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ABC MIÉRCOLES 28 6 2006 Nacional 21 Fraga sostiene que nación es sólo España, y que cada uno luego se llame como quiera o como pueda El ex presidente de la Xunta defiende la reforma del Estatuto, no intentar inventar uno nuevo histórica y de ahí no podemos rebajar nada dijo Fraga, y recordó que según el CIS los gallegos se sienten tan gallegos como españoles JOSE LUIS JIMÉNEZ SANTIAGO. Fraga fue fiel a Fraga y al PP en su comparecencia ante la comisión parlamentaria que estudia la reforma del Estatuto de autonomía. La expectación creada alrededor de la intervención del ex presidente de la Xunta quedó rápidamente despejada cuando en sus primeras palabras dejó claro que cualquier cosa que yo diga no podrá ser interpretada contra mis compañeros o contra mi sucesor un Alberto Núñez Feijóo que siguió la alocución del histórico dirigente popular desde su despacho en el grupo popular. El actual senador por designación autonómica mantuvo la línea discursiva que le caracterizó al final de su mandato, cuya mayor parte sigue vigente en el ideario del PPdeG que lidera Núñez Feijóo, aunque sí avanzó algunos nuevos detalles en el discurso habitual de los populares gallegos. Fraga abogó, por ejemplo, por que las instituciones y asociaciones con base en Galicia o relativas a este territorio, o que extraen de ella sus principales recursos tengan la posibilidad de ser reguladas estatutariamente mención indirecta al control sobre las empresas eléctricas que impulsa en los últimos tiempos el bipartito de la Xunta. También señaló que previo al actual debate de modificaciones estatutarias debiera haberse abordado una reforma constitucional que marcase los límites para las autonomías, siguiendo el modelo de 1978 en el que él participó. b Somos una comunidad DEFINICIÓN DE GALICIA Nacionalidad histórica es la expresión más adecuada LENGUA Estoy a favor de su promoción, pero sin que se rompa el principio constitucional de que obligatorio es sólo el castellano ORGANIZACIÓN TERRITORIAL Las provincias deben ser conservadas, y las comarcas podrían ser potenciadas, pero sin menguar las Diputaciones provinciales Fraga, instantes antes de comparecer, junto a Núñez Feijóo tar uno nuevo -debe incluir todo lo hecho estos años como las instituciones estatutarias puestas en marcha durante su etapa como presidente de la Xunta. En el aspecto competencial, Fraga recordó que Galicia hizo un amplio uso de todas aquellas que venían recogidas en el actual Estatuto, y sólo Cataluña tiene alguna más que nosotros Además, agregó la posibilidad de recoger en el Estatuto la cláusula Camps por la que la Comunidad podrá hacer suya cualquier competencia que le sea transferida por el Estado a otra autonomía. No hablamos de un Estado federal ni de una confederación matizó Fraga, sino de un proceso de perfeccionamiento, de continuar en la desconcentración del Estado de las Autonomías forjado en 1978 y del que se debería aprender En eso consiste la memoria histórica ironizó, en aprender del pasado y no en cambiar nombres de calles o retirar estatuas MIGUEL MUÑIZ A preguntas de los nacionalistas sobre la defensa del idioma, Fraga abogó por su promoción pero sin romper el principio constitucional de que la obligatoria es sólo una en referencia al castellano. El modelo de organización territorial fue el ya conocido en las filas populares: defensa de las áreas metropolitanas, mantenimiento de las Diputaciones y potenciación de las comarcas pero sin menguar a las instituciones provinciales, señaló. No es un texto de segunda Fraga fue contundente en el debate de la definición de Galicia, aseverando que nación es sólo España, y que cada uno luego se llame como quiera o como pueda Defendió el término nacionalidad histórica como el más acertado para Galicia, y rechazó que la no inclusión de nación en el Estatuto haga de él un texto de segunda Somos una comunidad histórica, y de ahí no podemos rebajar nada y esgrimió estudios del CIS que muestran que los gallegos se sienten tan gallegos como españoles y no dejan lugar para la inclusión del término nación. El ahora senador popular sostuvo igualmente que el actual proceso de reforma del Estatuto- que no inven- El PP aragonés defiende el Estatuto ante la intención del PSOE de Murcia de cepillarlo M. TRILLO ZARAGOZA. El acuerdo en la Comunidad autónoma de Aragón para la reforma de su Estatuto de Autonomía no sólo ha unido a PSOE y Partido Popular en la defensa del texto, sino que, incluso, se ha establecido una cierta competición entre socialistas y populares por comprobar cuál defiende mejor el texto- -incluidos los artículos referidos al agua- -de los posibles recortes en el Congreso de los Diputados. Después de que el presidente aragonés, Marcelino Iglesias, pidiera coherencia al PP para apoyar la propuesta de Estatuto registrada en Madrid el pasado lunes, el líder del PP de Aragón, Gustavo Alcalde, le echó en cara la advertencia del PSOE murciano de que se cepillará adecuadamente Lo malo del señor Iglesias es que siempre ve la paja en el ojo ajeno, y nunca la viga en el propio señaló Alcalde. ¿En qué consiste exactamente ese cepillado dijo el líder popular ante las palabras del portavoz del PSOE en la Región de Murcia, Pedro Saura. Iglesias debería garantizarnos que en Madrid su partido va a defender nuestro texto, en lugar de intentar desviar la atención sembrando dudas sobre quienes ya han mostrado de una forma pública y constructiva su adhesión al Estatuto espetó. Según Alcalde, el Partido Popular está demostrando que cuando sobre la mesa hay planteamientos serios que se mueven dentro de la Constitución no tiene ningún problema en llegar a acuerdos en contraste con otras reformas en las que el PSOE ha estado más preocupado en desencuadernar España que en llegar a acuerdos con el principal partido de la oposición La clave de esta defensa que PSOE y PP hacen del Estatuto aragonés está en que han llegado a fórmulas asumibles para ambos en materia hidráulico, algo que parecía imposible hasta hace dos años, cuando estaba el trasvase del Ebro sobre la mesa. En este sentido, la inclusión de la reserva para uso exclusivo de Aragón de 6.550 hectómetros cúbicos fue una condición de los populares para sumarse al acuerdo.