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42 Madrid LA M- 30, A EXAMEN VISITA DE LOS INSPECTORES DE LA CE LUNES 26 6 2006 ABC La visita, al minuto Proinsias De Rossa Margrete Auken Quiénes: Los diputados europeos de la comisión de Peticiones del Parlamento Europeo Proinsias De Rossa y Margrete Auken forman la delegación oficial. Tras la visita, redactarán un informe que será votado en la comisión parlamentaria. Lunes: A las 10.00 h. se entrevistan con un grupo independiente de expertos en arquitectura, medio ambiente y urbanismo. A las 12.00, serán recibidos por el alcalde. A las 13.00 se reunirán con los grupos políticos municipales. A las 14.30, los diputados visitarán las obras de remodelación de la M- 30 (Príncipe Pío, Casa de Campo, Puente de Toledo, Terraza de la Torre de Praga y Parque Tierno Galván) La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, recibirá a la delegación a las 17.30. A las 18.30, se reunirán con los peticionarios y a las 19.30 con los vecinos afectados. Martes. A las 10.30, los eurodiputados serán recibidos por la Directora General de Calidad y Evaluación Ambiental de la Comunidad, María Jesús Villamediana. A las 12.00 se reúnen con los grupos políticos de la Asamblea. (Viene de la página anterior) Cientos de personas se manifestaron ayer contra la reforma de la M- 30 en el centro de la capital Los atascos kilométricos se han vuelto habituales en la M- 30, la vía más transitada de España con un tráfico diario de 300.000 vehículos, que lleva más de un año en obras y ha convertido el acceso al centro de la capital en una odisea dan, cada una por un lado, esta futura alternativa y a finales del verano se habrán encontrado- -y el soterramiento de la autovía a la altura del río Manzanares. El laberinto de grúas y desvíos desaparecerá en un año TEXTO: MERCEDES SÁNCHEZ FOTO: JAIME GARCÍA Aspecto apocalíptico Externamente, el mayor impacto visual, acústico y contaminante se vive en esta zona, cuyo aspecto es apocalíptico. Es allí, con toda seguridad, donde los peticionarios querrán llevar hoy a los inspectores comunitarios. La terrible experiencia se verá agravada por dos circunstancias: la visita se produce a hora punta- -las 14.30 horas- -y en plena canícula madrileña. El tiempo corre a favor del gobierno municipal: aunque la apariencia externa de la obra en esta zona del río es de película de terror, el alcalde Alberto Ruiz- Gallardón ya ha anunciado que los túneles estarán funcionando a finales de este año. Pero antes de ello, los dos eurodiputados se llevarán de la capital española una amplia lista de protestas en torno a las obras: las de PSOE e IU, Ecologistas en Acción y vecinos afectados, que con toda certeza les asaetearán con datos sobre el incremento de la contaminación, los ruidos insoportables, la falta de protecciones medioambientales, el destrozo de patrimonio histórico y las consecuencias de unos trabajos intensivos y no racionalizados. Ayer salieron de nuevo a la calle a denunciarlo por enésima vez. MADRID. Hora punta. Nueve de la mañana, M- 30, Avenida del Manzanares. Numerosos madrileños se suben al coche para dirigirse a su lugar de trabajo. Comienza la odisea. El atasco es kilométrico y la paciencia de los conductores tiene un límite. La carretera se ha convertido en un laberinto con constantes cortes, desvíos y carriles que se aparecen y desaparecen. Las obras dan un aspecto terrorífico al paisaje de la zona: alrededor sólo encontramos grúas, excavadoras, camiones y operarios. Esa es la actual postal de Madrid. Y mucho ruido. Los claxon de los sufridos conductores, que pasan de la indignación a la resignación, se mezclan con los sonidos de la maquinaria. De algún modo tendremos que protestar los que sufrimos las obras, el derecho al pataleo es lo único que queda. Dentro de unos años todo volverá a su cauce, pero de momento esto es un caos comenta el taxista. Los tres carriles de la calzada son un embudo. Primera, diez metros y de nuevo parados. Así una y otra vez. Más de quince minutos para recorrer apenas quinientos metros. Una vez superado el estadio Vicen- te Calderón, llegamos al cruce con la calle Santa María de la Cabeza, que más que un punto negro es un agujero. Allí se construye el llamado bypass (un túnel de cuatro kilómetros) que conectará la citada calle con la A- 3, la autovía de Valencia. Se prevé que para el próximo año las obras estén finalizadas. A tenor del ritmo frenético de trabajo, se cumplirán los plazos. Veinticuatro horas, trescientos sesenta y cinco días al año. Hay prisa por acabar esta faraónica obra, como si unas elecciones estuvieran a la vuelta de la esquina. A continuación, proseguimos nuestro viaje por la M- 30 y desembocamos en el parque Tierno Galván, en el Nudo Sur, otro de los focos de la polémica. Al by- pass se le añade otro soterramiento, con salida a la avenida del La M- 30 presenta un paisaje caótico de grúas, camiones, excavadoras, vallas y operarios Planetario. Se estima que esta vía llevará a diario a 1.500 autobuses de la Estación Sur a Embajadores y la M- 40. Perfecto si no fuera porque una inmensa chimenea escupirá sobre el barrio el humo de los 100.000 vehículos que utilizarán a diario la M- 30. Los 10.000 vecinos afectados en el distrito de Arganzuela tienen sitiadas sus viviendas por la maquinaria de las obras, incluida la mayor tuneladora del mundo. Cada quince días los vecinos del nudo sur cortan la avenida del Planetario para manifestarse en contra de los respiradores de dos metros de alto y trescientos metros cuadrados que el Ayuntamiento construye a escasos metros de sus viviendas. Los afectados no pararán en su lucha hasta que el Ayuntamiento atienda su reivindicación: edificar una galería subterránea de 700 metros que atraviese el parque y aleje los malos humos de sus casas. La ciudad está levantada y los madrileños, tras más de un año de obras, deseosos de que las señales de tráfico dejen de tener carácter provisional y fondo amarillo.