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74 DOMINGO 25 6 2006 ABC Economía La crisis de EADS reaviva la tensión entre Francia y Alemania en el consorcio aeronáutico Los retrasos del Airbus A 380 ponen en cuestión todas las bases de funcionamiento del grupo toma la iniciativa y ultima la presentación de una propuesta de pacto de accionistas para reformar los órganos de dirección de EADS M. LARRAÑAGA MADRID. Somos socios y no enemigos. Somos aliados, tenemos un proyecto común y, si concluimos que se puede mejorar, lo propondremos juntos Así se expresaba el pasado jueves el ministro francés de Economía, Thierry Breton, al referirse a la rivalidad entre Francia y Alemania en el seno del grupo aeronáutico europeo EADS. Sin embargo, estas palabras no han terminado de convencer a los analistas del sector aeronáutico que asisten desde la misma fundación de EADS a la lucha de poder entre Francia y Alemania, una situación que lleva- -entre otras cosas- -a la existencia de dos copresidentes ejecutivos o a que cada carga de trabajo de las factorías sea evaluada con lupa para un reparto equitativo entre los países que componen el consorcio y tengan relación con su participación en el capital. Los expertos subrayan que, aunque la crisis se haya destapado por los retrasos del A 380 y se haya agudizado al conocerse que el copresidente francés de EADS vendió acciones antes de conocerse que el programa del superavión atravesaba por dificultades, en realidad viene de más atrás, y la tensión ya pudo palparse en el momento del nombramiento de Forgeard como copresidente de EADS el pasado año. b El Gobierno francés Lo que está ocurriendo ahora es pasar factura de lo que se cerró en falso entonces señalan algunas fuentes que subrayan la nula defensa efectuada por parte alemana a Forgeard y el intento de éste de trasladar la responsabilidad de los retrasos del A 380 hacia la factoría de Hamburgo, cuando el nudo gordiano está en la francesa de Toulouse. Estas fuentes recuerdan la afirmación del copresidente alemán de EADS, Thomas Enders, en relación con la venta de acciones por parte de Forgeard. Enders se limitó a subrayar que él no había vendido sus acciones porque no lo consideró oportuno. Lo que parece claro es que el escándalo les ha estallado en las manos en Francia, donde se han mezclado aspectos industriales de Airbus, cuestiones personales de Forgeard y temas políticos derivados de la debilidad de un Gobierno que luchó a brazo partido para colocar a Forgeard al frente del consorcio subrayan estas fuentes. No es de extrañar, por tanto, que sea en Francia donde parece haberse tomado la iniciativa en la resolución de los problemas del consorcio, que pasan por resolver la crisis actual y sentar las bases para una coexistencia pacífica entre alemanes y franceses. En este sentido, Thierry Breton ha tomado las riendas y ya se ha entrevistado con Forgeard y con los presidentes de Lagardere y DaimlerChrysler, accionistas industriales francés y alemán, respectivamente, de EADS. Lo que busca Breton es una solución consensuada, que se antoja complicada, porque las diferencias son más filo- Un Airbus A 380, el aparato objeto de la discordia, en una imagen reciente durante unas pruebas en Finkenwerder, cerca de Hamburgo El presidente de SNCF, Louis Gallois, podría sustituir a Noel Forgeard en la copresidencia francesa de EADS sóficas que industriales. Mientras los alemanes desean a toda costa rebajar la participación estatal en EADS- -el Estado francés tiene un 15 del capital, y España otro 5,5 a través de la Sepi- el Gobierno francés hace de su participación en el capital del grupo una cuestión de principios. Y, además, Breton se ha propuesto ofrecer una alternativa esta misma semana. Fuentes del sector consideran que ésta incluiría un mayor protagonismo de los accionistas industriales- -que ya tienen asignada la gestión del grupo- -en la toma de decisiones. Distintos expertos han subrayado que las últimas decisiones estratégicas del grupo, sobre todo en lo referente a Airbus, han sido equivocadas, como la no revisión a tiempo del programa del A 350 y no detectar en su debido momento los problemas del A 380. Y el otro gran punto implica ofrecer la cabeza de Forgeard en bandeja de plata. A pesar de que desde el Gobierno francés se pide no tomar conclusiones en caliente lo cierto es que ya han comenzado a sonar nombres de posibles sustitutos para el copresidente francés de EADS. De momento, el mejor colocado parece el presidente de los ferrocarriles franceses, SNCF, Louis Gallois, un hombre de confianza del Gobierno y que, en realidad, supondría el mantenimiento del actual statu quo pero con un perfil más bajo que el del siempre polémico Forgeard.