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11- 11 S 6 LOS SÁBADOS DE Si viaja con niños, duplique la precaución Los más pequeños son también los más vulnerables a los peligros de viajar a países tropicales. Además de los riesgos que afectan a los mayores, los niños están expuestos a muchos más. Ellos son más sensibles a la radiación ultravioleta, y se deshidratan fácilmente. Esta situación clínica puede derrumbar a un niño en pocas horas. Por otro lado, los viajes en avión pueden causar molestias a los bebés, debido a los cambios repentinos de presión. No se debe llevar en avión a recién nacidos de menos de siete días. Durante el vuelo, si es largo, no se debe alimentar a los niños con tanta frecuencia como en casa, porque existe una distensión abdominal por expansión de gas intestinal. También son peligrosas las grandes oscilaciones de temperatura entre el día y la noche que se producen en estos lugares, porque los niños no las regulan como los adultos. Por eso resulta indispensable elegir ropa tanto fresca como de abrigo a la hora de hacer el equipaje. En todo caso, nunca se debe exponer al niño a circunstancias que sean extremas o extenuantes. Si, cuando llegue al país de destino, piensa moverse en un automóvil, debe tener en cuenta que en algunos lugares puede ser muy difícil encontrar una silla de viaje especial para el traslado del niño en coche. Si tiene alguna duda, llévela desde el lugar de partida del viaje. Si el niño ingiere alguna planta o vegetal, recuerde recoger una muestra para saber cuál es en caso de que sea necesario. Los niños corren especial peligro cuando viajan a zonas de riesgo. En la imagen, un bazar de El Cairo AP PRECAUCIONES ESPECÍFICAS Embarazadas Posponga el viaje si ello supone estar muy lejos de una atención obstétrica adecuada o si le expone de forma importante a algunas enfermedades. No viaje durante el último mes de embarazo ni hasta siete días después del parto. Si tiene que vacunarse, sopese riesgos y beneficios. La de la fiebre amarilla, por ejemplo, puede ser considerada a partir del sexto mes de embarazo y cuando el riesgo de exposición sea mayor que el riesgo para el feto. Pero la clave para la salud del turista está en la prevención. La asistencia después del viaje es mucho más sofisticada, con más complicaciones. Se recomienda que entre cuatro y seis semanas antes de partir a un lugar del trópico o del subtrópico se pase por el médico. Esta previsión es necesaria para la quimioprofilaxis y porque algunas vacunas tardan días en hacer efecto. En España hay 48 centros de vacunación internacional que se reparten por todas las comunidades autónomas. Las vacu- Personas mayores Antes de planificar un viaje de larga distancia, pida consejo médico. Si viaja en avión muchas horas, tome muchos líquidos y coma algo ligero. Lleve ropa suelta y cómoda. Muévase frecuentemente por los pasillos. Es recomendable el uso de medias de compresión gradual especialmente diseñadas para viajar en avión. Para evitar los efectos perjudiciales del calor y el cansancio, disponga jornadas no muy densas en actividades y con descansos. nas que más suministran son las de fiebre amarilla, cólera, encefalitis japonesa, encefalitis centroeuropea, enfermedad meningocócica, hepatitis A, hepatitis B, fiebre tifoidea oral, inyectable y tétanos- difteria. Es imprescindible llevar un buen botiquín. Debe contener: repelentes de insectos que contengan DEET, IR 3535 o Icaridin, antisépticos, vendas, apósitos esterilizados, tijeras, imperdibles, sales de rehidratación oral, analgésicos, antiinflamatorios y antihis- Enfermos crónicos Cardiovasculares: es frecuente la aparición de trombosis venosa. Realice movimientos con las piernas durante el viaje y evite el consumo de alcohol. Diabetes mellitus: lleve por duplicado el material para el control de la glucosa. No olvide tabletas de glucosa y alimentos o glucagón. Respete los horarios de comidas y camine con regularidad. Alérgicos: viaje con el documento que describe su alergia. Si es a picaduras de avispas o de abejas, lleve adrenalina y corticoides. tamínicos. Además, debe añadir la medicación que requiera el país visitado, cremas solares con factor alto de protección y pastillas potabilizadoras del agua. Si es un enfermo crónico, no olvide llevar su historia médica traducida al inglés, para evitar problemas en aduanas o consultas médicas del país elegido. La diarrea es la enfermedad más habitual en los viajes. Suele aparecer en la primera semana. Consulte a su médico sobre fármacos para rebajar su incidencia, so- bre todo si va a viajar a países donde no tiene garantías respecto al consumo de alimentos y bebidas. Los cuadros de deshidratación que acompañan a la diarrea pueden ser muy perjudiciales, en especial para los niños. Se ha de beber mucha agua, con sales y glucosa, y someterse a un régimen blando durante varios días. Infórmese Cada día existen más fuentes a las que acudir en busca de información y pautas sobre la medicina del viajero. La campaña ministerial La salud también viaja está recogida en la web de Sanidad (www. mcs. es) en el apartado de salud pública. Explica dónde están los centros de vacunación internacional, recoge consejos sanitarios para el viajero, explica qué vacunas y antipalúdicos son recomendables para cada viaje y da una lista de la situación sanitaria mundial por países. Además, la Sociedad Española de Medicina Tropical y Salud Internacional avala la información del portal www. viajarsano. com, donde puede encontrar una completa guía del viajero con todos los consejos necesarios para disfrutar de unas vacaciones seguras y sin sorpresas a la vuelta.