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ABC MIÉRCOLES 28 6 2006 59 Cultura y espectáculos YO, LETRADO DE LAS CORTES Queridos amigos: ¡Con cuanta y qué feliz tranquilidad puede uno invocar el sentimiento que tal invocación expresa, cuando ya quien la pronuncia se encuentra fuera de juego! A la edad que yo Francisco Ayala tras recibir ayer las Medallas del Congreso, de manos de Manuel Marín, y del Senado, de Javier Rojo ERNESTO AGUDO Las Cortes rinden homenaje a Ayala, una vida libre hecha no en circunstancias libremente escogidas El escritor recibió, muy emocionado, las medallas de Congreso y Senado del Congreso, Manuel Marín, y el del Senado, Javier Rojo, agradecieron al Ayala jurista, letrado y parlamentario su generosidad en ideas y hechos ANTONIO ASTORGA MADRID. Fue una etapa muy crítica describía ayer don Francisco Ayala- -en el salón de los pasos perdidos del Congreso- -a los jóvenes letrados de las Cortes de hoy su labor en el Hemiciclo en unos tiempos terriblemente convulsos (1932- 39) Con timidez y extraordinario respeto a su persona, el cuerpo de letrados solicitó una foto con el maestro, a lo que el escritor de cien años, espejo ético y moral en el que mirarse siempre, accedió con sumo gusto. El 9 de marzo de 1932, don Francisco Ayala depositó una instancia manuscrita por la que se presentaba a la oposición para proveer una plaza de lo que entonces se denominaba Oficial quinto de la Secretaría del Congreso de los b El presidente Diputados, jefe de negociado de primera clase (hoy se correspondería con el Cuerpo de Letrados de las Cortes) Después de aprobar el ejercicio teórico (en el que Ayala disertó sobre el tema 26: libertad de profesión, comercio y enseñanza: antecedentes históricos y estado actual del problema) el práctico, que consistió en la tramitación de una proposición de ley; y la prueba de idiomas (don Francisco conocía el francés y el alemán y era capaz de traducir del italiano y del portugués) el tribunal, presidido por Julián Besteiro, propuso por unanimidad a seis titulares para cubrir las seis vacantes existentes, entre ellos a Francisco Ayala. Recordó el presidente del Congreso, Manuel Marín, que en el Parlamento de la República Francisco Ayala fue letrado en varias comisiones y llegó a tener una responsabilidad que, presagiando el futuro, tenía un cierto toque literario oficial clavero de la depositaría de fondos del Congreso. Por una orden del Gobierno franquista- -explicó Marín- -de 10 de marzo de 1939, Francisco Ayala fue separado de su servicio en el Parlamento por haber huido al extranjero al liberarse el territorio catalán demostrando así ser contrario al Glorioso Movimiento Nacional libertador de España En ese tiempo convulso para la Historia de España, don Francisco Ayala fue capaz de encontrar su sitio, de crecer, de producir y de seguir aportando ideas, conocimientos y reflexiones al acervo común de todos nosotros, como docente y publicando, su mejor legado El 16 de marzo de 1976 Ayala se jubiló de su cargo de letrado de Cortes. Es de justicia- -subrayó Marín- -que hoy reivindiquemos su figura vinculada al parlamentarismo y honremos su tra- Querido maestro: es un privilegio mirarle porque es mirar la España que ha vivido le expresó Javier Rojo bajo y dedicación. Hoy, Francisco Ayala mantiene su entusiasmo y vitalidad, después de cien años de lucha y disfrute, de entrega y trabajo, de creación y reflexión, cumpliéndose en él la sentencia del clásico: Un hombre que ha hecho su vida libremente aunque, muy posiblemente, no en circunstancias libremente escogidas por él El presidente del Senado, Javier Rojo, destacó de Ayala valores que compartimos: une a su dignidad la condición de letrado. Porque ser parte de la representación democrática es una satisfacción efímera y de plazo inapreciable en comparación con su dominio lúcido del tiempo. Usted es necesario. Su pensamiento, su obra, su trayectoria limpia, su compromiso con la democracia son valores que nos aportan un caudal del que extraer todo cuanto nos sirva para hacer aún mejor nuestra convivencia cívica. Querido maestro: es un privilegio mirarle porque es mirar la España que ha vivido. Esta medalla expresa la gratitud de los ciudadanos y de los pueblos que representamos