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56 Cultura DOMINGO 25 6 2006 ABC El escritor Marek Halter, esta semana ante el Muro de las Lamentaciones, en Jerusalén S. GAVIÑA La novela El códex Jerusalén revisa el origen de las tres religiones monoteístas El escritor judío Marek Halter lo sitúa en la antigua Babilonia, hoy Irak b Marek Halter está preparando actualmente otros dos libros: uno sobre la Virgen María, y una biografía sobre el Papa Juan Pablo II, de quien fue amigo personal SUSANA GAVIÑA ENVIADA ESPECIAL JERUSALÉN. La expedición comienza en el histórico hotel King David de la Ciudad Santa, en Jerusalén, inaugurado en 1931 y que en 1946, convertido en sede de los mandos militares británicos, sufrió un gravísimo atentado en el que perdieron la vida 91 personas. Desde este punto, un grupo de periodistas españoles ha recorrido esta semana, junto al escritor judío Marek Halter, algunos de los lugares visitados por los personajes de su último libro traducido al español, El códex Jerusalén (Styria) Editado originalmente en francés en 1999, bajo el nombre de Les Mysterès de Jerusalém y en clave de thriller abre una interrogante sobre el verdadero origen de las tres religiones monoteistas: Islam, Judaísmo y Cristianismo. El tirón de otros títulos como El Código da Vinci y el creciente interés por la religión, debido a la caída de las ideologías según Halter, pone de actualidad este volumen, que, desde su portada española, nos recuerda el conflicto armado en el que vive sumergida la ciudad de Jerusalén. Marek Halter, nacido en Polonia en 1936 e hijo de una poetisa yiddish, escapó junto a sus padres del gueto de Varsovia, refugiándose primero en Uzbekistán y después en Rusia. En la década de los cuarenta se instala definitivamente en París, donde comienza su trayectoria de pintor, actividad que abandona en favor de la literatura. En su haber tiene varios best- sellers de carácter histórico, como La memoria de Abraham El Mesías Sarah (primer título de su trilogía cananea) y actualmente trabaja en otras dos obras: una sobre la vida de la Virgen María, y la biografía de Juan Pablo II, gran amigo del escritor. Ficción y realidad Figura reconocida por sus esfuerzos de mediador en el conflicto entre Israel y Palestina- -es amigo personal de Sharon y de Arafat- Halter ha sido presidente del Instituto Andréi Sajarov, del Instituto Internacional de la Cultura Juive y confundador de SOS Racisme. El escritor confiesa que este libro ha nacido de su amor por Jerusalén, una ciudad única, con una influencia especial y que en él ha querido trasladar al lector una imagen transparente. donde desaparecen los colores Reconoce que esta historia le viene de lejos, tras haber visto hace años uno de los rollos de cobre, encontrados en el Mar Muerto, cuando fue trasladado a París para ser analizado Este descubrimiento es el No habrá una solución al conflicto palestino mientras una parte no reconozca a la otra afirma Halter germen de El códex Jerusalén que tiene como protagonistas a un periodista del New York Times a un investigador italiano, un librero de la Ciudad Santa y al propio Halter, que se incluye en la narración vertiendo en ella una parte autobiográfica. Si bien los comienzos arracan como una novela policiaca en busca de los lugares secretos (en total 64) donde se esconde un inmenso tesoro, el devenir de los acontecimientos lleva al lector a encontrarse con un final inesperado y de mucho mayor calado espiritual. La aparición de un manuscrito que deja una puerta abierta a la posibilidad de un origen común para las tres religiones monoteístas, situándolas en Babilonia, planteando una duda: callar o difundir el descubrimiento. Lo que provocaría una mayor convulsión entre ellas. Pero antes de llegar a ese dilema, por las más de cuatrocientas páginas de este volumen desfilan la mafia rusa, el Mosad (Agencia de Inteligencia de Israel) o Hamás. Ingredientes a los que se suma la inevitable historia de amor y la erudición de Halter. Todo ello, con un atractivo escenario de fondo, los lugares más emblemáticos de Jerusalén, que ahora ha compartido el escritor, como el Santo Sepulcro, el Muro de las Lamentaciones, la puerta de Jaffa o la Explanada de las Mezquitas. Preguntado sobre la solución al conflicto entre Israel y Palestina, es tajante: Cuando hay un enfrentamiento es preciso dialogar y escuchar, y que una parte reconozca la existencia de la otra. Si esto no sucede, es imposible resolver el problema