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10 MARTES 27 6 2006 ABC Nacional Marlaska deja en libertad a los empresarios pero cree que pagaron a ETA voluntariamente Asegura que no ha adoptado ninguna medida cautelar contra ellos porque el fiscal no la solicitó las declaraciones de Julen Madariaga, quien dijo que los dos imputados hicieron llegar a ETA 54.000 euros para contribuir al proyecto de paz NIEVES COLLI MADRID. Los dos empresarios navarros detenidos por haber pagado a ETA el impuesto revolucionario b El juez se basa en han quedado en libertad provisional y sin medidas cautelares tras prestar declaración ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Grande- Marlaska. José Javier Azpíroz Noain y Juan María Saralegui Caballero, socios de la empresa Azysa, S. L. reconocieron haber recibido cartas de extorsión en 2001, pero negaron categóricamente haber entregado cantidad alguna de dinero a la banda terrorista. Sobre el hallazgo en poder de ETA de un recibo del pago con sus nombres, aseguraron no saber nada. Las explicaciones ofrecidas por ambos empresarios durante los interrogatorios no han resultado creíbles para el juez, y esto resulta más que evidente al leer el auto con el que acordó dejarles en libertad sin más limitación que la obligación que pesa sobre cualquier imputado de comparecer en el Juzgado cada vez que sea llamado. Grande- Marlaska expresa su convic- ción de que existían indicios de criminalidad suficientes como para adoptar alguna medida cautelar personal -obligación de comparecencia o prohibición de abandonar el territorio nacional, por ejemplo- pero no ha podido acordarlas en aplicación del principio acusatorio Es decir, porque la Fiscalía (única acusación presente en las diligencias) no lo ha solicitado. El juez cree, en grado de seria probabilidad que el 29 de abril de 2006 y a través de una abogado cuya identidad se desconoce, Azpíroz y Saralegui hicieron llegar a Julen Madariaga 54.000 euros, cantidad de la que se desconoce si era el total reclamado por ETA o era el último plazo acordado con la banda. Julen Madariaga, uno de los fundadores de ETA (y hoy militante de Aralar) es uno de los siete detenidos en Francia como consecuencia de la desarticulación de aparato de extorsión etarra. En libertad vigilada desde el sábado pasado, Madariaga ha sido procesado por los jueces antiterroristas franceses por los delitos de asociación de malhechores con fines terroristas, financiación del terrorismo y complicidad en actividades de extorsión económica al servicio de una banda organizada. Las declaraciones de Madariaga Varios son los indicios en los que se apoya Grande- Marlaska para creer que los dos empresarios pagaron a ETA. En primer lugar y de manera principal el hallazgo de un recibo original de pago con fecha 29 de abril de 2006 en el que ETA reconoce haber percibido 54.000 euros. El justificante fue hallado en el registro del domicilio de José Antonio Cau, también detenido en Francia, y al que se considera clave dentro del aparato de extorsión etarra. A la prueba documental se añaden las declaraciones prestadas por Madariaga tras su detención en Francia. El fundador de la banda terrorista relató de forma clara y expresiva cómo el pasado 29 de abril recibió 54.000 euros de manos de un abogado de la confianza de los dos empresarios imputados. También dijo que, de parte de Azpíroz y Saralegui, el letrado le traslado que pese a la situación de alto el fuego hacían esa contribución de modo volun- La Policía tuvo que intervenir para reducir y esposar a los dos terroristas POOL Patean la jaula blindada de la Audiencia y se muestran orgullosos de ser etarras N. C. EFE MADRID. Un juicio contra miembros de ETA volvió a ser ayer escenario de incidentes. En esta ocasión, la vista se celebraba contra Jesús María Etxeberria y Ángel Aranburu, miembros del comando Egoitz eta Hodei contra los que el fiscal pide 18 años de prisión por la colocación, en diciembre de 2002, de un coche- bomba cargado con treinta o cuarenta kilos de explosivos en un aparcamiento de San- tander. La deflagración, ocurrida dos minutos antes de la hora anunciada al diario Gara por los etarras, provocó importantes daños materiales. Estaba a punto de comenzar el juicio y al presidente del Tribunal, Alfonso Guevara, no le dio ni tiempo a preguntar a los acusados si tenían intención de declarar. No vamos a contestar a ninguna pregunta, sólo que estamos orgullosos de ser militantes de ETA arrancó Etxebarria en eus- kera. El magistrado les ordenó entonces que se acercaran al micro pero, tras negarse a ponerse en pie, contestaron: Nos vamos vamos a abandonar y se dirigieron hacia la puerta de la jaula blindada. El presidente del Tribunal les advirtió que no se irían a ninguna parte y solicitó la intervención de la Policía. Antes de que los agentes entraran en la pecera los etarras empezaron a dar patadas al cristal, pero inmediatamente fueron reducidos y esposados. Así permanecieron hasta el final de la sesión. Al mismo tiempo, el Tribunal ordenó la expulsión de la sala de un grupo de familiares que, puño en alto, habían jaleado a los dos terroristas. La vista se reanudará el 5 de julio. Los dos industriales detenidos reconocieron haber recibido cartas de extorsión en 2001, pero negaron haber pagado a la banda terrorista