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14 Nacional ZAPATERO ABRE EL DIÁLOGO CON ETA LA OPOSICIÓN VIERNES 30 6 2006 ABC LOS ARGUMENTOS DE RAJOY OBJETIVOS NACIONALES El PP siempre estará presto y dispuesto a conseguir los objetivos nacionales de acabar con ETA, recuperar la libertad y que en España se aplique la Ley CONDICIONES Apoyamos al Gobierno para constatar que la decisión de ETA era irreversible. Le apoyamos para lo mismo que José María Aznar recibió en el año 1999 el respaldo del resto de las fuerzas políticas. No es aceptable ninguna negociación política pues los terroristas habrían ganado PACTO DE CONVIVENCIA El pueblo vasco es plural, hay más autonomía que nunca y el Estatuto de Guernica es reflejo de esa pluralidad No sé lo que es eso. No me hagan intérprete de sus palabras. No he hablado con él desde hace tiempo LEY DE PARTIDOS Me parece bien que se confirme la vigencia de la Ley de Partidos siempre y cuando se aplique. En el caso del PCTV no se aplicó Los periodistas siguen la comparecencia de Rajoy por el monitor de una de las salas del Congreso de los Diputados IGNACIO GIL Rajoy niega su apoyo hasta que Moncloa rectifique el diálogo con Batasuna- ETA No he hablado con él desde hace tiempo dice sobre la llamada de Zapatero la propuesta de pacto de convivencia que el pueblo vasco es plural, hay más autonomía que nunca y el Estatuto es reflejo de su pluralidad CRISTINA DE LA HOZ MADRID. No podemos prestar nuestro apoyo al proceso que ha abierto el Gobierno si no rectifica, si no reconsidera su posición Esta frase resumiría, en esencia, la postura que el líder del PP, Mariano Rajoy, mantiene tras conocer el anuncio del jefe del Ejecutivo en una peculiar comparecencia en la Cámara. Cuando todo el mundo, incluidos los grupos parlamentarios, se hacía cábalas sobre el formato que elegiría Rodríguez Zapatero ante los diputados, resulta que se trató de una declaración, sin preguntas, con los periodistas como testigos, eso sí, en la Cámara Baja. Al no tratarse de un acto parlamentario Rajoy prefirió responderle desde la sede del partido y no obvió ninguna de las cuestiones que le planteó la prensa. Sin embargo, tampoco puede decirse que hubiera grandes novedades en su declaración, tal y como él mismo reconoció. De hecho, en todo momento aludió a sus palabras de los días 22 de marzo (cuando se supo del anuncio del alto el fuego de ETA) y del 28 del mismo mes, en que mantuvo su encuentro monclovita con Zapatero. Así, tras indicar que el PP siempre estará presto y dispuesto a colaborar para alcanzar lo que denominó objetivos nacionales esto es, acabar con ETA, recuperar la libertad y aplicar la ley, hizo un repaso de los que, a su juicio, son los límites infranqueables del proceso, alguno de los cuales, defiende, se han sobrepasado. b Responde a Así, agregó que no prestará su apoyo mientras Zapatero mantenga su voluntad de negociar y reunirse con Batasuna- ETA, ni mientras no haya plenas garantías de que no existe la intención de legalizar al brazo político de los etarras hasta que ETA desaparezca. Además, Rajoy eludió entrar en el fondo de la declaración del jefe del Ejecutivo- yo vengo aquí a fijar mi postura explicó a los periodistas- -aunque admitió que le parecía bien la defensa de la vigencia de la Ley de Partidos, siempre y cuando se aplique matizó, tras recordar el caso del PCTV. Por el contrario, se negó a interpretar cuál puede ser el pacto de convivencia del que habló Zapatero y recordó a continuación que el pueblo vasco es plural, hay más autonomía que nunca y el Estatuto de Guernica es re- flejo de su pluralidad Acaso su imposibilidad de interpretar a Zapatero provenga del hecho de que el presidente del Gobierno no le telefoneó antes de su comparecencia, tal y como se había comprometido por activa y por pasiva. A juicio de Rajoy, no existe la voluntad inequívoca de ETA de dejar las armas, condición que se contenía en la resolución aprobada en mayo del año pasado por todos los grupos parlamentarios salvo el PP. No habría nada más sencillo, argumentó, que si ETA quiere disolverse que lo haga, y en cuanto se disuelva, Batasuna se puede presentar a las elecciones, pero ha hecho exactamente lo contrario En suma, no apoyamos al Gobierno para hablar con ETA y Batasuna de Navarra, el País Vasco o España. Con ETA- -sentenció- -sólo se puede hablar de ETA BURDO ENGAÑO EDURNE URIARTE uando escuchaba ayer la declaración del presidente del Gobierno no sabía qué me impactaba más, si la histórica oficialización del precio político a ETA o si la pueril pretensión de que una comparecencia en un sala del Congreso ante periodistas es una rendición de cuentas al Legislativo. Porque el engaño del mensaje gubernamental fue tan burdo en la forma como en el fondo. Esta semana se cumplía el plazo que ETA había dado al Gobierno para dar el siguiente paso de la negociación. Eso es lo que indicaba un C editorial de Gara de hace unas semanas que recordaba al Ejecutivo los días que le quedaban para cumplir sus compromisos. Nos temíamos el contenido del compromiso y ayer fue oficializado por Zapatero. El Gobierno respetará las decisiones que los ciudadanos vascos adopten libremente que es exactamente lo que le ha exigido ETA en todos sus comunicados. Y el País Vasco necesita un gran acuerdo de convivencia que es la otra expresión del precio político utilizada habitualmente por el nacionalismo. Como era de esperar, a Batasuna le faltó tiempo para celebrar el buen sentido gubernamental. A estas alturas, cualquier ciudadano español sabe que una declaración de respeto a la decisión de los vascos incluida justamente en la comunicación oficial de la negociación con ETA sólo puede significar una concesión a las exigencias de los terroristas. La negación previa del precio político en la misma declaración es una manipulación de semejante tosquedad que dudo incluso que pretenda ser eficaz como tal manipulación. La estrategia del Gobierno es, en realidad, otra. Se basa en su esperanza de que la mayoría de los ciudadanos españoles acepten esta mentira, la de la combinación de la negativa oficial de la negociación política con una concesión en la práctica que empezará dentro de unos días en la mesa con Batasuna. Que el fin de la amenaza haga socialmente tolerable lo que ya parece una histórica imposición de los terroristas.