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ABC SÁBADO 24 6 2006 99 MUNDIAL 2006 OCTAVOS DE FINAL ARGENTINA Selecc. José Pekerman 1 Abbondanzieri 4 2 6 3 Coloccini Ayala Heinze Sorín 18 5 8 Maxi Rodríguez Cambiasso Mascherano 10 Riquelme 7 9 Saviola Bravo 9 Pineda 14 Márquez 4 Torrado 6 Osorio 5 Sánchez 1 Zinha 7 Crespo Franco 10 Pardo 8 Méndez 16 Salcido 3 Papeles asumidos ENRIQUE ORTEGO Argentina y México se encuentran en un octavo de final de los previstos en la lógica de las quinielas, aunque la marcha de los dos KAISERSLAUTERN. Difícil lo tiene el arrogante La Volpe para cumplir su promesa. Antes de salir de México, este argentino que dirige a la tricolor con ardor- -parece nacido en Aguas Calientes- -y éxito desde febrero de 2003, prometió que el equipo pasaría la barrera maldita de los octavos en la que ha caído en los tres últimos Mundiales. Sabía que Argentina podía ser su rival, pero lanzó el reto. Ahora tiene la oportunidad de cumplirlo, aunque se antoja harto complicado si se analiza lo que han hecho ambas selecciones en la primera fase. La Volpe, campeón del mundo con Argentina en 1978- -tercer portero y no jugó- -sabe que si pierde puede ser su adiós a la selección. Enfrentado a la afición, a la prensa y a Hugo Sánchez, su enemigo público número uno desde que los dos eran jugadores, nadie conoce mejor cómo se puede desmontar la máquina albiceleste. En la Copa América 2004, México se impuso a Argentina (1- 0) y empató en la Copa Confederaciones 2005, en la que repitió resultado ante Brasil. Para que la historia se repita, mucho tendrá que apretar su selección. Sus esperanzas se basan en la vuelta de Borgetti en ataque y en la competitividad que demuestra el equipo siempre que se enfrenta a equipos importantes. México mantendrá su defensa de tres centrales, en la que el bar- equipos haya fortalecido más si cabe el favoritismo de los Riquelme y compañía. Los de Márquez parecen desgastados en demasía celonista Márquez es el jefe. Por delante, dos volantes- tapones, Pardo y Torrado, con dos laterales avanzados, Méndez y Pineda. El brasileño naturalizado Zinha ocupará la plaza del sancionado Luis Pérez. Arriba, la vuelta del delantero del Bolton, máximo goleador (14) de las fases de clasificación de todos los continentes, es la gran baza. Lesionado ante Irán en el primer encuentro, no jugó contra Angola porque su entrenador pensó que no lo iba a necesitar (0- 0) También lo reservó contra Portugal para que llegara fresco a octavos. Nadie entendió muy bien una decisión que ha puesto más en el disparadero al controvertido técnico. El examen que tiene por delante ante Ayala será para nota. Argentina es- Selecc. Ricardo Lavolpe MÉXICO Argentina Suplentes México 12- Leo Franco, 23- Ustari, 21- Burdisso, 15- Milito, 17- Cufré, 13- Scaloni, 22- González, 16- Aimar, 19- Messi, 11- Tévez, 20- Cruz, 14- Palacio 12- Corona, 13- Ochoa, 18- Guardado, 22- Rodríguez, 2- Suárez, 21- Arellano, 20- García, 23- Pérez, 9- Borgetti, 17- Fonseca, 15- Castro, 11- Morales Riquelme volverá a ser hoy el hombre clave en el fútbol ofensivo del equipo argentino 24 de junio 21.00 h. (La Sexta) Massimo Busacca (Suiza) tá confiada. No lo dicen su técnico ni sus jugadores, pero se palpa en la tranquilidad que reina en la concentración. Hasta ahora nadie ha repetido una actuación tan completa como la suya ante Serbia ni marcado media docena de goles. Burdisso será sustituido por Coloccini, como sucedió sobre la marcha contra Holanda. Pékerman insiste en jugar con un central de lateral. El resto del once, el titular. Riquelme y Sorín se encontrarán con su compañero del Villarreal Guillermo Franco, argentino nacionalizado mexicano que no es titular. Pero tiene más morbo el duelo entre Saviola y Márquez. Coincidieron en el Barcelona antes de que el club prefiriera ocupar una plaza de extranjero con el mexicano y cediera al argentino al Mónaco. Hiddink, el héroe que no cesa JOSÉ MANUEL CUÉLLAR Pocos técnicos como Guus Hiddink, con el palmarés que se está haciendo en los últimos años. Selección que pilla, selección que hace una heroicidad de la sabia mano del holandés. Su magia nunca cede, siempre está presente y la aureola que crea entre sus jugadores es cada vez más grande. Su equipo, Australia, ha conseguido el pase a octavos y se convierte así en la tercera selección que Hiddink ha llevado a esta meta. Ya lo hizo con Holanda en 1998 y con Corea del Sur en 2002. No es un asunto menor, puesto que Australia apenas había logrado hasta ahora acceder a una fase final de un Mundial. La última y única vez que lo logró fue hace 32 años, cuando un equipo semi profesional dirigido por el serbio Rale Rasic consiguió dicha clasificación al vencer 1- 0 a Corea. Además, Hiddink se convierte con este hito en el único entrenador, junto con Milutinovic, en sobrevivir a la primera fase de los Mundiales con tres países diferentes. Ahora, con Australia, la figura de Hiddink lleva camino de convertirse en un mito. Es un auténtico mago dice Viduka a todo el que quiera oírle. No es el único que lo dice. El ex entrenador del PSV Eindhoven alcanzó un rango de semidiós en Corea del Sur después de llevar a su equipo a las semifinales del Mundial 2002. Hasta tal punto ha llegado tal devoción que la ciudad holandesa de origen de Hiddink, Doeticnhem, se ha convertido en lugar de peregrinaje para los coreanos cuando visitan Holanda. En estos momentos, los australianos están viviendo una sensación similar y los jugadores de dicha selección no paran de cantar loas a su entrenador: Cuando la presión se vuelve enorme, toma las decisiones adecuadas, y siempre acierta. Es un genio dice el defen- sa Lucas Neill. Un buen ejemplo de esto se ha visto en el último partido jugado ante Croacia, y donde Australia necesitaba al menos el empate para pasar. Hiddink recurrió a la gran figura australiana, Harry Kewell, a pesar de que el jugador del Liverpool apenas estaba recuperado de una compleja lesión de aductores. Pero Hiddink vio cómo Kewell se esforzaba al máximo para jugar: Hizo gimnasio, se entrenó a tope, trabajó duro y comió bien, se moría por jugar recuerdan los fisioterapeutas australianos. Hiddink creyó en él, lo puso en el equipo y Kewell marcó el gol que clasificaba a Australia para octavos. Guus Hiddink lleva camino de convertirse en un mito también en Australia