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4 Opinión MARTES 27 6 2006 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: JOSÉ ANTONIO ZARZALEJOS Director Adjunto: Eduardo San Martín Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez, Alberto Aguirre de Cárcer Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjuntos al director: Ramón Pérez- Maura, Enrique Ortego Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) J. López Jaraba (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: José Luis Romero Adjunto al Consejero Delegado: Emilio Ybarra Aznar Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil ESPAÑA, LÍDER EN CONSUMO DE DROGA ERECEN una seria reflexión las denuncias por parte de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito sobre el nivel alarmante del consumo de cocaína en Europa. El organismo internacional, al tiempo que llama la atención de los gobiernos sobre este problema, destaca el perfil sociológico del consumidor: se trata muchas veces de personas formadas y de buena posición social, e incluso de personajes más o menos famosos, presentados a los jóvenes como modelos. Añade el informe que el control de la droga en los países andinos ofrece resultados poco convincentes y que es probable el aumento de la producción de opio en Afganistán, estableciendo así una relación dramática entre guerra, pobreza y cultivo de sustancias tóxicas con destino al mercado de los países desarrollados. Si el panorama europeo es sumamente inquietante, España se lleva la palma. La ingesta de drogas se ha disparado y ya es el segundo país del mundo (tras Estados Unidos) donde se consume más cocaína. Y de manera destacada, pues se quintuplica la media europea: mientras 2,7 españoles han probado al menos una vez la cocaína en el último año, sólo lo han hecho el 0,5 de los ciudadanos del resto del continente. En cannabis también encabezamos la clasificación. En 2004 aumentaron un 6 por ciento las incautaciones de este tipo de estupefacientes. Más de la mitad de las toneladas decomisadas en el mundo lo fueron en España. Con estos números, es normal que la sociedad española se sienta poco y mal protegida ante la facilidad con que la droga circula por las calles, en los centros educativos o los lugares de diversión. La prioridad es, sin duda, una política firme y rigurosa de lucha contra la delincuencia, muy especialmente contra las mafias y los grupos organizados que controlan determinados sectores del mercado y actúan sin escrúpulos contra sus posibles competidores. Pero es urgente así mismo convencer a los jóvenes y a otros grupos fácilmente influenciables por su situación social y económica de que se están jugando literalmente la vida y el equilibrio físico y mental cuando quedan atrapados en este tipo de redes. Corresponde también a los medios de comunicación una función importante, para elimitar la influencia de esos personajes irresponsables que hacen gala de una falsa modernidad consumiendo drogas como si fueran una diversión más. Vivimos en una sociedad de riesgo y es preferible tomar medidas preventivas que buscar soluciones tardías y, a la larga y debido a esa demora, ineficaces. Muchas familias de diferentes estratos sociales son víctimas de las secuelas de una conducta que empieza por ser una aventura inocua y termina en un drama humano, no siempre reversible. Las autoridades y la sociedad española deben tener muy en cuenta las advertencias contenidas en este informe de Naciones Unidas. M ITALIA SE PROTEGE E L abrumador voto negativo de los italianos a la reforma federal de su Estado ha demostrado que los estados con clara conciencia nacional no se prestan a juegos territoriales. El Gobierno de Berlusconi embarcó al país en una reforma federalista como pago al apoyo que le prestaba la separatista Liga Norte. Su fracaso ha sido absoluto. Finalmente, tanto la derecha social como la izquierda política se han puesto de acuerdo para rechazar tajantemente una iniciativa que chocaba con el sentimiento nacional de los italianos y que no se correspondía con una clara demanda ciudadana. Gracias a una consulta nacional, todos los italianos han podido decir lo que pensaban sobre el futuro de su país. La lección italiana se proyecta a varias bandas, y en todas ellas con un fuerte significado político. A escala europea, el voto de los italianos se suma a un claro movimiento de conservación de las estructuras estatales, frente a propuestas supranacionales, como lo fue en su momento el Tratado para la Constitución Europea, y frente a situaciones infranacionales centrífugas. En este sentido, la voluntad del pueblo italiano de conservar una organización de instituciones nacionales fuertes se asemeja a la determinación con la que Angela Merkel, al frente de la gran coalición entre conservadores y socialdemócratas, ha conseguido impulsar el reforzamiento del Estado federal mediante una reducción del poder político de los estados federados sobre los asuntos nacionales. Y, no en menor medida, estos movimientos de recuperación estatal responden a los mismos valores con los que el gobierno británico ha instaurado en el poliédrico proceso irlandés el control absoluto de la autodeterminación de Irlanda del Norte en manos de las autoridades de Londres; o con los