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64 Cultura VIERNES 30 6 2006 ABC MAÑANA, EN ABCD LAS ARTES Y LAS LETRAS Revisión Entrevista Cosa Nostra www. abc. es abcd Citas estivales Si El padrino es el mejor tratado de práctica política del siglo XX, los modos y usos de la mafia han impregnado ámbitos ajenos a la actividad criminal, introduciéndose de manera perversa y efectiva en el resto de la vida cotidiana Manuel Puig, recuerdo del primer escritor pop El interés hacia la obra del argentino Manuel Puig crece en cada revisión por la originalidad de un estilo que convirtió en materia literaria la apropiación de elementos de la cultura popular Andrés Serrano: La crítica me exige ser provocador El Artium de Vitoria presenta la primera retrospectiva de Andrés Serrano en España, que reúne imágenes de todas sus series, a la par que descubre las pasiones de un artista siempre polémico Películas mafiosas: un paseo por la ley de los sin ley En la vida real y en la pantalla, los viejos clanes mafiosos tenían sus códigos éticos, un sistema endogámico de valores ausente en las nuevas mafias mundiales, como el cine se ha ocupado de reflejar Festivales de verano: España a todo jazz Como todos los veranos, España se llena de jazz. La multiplicación de festivales y los distintos criterios de programación son elementos a considerar para guiar al aficionado por esta amplia oferta LA COLECCIÓN DEFINITIVA Mañana, con ABC, trigésima sexta entrega de música clásica, con Richard Strauss, por tan sólo 9,95 euros más Un volcán en erupción TEXTO: ENRIQUE MARTÍNEZ MIURA Aun los detractores de Herbert von Karajan, que los hay, se rinden ante la fuerza de sus interpretaciones de la música de Richard Strauss. Los poemas sinfónicos de éste y la batuta del director acaso más famoso de la historia estaban destinados a entenderse. Sólo un músico con puño de hierro en guante de seda es capaz de gobernar la endiablada complejidad orquestal de Así habló Zaratustra que Strauss compuso sobre el libro de Nietszche, concibiendo el poema sinfónico más ambicioso del género, donde se intenta dar cabida nada menos que al sentido de la existencia. Karajan da vida a esta filosófica música por medio de una paleta orquestal refulgente, en lo que es una completa demostración de las posibilidades inabarcables de la Filarmónica de Berlín. Desde el poderoso y resplandeciente amanecer inicial, el director nos guía por este laberinto portentoso, hasta el ambiguo e inquietante final, que parece dudar entre la luz y las sombras, pasando por la filosofía que baila con pies ligeros uno de los pasajes orquestalmente más asombrosos del postromanticismo. Till Eulenspiegel y Don Juan son dos clásicos del canon straussiano. Del primero, Karajan extrae una visión sardónica y poliédrica, una auténtica narración de las peripe- cias del pícaro; en cuanto al tema inagotable del tenorio- -bien que Strauss escogiera el poema de Lenau para su versión- es difícil encontrar una comprensión más arrebatadora y de sonoridad más sensual. Poemas existenciales Esa misma sensación se percibe en la exótica, por momentos también salvaje, Danza de los siete velos perteneciente a la ópera Salomé Un Strauss algo distinto figura en el segundo disco, comenzando por Muerte y transfiguración otro poema existencial, que Karajan cincela milimétricamente hasta la consecución del clímax. Las otras dos obras de la selección las escribió Strauss cerca del fin de su vida y tras la derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial. Las cuatro últimas canciones conocen en la voz de Gandula Janowitz una de sus plasmaciones más gloriosas. La soprano traza una línea luminosa y lánguida para la que Karajan crea un clima crepuscular y una sonoridad muelle. Finalmente, Metamorfosis para veintitrés solistas de cuerda, es otra de las despedidas de Strauss. Con una cita bien reconocible de la Marcha fúnebre de la Sinfonía Heroica de Beethoven, el autor bávaro llora por todo un mundo desaparecido. Recreación de la Torre Libertad en la Zona Cero de Manhattan AP La Torre Libertad de la Zona Cero se elevará 541 metros Ocho triángulos elevados desde la base forman un octágono perfecto y reforzado en el centro de la estructura, que culmina en un parapeto de vidrio a unos 420 metros, la altura de las Torres Gemelas, destruidas el 11 de septiembre de 2001. El mástil de una antena elevará el edificio a 1776 pies (541 metros) en alusión al año de la independencia de Estados Unidos, con un faro diseñado con el fin de evocar la antorcha que sostiene la Estatua de la Libertad. Después de tres modificaciones en dos años, la Torre Libertad ha perdido parecido con su diseño original, obra de Daniel Libeskind.