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70 Espectáculos VIERNES 30 6 2006 ABC VIERNES DE ESTRENO Nang- Nak Pobre espectro enamorado Thailandia, 100 m. Director: Nonzee Nimibutr Intérpretes: Indhira Jaroenpura, Nak Winai Kraibutr ANTONIO WEINRICHTER ué hermoso síntoma de normalización el que nos lleguen títulos de una terra incógnita como el cine tailandés; y no sólo de autor (de Pene k y de Apichatpong, por citar a maestros inéditos en salas pero no en DVD) sino populares filmes de género como éste que pasa por ser el más taquillero de la historia de su país. Dicho lo cual, maticemos. El exotismo primordial de los ambientes de Nang- Nak viene contrarrestado por el efectista es- Q tilo y la querencia por las escenas- cromo del director (no en balde formado en algo tan poco exótico como el video- clip) y la trama resulta poco novedosa: será una vieja leyenda thai pero evoca el más puro fantastique nipón de la mítica Kwaidan de Kobayashi, por no hablar de los cuentos lunares de Mizoguchi. En el debe, hay que anotar también que el actor Winai Kraibutr (nos quedamos con su nombre, aunque no por mucho tiempo) es menos expresivo aún que Keanu Reeves (éste no se nos olvida) Menos mal que la historia de este pobre espectro enamorado alcanza algún que otro clímax notable, sobre todo en la segunda parte, cuando se empieza a aclarar la coexistencia entre vivos y muertos que aquí se mezclan con oriental naturalidad. Si se trata de elegir entre una homóloga de terror americana y NangNak ésta resulta menos cansina y derivativa, pero ambas son igualmente posmodernas: todos estamos globalizados. Los estudios de la Ciudad de la Luz se convierten en escuela de cine DAVID MARTÍNEZ ALICANTE. Los estudios cinematográficos de la Ciudad de la Luz, en Alicante, se acaban de convertir en una gigantesca escuela de cine. El presidente de la Generalitat Valenciana, Francisco Camps, inauguró esta semana el centro de estudios que se situará junto al complejo cinematográfico y que formará a 1.200 alumnos, tanto universitarios como técnicos. Los alumnos que lleguen a partir del próximo curso contarán con una ventaja esencial: la cercanía al centro de producción, lo que permitirá la interacción con los profesionales y una orientación formativa eminentemente práctica, así como disponer de los recursos técnicos más avanzados, los del propio estudio. La oferta docente se estructurará en tres áreas: formación universitaria de postgrado, títulos propios y estudios de artes y oficios. La construcción del centro fue una de las principales apuestas del Gobierno autonómico cuando dio luz verde al proyecto, de forma que alumnos y profesionales compartieran el mismo espacio. La escuela de cine ocupa casi 6.000 metros cuadrados en dos plantas, de los cuales 1.000 están dedicados a las aulas, mientras el resto se distribuye en talleres, laboratorios, platós, cabinas de proyección, estudios de radio y audiovisuales y una biblioteca. El señor de la guerra Don Armando Guerra EE. UU. 122 m. Director: Andrew Nicol Intérpretes: Nicolas Cage, Ethan Hawke, Bridget Moynahan, Jared Leto A. W. os conflictos armados locales sacuden al planeta y lo mantienen de hecho en un apenas larvado estado de guerra permanente, sobre todo- -aunque también los hubo antes- -desde que acabó el (llamémosle) equilibrado sistema de los dos grandes bloques. Ahora no existe ni control armamentístico ni efectos disuasorios: cada Estado y cada pequeño y sanguinario señor feudal va por libre, sin tener que rendir cuentas a su jefe de bloque, y a río revuelto ganancia de intermedia- L Nicolas Cage, en una escena de la película rios; es decir, de los traficantes de armas como el particular Sr. Armando Guerra que retrata esta película. No es el menor mérito de la misma que sea una producción de gran estudio la que aborde un tema tan vidrioso y tan habitualmente silenciado por razones de Estado; si bien esto conduce a que evite señalar, ni con silenciador, a ningún Estado, prefiriendo centrarse en los free- lancers de la guerra. Y aborda el tema sin demasiados paños calientes, sobre todo en la primera mitad de su metraje, presidida por los maliciados y expertos comentarios en off del protagonista que demuestran que sin ninguna duda el guionista (el propio director, Andrew Niccol) se ha empollado películas de Scorsese como Uno de los nuestros o Casino El tal Yuri Orlov, ficticio pero basado en sujetos reales (nos lo temíamos) viene encarnado por Nicolas Cage, lo que introduce el factor distorsionador de hacer que nos interesemos por su persona y sus problemas familiares, cuando se está hablando de otra cosa... y en todo caso, los únicos problemas que tendría sentido mostrar aquí serían los de los mutilados por las bombas anti- persona o los misiles del desahucio de los fortines ucranianos. Pero así funciona siempre Hollywood- -convirtiendo lo general en particular- -y aquí al menos se plantea de forma satisfactoria una cuestión que han tratado mejor Syriana o La pesadilla de Darwin pero que ahora llegará a un público mucho más amplio. El mal sabor de boca que deja es el mismo.