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ABC VIERNES 30 6 2006 Espectáculos 71 La obsesión por el cine comercial impide ver que hay otro tipo de cine La Filmoteca acoge una exposición y una retrospectiva de Agnès Varda b Hasta el 20 de julio se proyecta- Madridcine lleva los filmes rodados en la capital de viaje a Argentina JOSÉ EDUARDO ARENAS MADRID. Del 13 al 19 del próximo mes de julio se celebrará en Buenos Aires el encuentro Madridcine, que el año pasado tuvo lugar en Madrid bajo el nombre de Argentinacine. En Argentina se presentarán siete producciones cinematográficas españolas que todavía no se han estrenado allí gracias al acuerdo subscrito por la Comunidad de Madrid y el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales de Argentina (INCAA) con la intención de promocionar el cine español en Argentina, según el consejero de Cultura y Deportes, Santiago Fisas, quien presentó el programa en compañía de José Sacristán, Aída Gómez, Assumpta Serna, Jorge Sanz, Álvaro Longoria y Jorge Alemán, de la Embajada de Argentina. La vida secreta de las palabras Iberia Ninette Princesas Otros días vendrán Para que no me olvides y El cielo gira son los filmes seleccionados por una comisión formada por la FAPAE, EGEDA, Academia de Cine, FEDICINE) Escuela de Cinematografía de la Comunidad de Madrid y Madrid Film Commissión. Se exhibirán, igualmente, seis filmes argentinos dentro de la sección Vivir en Buenos Aires un emotivo ciclo que rinde homenaje a los actores españoles que más han trabajado en Argentina. El cortometraje estará representado por seis de la última edición de Madrid en Corto El actor José Sacristán comentó que había que celebrar aquello que ocurra a favor de acercar ambas cinematografías: relación y colaboración, todo lo que se haga es poco. Soy el primero en celebrarlo rá toda la obra cinematográfica- -más de una treintena de filmes- -de la que está considerada la madre de la Nouvelle vague SUSANA GAVIÑA MADRID. Casi octogenaria, Agnès Varda (Bruselas, 1928) se mueve con gracilidad. De baja estatura, sus ojos y sus manos acrecientan su figura. Considerada la madre de la Nouvelle vague acaba de visitar Madrid para presentar su exposición fotográfica DECI DE- LÀ organizada por PhotoEspaña, que reúne medio centenar de instantáneas realizadas en los años 50 y 60. Son treinta y tres trabajos, que pueden verse en el Cine Doré, donde paralelamente se proyecta, hasta el 20 de julio, una retrospectiva de la cineasta. Es una exposición pequeña, modesta. Las fotografías retratan aquellos lugares en los que he pasado más tiempo relata. Así, cuelgan de las paredes de la Filmoteca Española rincones de Francia, Cuba, China, EE. UU. y Portugal. Algunas de sus fotografías reflejan momentos de sus rodajes, como Ulysse o Lion s Love personajes como Fidel Castro, o simplemente gente. Aunque representan lugares distintos, todas ellas tienen algo en común: las caras, las siluetas Para explicar el secreto de una foto se remite a una frase de Buñuel: Entre el misterio y el azar, está la imaginación En ella, está el pilar sobre el que le gusta apoyarse a Varda, y que le ha llevado a cambiar de soporte, haciendo uso, una vez más, de una libertad de la que ha disfrutado a lo largo de Agnès Varda, esta semana en Madrid su trayetoria. Yo empecé sin nada y, como hizo Almodóvar, creé mi pequeña productora. Esto me permitió llevar adelante mis proyectos, aunque los comenzara sin dinero La cineasta belga asegura que en la fotografía es preciso tener la capacidad de disparar en el momento oportuno, algo que yo perdí, pero que gané en favor del cine Aunque asegura a ABC que no ha abandonado el cine, su pasión y su libertad la ejerce ahora a través