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ABC VIERNES 30 6 2006 Nacional 23 Otra noche de guerrilla urbana enfrenta a Generalitat y Ayuntamiento por la labor de los Mossos en Barcelona Los vecinos vieron a los okupas acopiar material para evitar el desalojo b Los Mossos d Esquadra tarda- Críticas por la ausencia de detenciones La ausencia de detenciones y la supuesta tardanza en intervenir por parte de la policía autonómica ha sido criticada desde diferentes ángulos políticos y de los propios vecinos. El primer aviso de que se estaban produciendo incidentes llegó a los Mossos d Esquadra, a las diez y media de la noche, y a partir de ese momento el teléfono de emergencias recibió numerosas llamadas de vecinos. Según la Policía Autonómica, a los pocos minutos efectivos sin identificar patrullaban por la zona y a las 22.40 comenzaban a llegar las primeras patrullas de la comisaría de Hospital Militar. Los Mossos d Esquadra no llegaron a intervenir hasta pasados 18 minutos desde el primer aviso. ron 18 minutos en intervenir desde que recibieron el primer aviso. Los vecinos se vieron desasistidos ante la violencia de los okupas M. J. F. BARCELONA. Lo tenían todo preparado. Desde hacía por lo menos un mes, La Fera, situada en la calle Santa Àgata 24- 28 de Barcelona y una de las casas más emblemáticas con que los okupas cuentan en el barrio de Gràcia, aparecía pertrechada para resistir a un desalojo cercano: ventanas y balcones tapiados con jergones y vallas, y profusión de pintadas y pancartas con su declaración de intenciones: 29 de junio, no pasarán No nos vamos, perros Una advertencia de la película de terror que vivieron los vecinos- -según definición del portavoz municipal, Jordi Hereu- y que ha degenerando también en polémica por la actuación de los Mossos d Esquadra y, a la vez, enfrentamiento abierto entre el Ayuntamiento y la Generalitat. Conforme se acercaba el 29, fecha fijada para ejecutar la orden judicial de desalojo, los okupas incrementaron su arsenal defensivo. El martes pasado, por ejemplo, descargaron en la casa una furgoneta llena de vallas de obras. Han sido preparativos visibles para los vecinos, de Santa Àgata, que tiene a sus espaldas una caserna de la Guardia Urbana y unas pocas calles más arriba, en la avenida Hospital Militar, otra de los Mossos. Preparativos nada inusuales. Las fechas previas a un desalojo son movidas en las casas okupas Menos usual, quizá, es que los inquilinos- -en este caso, uno fijo con muchos acompañantes esporádicos, sobre todo el viernes, día de fiesta nocturna- -decidieran, no resistirse con uñas y dientes al desalojo una vez comenzado, sino actuar con contundencia antes de que se produjera. Anteanoche, sobre las diez y cuarto, los vecinos de la calle Santa Àgata vieron que la reunión del viernes se había trasladado de día y tomaba un cariz que iba algo más allá de la juerga y las meadas en la calle. De nuevo el insomnio, pero de otra manera. las calles adyacentes. En no más de veinte minutos, Gracia volvía a mostrar las heridas que vienen propinándole los grupos antisistema: contenedores y papeleras quemados, escaparates de tiendas y bancos rotos, cabinas telefónicas destrozadas. Botellas de gasolina En varias calles se hallaron piedras, triángulos de clavos para pinchar ruedas, material pirotécnico, hierros, piedras, botellas de gasolina... todo un arsenal. En los cruces cercanos, barricadas y vallas de obras atadas con cables de acero tapaban las entradas para impedir el acceso de las fuerzas policiales. Un despliegue, en fin, que no se improvisa, pero con un final que los Mossos d Esquadra no habían previsto. Veinte minutos de disturbios y, después, los protagonistas a buen recuado, según aseguran los vecinos, escondidos en otras casas okupas del barrio. No hubo enfrentamientos con los agentes, puesto que cuando los okupas vieron que llegaban y huyeron, según se indica en el comunicado hecho público en el día de ayer por los Mossos d Esquadra. Guardia Urbana y Mossos d Esquadra vigilan la entrada a La Fera en la calle Santa Ágata ELENA CARRERAS La Generalitat considera que es preferible llegar tarde a tener una ciudad policial con antidisturbios en cada esquina À. G. BARCELONA. La actuación de los Mossos en los disturbios de Gracia abrió ayer el enfrentamiento soterrado que vienen manteniendo el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat por la manera de proceder de la policía autonómica en la capital catalana. Desde el despliegue- -1 de noviembre- y con anterioridad, las fricciones han sido constantes. El portavoz municipal, Jordi Hereu, Jóvenes encapuchados Tras manipular un generador que había en la casa okupa y dejar sin luz a unos 1.800 vecinos del barrio, un grupo de jóvenes montó una barricada ante la vivienda y le prendió fuego con un cohete. Con cubos y mangueras, los vecinos intentaron que aquellas llamas no causaran daños mayores, mientras que entre 30 y 50 jóvenes encapuchados se desplegaban a sus anchas por fue explícito al cuestionar los métodos de investigación de los Mossos, que fueron incapaces de detectar que los okupas preparaban una respuesta violenta con anterioridad a que se cumpliese la fecha de desalojo fijada por la orden judicial. Los esfuerzos estaban volcados en el proceso de desalojo, y el sistema tenía que estar al tanto de lo que se preparaba explicó Hereu. El portavoz consideró que esta- mos ante fenómenos complejos y necesitamos tiempo. Exigiremos que se tengan líneas de investigación abiertas. Las necesitamos para prevenir estos hechos Exigimos que se investigue y que haya detenidos señaló Hereu aludiendo a los Mossos, en lo que se interpretó como una queja por la supuesta inhibición de la policía autonómica en este asunto. La toma de posición del Ayuntamiento fue respondida de inme- diato por la consejera de Interior, Montserrat Tura. El goteo de opiniones públicas por parte de la corporación municipal no ayuda a la actividad policial dijo. La consejera de Interior, en respuesta a la supuesta tardanza en la actuación de los Mossos, rechazó el modelo de ciudad policial y dijo preferir llegar unos minutos tarde a tener unidades antidisturbios en todas las esquinas de la ciudad