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25 6 06 CLAVES DE ACTUALIDAD Casa de Saboya Humberto II no quiso a Víctor Manuel como sucesor El nuevo escándalo del Príncipe Víctor Manuel es sólo el epílogo de una vida tormentosa que ya su padre supo entrever. Humberto II sabía que su hijo no podía ser un digno jefe de la Casa de Saboya Por RAMÓN PÉREZ- MAURA Víctor Manuel de Saboya i hay un pretendiente descalificado de antemano para ocupar un trono fantasma, éste es Víctor Manuel de Saboya. Por una razón muy simple: poquísimos de sus compatriotas le estiman, mientras que casi todos le desprecian. Sí lo sé- -reconoce el interesado- en Italia, en determinados círculos, cuando se quiere hablar mal de alguien, se habla mal de mí El problema es que se refiere a los círculos más devotamente monárquicos. Imaginen el resto. Tan contundente cita no corresponde a un texto aparecido esta semana. Su publicación data de 1992 y con esas palabras introducía el historiador Juan Balansó el capítulo de la Casa Real de Italia de su libro Los Reales Primos de Europa El auge y caída de la Casa de Saboya ha sido uno de los más notables de las grandes familias europeas. En 1849 el Príncipe de Metternich, el gran estadista austriaco de su tiempo, se permitía sostener que Italia no era más que una expresión geográfica De hecho, todavía una década después, en 1859, estaba dividida en el Reino de Cerdeña, que incluía en el continente el Piamonte, y estaba regido por los Saboya; el Reino Lombardo- Véneto, bajo soberanía del Emperador Francisco José de Austria; el Ducado de Parma, regido por una rama de los Borbones; el Ducado de Módena y el Gran Ducado de Toscana, regidos por Archiduques austriacos; el Reino de las Dos Sicilias, bajo otra rama borbónica y los Estados Pontificios, regidos por la Monarquía electiva del Papado. Los Saboya son en su orgien- -que se remonta hasta Humberto I, conde de Saboya, en el siglo XI- -una dinastía francesa que muy pronto centró su interés en el norte de la península que hoy es Italia. En 1849, la Corona sarda recae en Víctor Manuel II, que ten- S Humberto II con su mujer, María José, y sus hijos, Víctor Manuel y María Pía, en 1945 drá como su mano derecha al conde de Cavour, gran propulsor de la unidad italiana nucleada en torno a la dinastía saboyana. En 1859 se incorpora Lombardía, en mayo de 1860 Módena y Toscana y en Noviembre las Dos Sicilias, dejando fuera de la unidad peninsular el Veneto, que se uniría en 1866 y los Estados papales que no se integrarían hasta 1870. Pero ya en 1861 Víctor Manuel II es proclamado primer Rey de Italia manteniendo el numeral saboyano en su nombre. Y las armas de la dinastía que reinaría sobre Italia, seguirían siendo las de Saboya, vinculadas al reino sardo. ABC Víctor Manuel se vio sucedido por su hijo, Humberto I, en 1878. Los veintitrés años de su reinado se vieron marcados por serias crisis internas y la hostilidad francesa, lo que le llevó a unirse a Austria y Alemania en la Triple Alianza de 1882. Tuvo sueños imperiales que se vieron frustrados en Etiopía en 1896 y acabaron con su vida a manos de un anarquista en 1900. Víctor Manuel III Así, la historia de la Casa de Saboya como titular del Reino de Italia está esencialmente marcada por el reinado de Víctor Manuel III, entre 1900 y 1946. Baste resumirla diciendo que fue un hombre pequeño para los retos que él mismo se fijó. Pequeño en todos los sentidos: necesitaba de una escalera para subirse al caballo. Y desde su corcel vio llegar la marcha sobre Roma de los fascistas de Mussoli- La vida del último Rey, Humberto II, puede resumirse diciendo que reinó 32 días y se pasó exiliado 36 años, el resto de su larga vida