que el Ejecutivo de París despachó como asunto interno español el impertinente requerimiento etarra de reconocer la versión francesa del conflicto vasco Está visto que los grandes estados no juegan con su existencia. Por otro lado, el resultado del referéndum italiano no habría sido posible sin la movilización de los partidos de izquierda, cuyo mensaje por la unidad nacional, lanzado an- tes incluso de la victoria electoral y secundado por la jerarquía católica, ha captado el apoyo de la derecha. Al igual que en Alemania- -donde la socialdemocracia se opone rotundamente incluso a ceder la educación a los länder- Francia o Gran Bretaña, la izquierda italiana ha sabido entender que la fortaleza del Estado es imprescindible para el aseguramiento de principios básicos como la libertad de todos los ciudadanos y la igualdad ante la ley, cimientos de la democracia. El espíritu de Westfalia sigue vivo, pese a que la posmodernidad que predican ciertas izquierdas quiera darlo por muerto, sólo como coartada de su indigencia intelectual y de su falta de compromiso con ideas tachadas de conservadoras, como el patriotismo o la unidad nacional. Para España, lo que ha sucedido en Italia es motivo de seria reflexión. Hasta de envidia. Todos los italianos han podido opinar sobre el modelo político de su país, pero en España se ha aprobado un estatuto autonómico que implanta un modelo confederal por decisión sólo del 36 por ciento del electorado catalán. Hasta en una comunidad de propietarios hace falta una mayoría más exigente para cambiar sus estatutos. El Gobierno de Rodríguez Zapatero no sólo se reafirma así como un cuerpo extraño en la izquierda europea al propiciar reformas territoriales con aroma a Antiguo Régimen, sino que se desentiende del signo de los tiempos en una Europa en la que el debate sobre su futuro lo llevan en sus hombros políticos con sentido común, hombres y mujeres con conocimiento de su Historia que, ante todo, están haciendo más fuertes a sus estados y a sus naciones para afrontar mejor cualquier reto. El horizonte español se perfila mejor gracias al contraste que provoca la acción política del actual Gobierno socialista con las decisiones de gran calado histórico que están tomando los más sólidos estados europeos en sus momentos de encrucijada. Mientras Italia o Alemania renuevan su existencia política apoyándose en su sentido nacional, España discurre a golpe de espasmo por la acción de un Gobierno empeñado en privar a los españoles de todo proyecto común y del derecho a decidir sobre el futuro de su país. DE HOSTIL A AMISTOSA TIENE UN PRECIO L A colonia y el perfume del acero se venderán bajo la misma marca, Arcelor- Mittal, una vez que ambas empresas acordaran aparcar sus abismales diferencias y convertir en amistosa la opa lanzada el 27 de enero, con carácter hostil, por parte del grupo Mittal, domiciliado en Europa pero propiedad de una familia india, sobre la mayor siderúrgica europea, heredera de las acerías nacionales de Francia, Bélgica, España y Luxemburgo. Durante casi 150 días se han confrontado dos formas de entender el negocio global del acero, sin renunciar a ninguno de los procedimientos de defensa y ataque típicos en este tipo de operaciones corporativas. Los argumentos estratégicos, el espíritu nacional, la defensa laboral, las preceptivas medidas antiopa, los acuerdos con aliados terceros... completan una historia escrita durante cinco meses y que pasará al repertorio de casos sobresalientes de estudio en las escuelas de negocio. Finalmente, el pretendiente concretó una oferta con precio y condiciones sensiblemente mejores que los planteados en principio: los 28 euros por acción ofrecidos por Mittal en enero han llegado ahora a 40 euros, con mejora adicional de las condiciones y las garantías para los ejecutivos y empleados a la opada. La fusión de las dos grandes empresas siderúrgicas- -ambas con sede social en Europa, aunque con propiedad muy diferenciada- -representa la creación de un gigante, presente en todos los mercados, que copa el 10 por ciento del sector. Los gobiernos interesados y afectados por la operación han amenazado con intervenir a la menor irregularidad o restricción de la competencia. Las partes han esgrimido todas las armas imaginables, y cuando parecía que el entendimiento era imposible y Arcelor estaba dispuesta a perder su autonomía a favor de un grupo familiar ruso, se materializó el acuerdo con la familia Mittal. El desenlace es revelador de la pujanza que viene de Oriente, de la capacidad del nuevo y reciente capitalismo de una sociedad emergente como la india, que toma posiciones en industrias globales básicas. Mittal ha construido en poco más de un cuarto de siglo una empresa mundial líder mediante la reconversión de industrias arruinadas. La nueva compañía tendrá su sede en Luxemburgo y mantiene el nombre europeo, pero dispone de fábricas y clientes en todo el mundo y no tiene otro norte que la eficacia y la rentabilidad. En España reside el 6 por ciento de la plantilla y un porcentaje superior de la producción, la facturación y el accionariado. Pero la decisión se va a manos de una familia india residente en Europa. El argumento final de esta historia fue el precio de la acción, que desplazó los demás intereses.