de las instalaciones, donde también realizo películas aunque de menor duración Una labor de mayor riesgo, en su opinión, pues el público elige si pararse o no Varda apuesta así más por la imaginación, y menos por la narración DANIEL G. LÓPEZ En cuanto a qué opina sobre el cine que se realiza actualmente, destaca el argentino o el oriental, en todos los sitios se hace buen cine Pero reconoce que esa obsesión por el comercial, el de grandes efectos especiales, impide que el público pueda ver que existe otra manera de hacer cine Varda confiesa su admiración por Pedro Almodovar. Un gran director que hace un cine profundo y original, desde el que nos ha enseñado el mundo del travestismo con amor y no con curiosidad Del cineasta manchego destaca trabajos como Hable con ella y Todo sobre mi madre En cuanto a la gran pasión que levanta el cineasta manchego en Francia, frente a la que se le profesa en su propio país, España, Varda cree que quizá le tienen celos Las colinas tienen ojos Astérix y los vikingos Aaltra Mucho pico en el cráneo EE. UU. 107 m. Director: Alexandre Aja Intérpretes: Aaron Stanford, Kathleen Quinlan, Vinessa Shaw JOSÉ MANUEL CUÉLLAR El valor del miedo Francia 2006, 78 minutos Director: Stefan Fjeldmark, Jesper M ller Intérpretes: Animación FEDERICO MARÍN BELLÓN Smonkaurismaki Francia- Bélgica, 92 m. Directores: Benoît Delépine y Gustave Kervern Intérpretes: Benoît Delépine y Gustave Kervern JAVIER CORTIJO isto lo visto, la gente tira por la tremenda, y no para en sutilezas. Si nos vamos a poner bestias, gastemos los tanques de ketchup, que el público ya hace a todo. Esto es un remake del trabajo de Wes Craven de 1977, es decir, un clásico retomado. El filme es una salvajada de tomo y lomo y no repara en nada. Con una puesta en escena visualmente brutal, Aja no ahorra nada, ni un ápice de sangre, ni un seso desparramado, ni un cráneo partido como una sandia a fuerza de pico y pala. Y hay mensajes subliminales: crítica a los machitos amigos del fusil y alabanza al hombre tranquilo, que en realidad es el héroe oculto, un vendaval desencadenado de furia y horror cuando le tocan los cataplines. Total, una masacre de cerebros (cortos) hundidos. V a irreductible aldea gala recibe al sobrino del jefe, quien quiere convertir al muchacho en un hombre. Mientras, los vikingos buscan al campeón del miedo con el propósito de aprender a volar. Su mago, Criptograf, dice que el canguelo da alas. Los dibujos son buenos, la historia es interesante (además de breve) y hasta la música funciona. Si le gustan los personajes creados por Goscinny y Uderzo, esta superproducción europea es, desde luego, más recomendable que los patéticos intentos protagonizados por actores. Una vez reconocida la honestidad y calidad del ensayo, el espectador no debe esperar la excelencia de algunos títulos de animación de la última década. Tienen gracia algunos nombres, como el de la joven vikinga Abba y su madre, Vikea. L a tenemos, junto al fugaz Honor de cavallería el escondido Catarsis y el inminente Super Nacho candidato para el premio al filme- ornitorrinco de la temporada. ¿Tiene o no tiene galones esta epopeya de dos vecinos de terruño tirándose los trastos desde sus sillas de ruedas, cual cuádrigas gladiadoras, de Francia a Finlandia? Todo, naturalmente, en arenoso blanco y negro y con menos diálogo que una partida de ping pong. Más que minimalismo, lo de estos chicos (que escriben, dirigen e interpretan su perla) es puro dodecafonismo, Duchamp convirtiéndose en un boquerón en vinagre de Cascorro, como el tiburón de Hirst. Y tal que así destila Aaltra un humor raro, como para alquitranar la M- 30. Del final, mejor no hablar. Sorpréndase, valiente. Ya puestos... Y