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58 Cultura JUEVES 29 6 2006 ABC Los creadores visuales exigen que se les equipare con los demás autores b Juan Genovés leyó el Manifies- to de Santander que reclama una reforma integral, justa y equilibrada de la Ley de Propiedad Intelectual EFE SANTANDER. El presidente de Visual Entidad de Gestión de Artes Plásticas (VEGAP) el pintor Juan Genovés, fue el encargado de leer ayer el Manifiesto de Santander con el que los creadores visuales reclaman una reforma integral, justa y equilibrada de la Ley de Propiedad Intelectual que equipare sus derechos con los del resto de artistas. Genovés, acompañado por el compositor y pintor Luis Eduardo Aute, el escritor Ignacio Amestoy y la actriz Marina Saura, presentaron este manifiesto con el que se recogerán firmas, para posteriormente hacerlo llegar a los grupos políticos con el objetivo final de conseguir una nueva ley que proteja los intereses morales y materiales que correspondan por las producciones científicas, literarias o artísticas El director general de VEGAP y de la Fundación Arte y Derecho, Javier Gutiérrez, destacó que la actual ley tiene unos defectos sustanciales y formales muy graves que permiten que los creadores visuales no dispongan del nivel de protección exigible en uno de los países de la Unión Europea con mayor relevancia mundial en el ámbito de la creación visual. Creadores visuales, pintores, escultores, fotógrafos, ilustradores y videocreadores reclaman que la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual, que data de 1987, les equipare con el resto de creadores porque consideran inadmisibles las discriminaciones que contiene la actual ley El manifiesto señala que el ejercicio del derecho de autor refuerza las estructuras sociales que impulsan la creatividad, su importancia trasciende del ámbito nacional y en su condición de derecho humano exige que su respeto se extienda a todos los países. También reclama que se beneficie sin ambigüedades la creación artística y subraya que la reforma debe comenzar por el título de la ley, para que deje de denominarse de Propiedad Intelectual, a fin de pasar a ser del Derecho de Autor y derechos afines. El Manifiesto de Santander además, hace hincapié en que no existe el menor conflicto entre el libre acceso a la cultura y el derecho moral y económico de los creadores. Y considera que la gestión, divulgación, promoción y defensa del derecho de autor sólo es posible a través de la gestión colectiva de los propios autores. El célebre Damien Hirst, con su nada perdurable tiburón, que ha comenzado a descomponerse REUTERS El artista Damien Hirst se verá obligado a renovar una de sus obras, quizás la más célebre. El tiburón que encerró en 1991 en una vitrina llena de formol para crear La imposibilidad física de la muerte en la muerte de alguien vivo ha empezado a descomponerse El tiburón de Hirst se pudre TEXTO: EMILI J. BLASCO CORRESPONSAL LONDRES. Utilizar elementos orgánicos como cuerpos de animales, restos de comida, insectos o sangre humana- -algo tan estimado por el arte conceptual y en especial por el británico Damien Hirst- tiene esos inconvenientes. Ahora la obra más emblemática de Hirst, un tiburón suspendido dentro de una vitrina con una solución de formol, necesita una réplica que sustituya al original porque el cadáver del escualo se está pudriendo después de quince años ahí metido. La pieza, titulada La imposibilidad física de la muerte en la muerte de alguien vivo fue creada en 1991 y hace menos de dos años fue adquirida por 6,5 millones de libras (unos 9,4 millones de euros) por un millonario norteamericano, que se la compró a la Saatchi Gallery londinense. ¿Valdrá lo mismo la obra si en realidad ya no será original? ¿Qué ocurre con la autenticidad de una creación si partes sustanciales de ella se modifican? Son preguntas que ayer se hacía The Daily Telegraph al dar la noticia. La imposibilidad física de la muerte en la muerte de alguien vivo fue el símbolo del movimiento llamado Jóvenes Artistas Británicos, catapultados en gran medida por el coleccionista Charles Saatchi a principios de los noventa. También sirve ahora como exponente de lo que puede ocurrir con otras composiciones de aquellos años. Así, Hirst se ha comprometido a restaurar piezas suyas que tengan más de un decenio, entre ellas algunas que siguen las pautas artísticas del tiburón en formol, cuyo deterioro se acelera, deformándose, por la deficiente manera en que se preparó el tanque de preservación. De esta manera, el artista también reemplazará ovejas y cerdos por otros recién muertos. Si el tiburón es sustituido por otro de igual tamaño y apariencia, no creo que se produzca ninguna alteración de la obra ha indicado Larry Gagosian, que actuó de mediador en la venta del escualo en 2004. Es probable que no piense lo mismo el MoMA neoyorquino, que según los rumores rechazó la donación que pretendía su propietario por el estado en que se encontraba la obra.