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98 ASÍ JUGARON MIÉRCOLES 28 6 2006 ABC MUNDIAL 2006 LA SELECCIÓN CASILLAS. Bien. Le llegaron poco y le hicieron tres goles. Algo inusual. Sólo tuvo que realizar una buena parada en la segunda parte. En el segundo gol, Sergio le desvía el balón. SERGIO RAMOS. Regular. Cumplió en defensa, donde controló sin problemas a Malouda, y aunque se incorporó bastante al ataque nunca sacó un centro limpio. PABLO. Bien. En su línea de todo el Mundial. Sobrio y siempre bien colocado. Superó a Henry en casi todas las acciones y le hicieron el penalti, que supuso el gol. PUYOL. regular. Decisivo en algunos lances; sin embargo queda pillado a su espalda en el primer gol francés y Henry es más listo que él en la jugada que propicia el segundo. PERNÍA. Regular. Bailó con la más fea. Ribery le sorprende en el primer tanto y a lo largo de todo el partido tuvo muchos problemas para frenarle. Indeciso en ataque. CESC. Bien. Menos brillante que otros partidos, pero mantuvo siempre el ritmo y fue quien más balones recuperó en el medio campo. Se fajó bien en el plano físico. XABI ALONSO. Bien. Era un día para esmerarse en defensa y mantener siempre la posición. Cumplió en ambos aspectos. Mala suerte en el desvío del segundo gol. Siempre estuvo rodeado de contrarios con un perfil físico muy superior al suyo una mirada al rival que se movía al otro lado del campo. Allí estaban viejos y actuales conocidos, como Makelele y Zidane. Ni los miró. Sólo hubo un reencuentro más duradero. Fue con Zizou en el sorteo de campos. El saludo fue frío. Distante y rápido. Raúl, suerte se pudo leer en los labios del francés mientras se daban un leve abrazo. El capitán español estaba ante un partido que se podía convertir en un futuro plebiscito. Lo sabía desde que España se clasificó para los octavos de final y quedó emparejada con Francia. Luis Aragonés, después de dos encuentros a la sombra, lo rescataba y lo entregaba el papel que siempre ha tenido. El de capitán con experiencia. No fue fácil el desarrollo del juego para sus intereses. Francia apenas dejó huecos en el medio del campo y siempre estuvo rodeado de contrarios con un perfil físico muy superior al suyo. A pesar de esa inferioridad, buscó la espalda de Vieira o de Makelele con el objetivo de dar el último pase, el que fuera el definitivo. No fue posible y por ello tuvo que retrasar su posición en más de una ocasión para echar una mano a los creadores del juego español porque la presión gala fue asfixiante, sobre todo en el primer tiempo. Un frustrado Raúl es consolado por su ex compañero Zidane al término del partido EFE Noche en blanco de Raúl JULIÁN ÁVILA Sin venganza con Barthez El capitán volvió al once titular, pero fue sustituido al principio de la segunda mitad por Luis García. Trabajó como lo hace siempre, HANNOVER. El teléfono móvil de Raúl registró más llamadas y mensajes de los habituales. Había una explicación. Ayer cumplió 29 años y horas más tarde tenía que disputar con la selección un partido trascendente en el que tenía un papel de actor principal. Avisó en la víspera que no habría celebración, que la posponía hasta que España pasase, como mínimo, el cruce de octavos o de cuartos. En el hotel de concentración hubo mucho trasiego. La visita de familiares, la recogida de entradas encargadas al contacto más fiable y la visita de aunque quedó patente que cuando la velocidad del juego sube de revoluciones le cuesta mucho. No dispuso de ninguna ocasión. última generación. Se marchó directo al vestuario y no quiso soltar los nervios previos con el paseo de rigor al campo. Se quedó en la caseta. Sí apareció el primero por la bocana del vestuario para realizar el calentamiento. Besó el suelo, se santiguó y comenzó a corretear por el verde para comprobar las primeras sensaciones sobre la hierba. Acompañó los pasos iniciales con un saludo al sector rojo, en el que la afición rompió en una sonora ovación a sus jugadores. El partido ya había empezado para él. Dirigió el calentamiento sin cruzar la cúpula directiva a la hora de la comida para arropar al equipo. Fue ahí donde Raúl se vio obligado a abandonar un instante su retiro espiritual para recoger el regalo de cumpleaños de la Federación. Un reloj de marca, de los que valen más de un puñado de euros, con una inscripción conmemorativa. Saludo frío a Zidane El autobús de España llegó al estadio a las siete y veinte y el capitán fue de los primeros en bajarse. Con cara risueña, concentrado y escuchando música en un diminuto aparato electrónico de En la jugada del penalti no tuvo ningún tipo de protagonismo, pese a que enfrente estaban Francia y Barthez. Todo el mundo recuerda aquel penalti que mandó al limbo en la Eurocopa del 2000 en el último minuto cuando España perdía por 2- 1. Luis había decidido en la concentración que el capitán no sería el primer lanzador en el caso de que llegase una ocasión de este tipo. Su rol en la selección es ahora otro. Tiene que ganarse el puesto en el equipo titular como uno más. Sabe lo que es trabajar y no le importa. Pero el encuentro de ayer discurrió a una velocidad demasiado elevada para su actual motor. Luis Aragonés lo sacó del campo cuando sólo se llevaban ocho minutos de la segunda parte. Un signo inequívoco de que no era ni su noche ni su partido.