lo harán nunca. Efectivamente, no quiero convivir con quienes tienen las manos manchadas de sangre. -En este proceso muchas víctimas echan en falta las alusiones de Zapatero a una paz de calidad, que acabe con esa paz contaminada ejemplificada por la situación de Pilar Elías. -Claro, nunca se le oye a Zapatero denunciar la situación de la pobre Pilar. ¿Cómo se le va a oír, si es a eso a lo que vamos? Ya lo dijo muy claro, eso es la foto del pasado, y la del futuro es la de irse de cena con los de Batasuna. El personaje ya se ha retratado.