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96 MIÉRCOLES 28 6 2006 ABC Mundial 2006 España y el cuento de nunca acabar ENRIQUE ORTEGO Habrá que seguir esperando eternamente. Ni con Luis. Ni con un estilo de juego definido ni con una personalidad marcada. La se- lección no sabe negociar los partidos decisivos ni cuando se le ponen de cara y no pudo con una Francia temerosa, pero resolutiva en espera del resquicio para romper con la velocidad de Torres. Fue imposible. Xavi y Cesc, con Xabi Alonso de faro, no encontraban la distancia. Sergio y Pernía no irrumpían por las bandas y, como otras veces, el equipo se hacía un embudo por el centro. Era evidente que Francia no iba a arriesgar porque tenía montado así el partido. Esperando que Henry cazara alguno de los balones que le mandaban a la espalda de la defensa adelantada de los españoles. El del Arsenal caía una y otra vez en fuera de juego. Eran momentos de indefinición, pero la selección se encontró con una acción inesperada. Después de un córner, en una segunda jugada, Thuram pisó y arrolló a Pablo. Rosetti, a dos pasos, tuvo que pitar penalti. Y Villa lo ajustó al palo para cantar el gol con pasión. España Francia 1 3 España: Casillas; Sergio Ramos, Pablo, Puyol, Pernía; Cesc, Xabi Alonso, Xavi (Senna, m. 71) Torres, Raúl (Luis García, m. 53) y Villa (Joaquín, m. 53) Francia: Barthez; Sagnol, Thuram, Gallas, Abidal; Makelele, Vieira; Ribery, Zidane, Malouda (Govou, m. 74) y Henry (Wiltord, m. 87) Árbitro: Roberto Rosetti. Amarilla a Vieira, Puyol, Ribery y Zidane. Goles 1- 0, m. 28: Villa, de penalti. 1- 1, m. 41: Ribery. 1- 2, m. 83: Vieira. 1- 3, m. 90: Zidane. HANNOVER. Tampoco esta vez. Francia volvió a ser el verdugo justiciero. No es que jugara mejor que España ni que hiciera más méritos, simplemente se adaptó mejor a las circunstancias, manejó mejor los tiempos y acertó en un momento cumbre del partido. Ahí justo donde España se atraganta y nunca encuentra su oportunidad. Al equi- po de Luis sólo se le puede reprochar que no supiera exhibir todo lo que lleva dentro en el partido crucial. En escasos lances demostró capacidad para desarrollar su juego ante un conjunto que le cerró todos los caminos y le jugó a la contra hasta que le cazó. España quiso, pero como tantas otras veces no pudo. En el todo o nada le faltó la contundencia necesaria, hasta el extremo de no crear ni una ocasión de gol. Así es el fútbol. Ucrania, que se llevó cuatro, está en cuartos y los de Luis. de vacaciones con una cara de tontos de las que al técnico le sacan de quicio. Francia tenía más que respeto Algo se había conseguido antes del partido. Francia respetaba a España. No sólo se notaba en la alineación, con Henry como único punta, sino también en la disposición táctica. Se replegaban Zidane y compañía por detrás de su línea divisoria y no les importaba que la selección tuviera el balón y llevara la iniciativa porque pronto vieron que no hacía daño. España asumió la propuesta enemiga, porque al fin y al cabo era de lo que se trataba. De tener la posesión, de llevar la iniciativa. De tocar. De circular de banda a banda Dos cambios rápidos Haberse ido al descanso con ese marcador podría haber sido importante, pero Francia también se encontró con una acción rápida de contragolpe y esta vez Ribery sí rompió en velocidad y, tras driblar a Casillas en su salida, marcó a puerta vacía sin que Puyol ni Pernía llegaran a sacar el balón. Las caras de los aficionados españoles en Hannover reflejan la desolación por otra oportunidad perdida REUTERS