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10 La Entrevista DOMINGO 25 6 2006 ABC MARIANO RAJOY Presidente nacional del Partido Popular El PP no aceptará nada mientras ETA no anuncie su disolución Afirma que el principal eje de su actuación política es guiarse por la defensa de los intereses generales, lo que proporciona tranquilidad de conciencia y, sobre todo, equilibrio Así aborda un fin de curso político marcado por el proceso de paz y el debate estatutario TEXTO: CRISTINA DE LA HOZ FOTOS: JAIME GARCÍA -Parece que la salida de Maragall confirma un proceso de afianzamiento interno de Zapatero. -Es evidente que Zapatero ha hecho todo lo posible para que Maragall dejara de ser el candidato a la presidencia de la Generalitat. Primero fue el acuerdo con CiU; después la ruptura del tripartito, y ahora la presión a Maragall para que no sea candidato. Una gente que presume tanto de independencia respecto a supuestos poderes centrales, como es el PSC, resulta que ahora la decisión más importante que tienen que tomar no la toman ellos sino que se la toman desde Madrid. -Eso confirma que cada vez maneja más poder, incluso en el PSC. -No lo sé. En cualquier caso, no me importa mucho. Lo que me importa no es lo que pueda mandar o dejar de mandar, cambiar, quitar o echar de la vida política dentro de su partido. Lo que me importa es qué hace en defensa de los intereses generales de los españoles y eso no es algo de lo que pueda enorgullecerse. ¿Cree que la salida de Pasqual Maragall es una consecuencia del referéndum del Estatuto, o estaba todo preparado? -Con el Estatuto ha pasado algo similar a lo que pasó con la ley de Educación. Se aprueba un Estatuto rematadamente malo y al día siguiente se le pide a quien en teoría era su mayor promotor que se vaya. Lo mismo pasó con la ley de Educación. Se aprueba una ley rematadamente mala y al día siguiente se destituye a a la ministra. Yo casi hubiera preferido que siguieran la ministra y el señor Maragall y que no hubiera nuevo Estatuto ni ney de Educación. El tripartito ha sido un fracaso, su único fruto ha sido el Estatuto, y éste acaba cargándose al tripartito y al propio presidente de la Generalitat. Es una etapa, sin duda, para olvidar, lo que pasa es que nos deja una norma muy negativa para los intereses de todos. -Han anunciado un recurso ante el TC. ¿Cuáles serán sus ejes? -Fundamentalmente, lo que hay es un cambio en el modelo de Estado. Aquí se constituye una especie de pseudoconfederación. Se alude en el preámbulo a la existencia d e una nación, lo que contradice a la Constitución; se alude a que la soberanía viene del con- ETA Mientras ETA exista, aunque esté en tregua, nuestra libertad y seguridad están hipotecadas Si el Gobierno quiere negociar con Batasuna o legalizarla, solo puede hacerlo de una manera: derogando la ley de Partidos ESTATUTO CATALÁN La desafección de los electores de ERC y del PSC ha sido notable. No me sorprende en ninguno de los dos casos, sobre todo en el del PSOE; porque todos sabemos que el votante socialista normal siempre ha apostado por la España constitucional CONSENSOS Un país cuyas reglas de juego no las fija la mayoría y no son producto de un acuerdo está condenado a convulsiones constantemente MEMORIA HISTÓRICA Yo creo que la II República no fue ni mucho menos una de las páginas más brillantes de nuestra historia; más bien muchos coinciden en que fue todo lo contrario junto del pueblo de Cataluña; se atribuyen competencias exclusivas del Estado; se establece en qué consiste la legislación básica del Estado, que es en nada; se establece un modelo de relación bilateral propio de un estado confederal y un título de derechos y deberes que es distinto al que tiene el conjunto de los españoles, y diseñan un modelo de financiación que no es aceptable porque quien tiene que decidir cómo gasta e invierte su dinero es el Estado, no las Comunidades. Esos son los argumentos más importantes, que yo resumiría en uno: la liquidación del modelo constitucional, vía reforma de estatutos, sin que a los españoles nos dejen opinar. ¿Pero hasta qué punto se pueden sentir ustedes satisfechos cuando en el referéndum el no ha cosechado sólo un 20 por ciento? -Bueno, nosotros hemos tenido un 11,9 por ciento de votos en las últimas autonómicas en Cataluña. No lo olvidemos. El PP ha sido el partido al que más han seguido sus electores a la hora de dar su opinión sobre el Estatuto. El que más, con una diferencia sustancial, y luego, probablemente CiU. La desafección de los electores de ERC y del PSC ha sido notable. No me sorprende en ninguno de los dos casos, sobre todo en el del PSOE; porque sabemos que el votante socialista siempre ha apostado por la España constitucional, hasta que Zapatero decidió que aquello de la Transición era una cosa que no se había hecho bien. -Usted ha pedido que se paralice cualquier reforma que no cuente con el suficiente consenso. ¿Eso afecta a los Estatutos de Andalucía y Galicia? -Eso afectaría a cualquiera de esos dos. Es una cuestión de puro sentido común. Un país cuyas reglas de juego no las fija la mayoría y no son producto de un acuerdo está condenado a convulsiones constantemente, porque el que llega, como no se siente identificado con las reglas de juego, intentará cambiarlas otra vez. Esta es una de las responsabilidades más importantes de Zapatero ante la opinión pública. -No obstante, ¿existe la posibilidad de que en la reforma del Estatuto andaluz opten, finalmente, por la abstención en lugar de por el voto negativo? -De momento, lo único que hemos hecho es un voto negativo y pedir que no se tomara en consideración, porque entendemos que esto trae sin cuidado a los ciudadanos andaluces y no les aporta absolutamente nada. Han hecho una copia del Estatuto catalán para transmitir que el catalán no era tan malo. El ridículo y la estafa a los ciuda- danos son descomunales. -Ha anunciado que para después del verano presentará una serie de propuestas de reforma constitucional. ¿Las tienen ya preparadas? -Cuando me presenté a las elecciones dije que no creía que fuera necesario hacer ninguna reforma constitucional ni estatutaria. Aquí se han contrapuesto dos principios: el gran objetivo de Zapatero ha sido debilitar al Estado; el mío hubiera sido mejorar la competitividad. Si el presidente del Gobierno anuncia la presentación de una reforma constitucional le diré que hay tres que son mucho más importantes: la primera, suprimir la disposición sobre Navarra para que no viva con una espada de Damocles sobre su cabeza. Es evidente que los navarros no quieren formar parte del País Vasco. Segundo: que los estatutos se aprueben por dos tercios de las Cortes Generales. Es absurdo que para elegir consejeros de RTVE se precise un quórum reforzado y para algo tan importante como un Estatuto baste una mayoría absoluta. En tercer lugar, si alguna reforma es necesaria en España es que queden fijadas claramente las competencias del Estado para que no las fijen los estatutos de autonomía. -También van a a plantear en el programa- marco medidas de rege-