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ABC SÁBADO 24 6 2006 Madrid 39 Agarrados de la mano, la madre nigeriana privada durante cuatro años de su hijo, le recuperó del todo. Ayer, la Comunidad de Madrid retiró la tutela que ejercía sobre él y se lo entregó. Forzada a ejercer la prostitución hasta el pago de los 45.000 euros que le exigía la red que retuvo a su bebé, ambos emprendieron por fin un viaje juntos, dispuestos a partir de cero Al fin somos una familia completa TEXTO: M. J. ÁLVAREZ MADRID. El final feliz ya es un hecho. La madre y su hijo nigeriano, que en sus cuatro años de existencia apenas habían compartido unos días, empezaron ayer una nueva página en sus vidas; se reencontraron ayer del todo. A las once de la mañana salieron, felices, risueños y cogidos de la mano del centro de protección en el que permanecía el menor, desde que fuera liberado por la policía del piso en el que le tenían retenido sus captores en Móstoles. A partir de ahora pasarán juntos las 24 horas, sin ninguna restricción. La pesadilla ha terminado para ambos con la entrega por parte de la Comunidad de Madrid del pequeño a su progenitora, Joe David O. de 27 años, tras dejar la administración regional de ejercer su tutela por considerar que el mejor lugar para su desarrollo es el núcleo familiar, tras los informes positivos emitidos. La joven vive en pareja con Antonio desde hace casi dos años y hace siete meses tuvieron un bebé. Es un sueño hecho realidad. Jamás pensé que mi vida fuera a dar un giro tan inesperado. Al fin somos una familia completa explicó la nigeriana, sin dejar de mirar con ternura el tantas veces añorado rostro de su retoño, al fin recuperado. fuerzas para dejar de ejercer el oficio. Joe cumplió escrupulosamente con los pagos mientras soportó su trabajo Ni que decir tiene que al dejar de ganar ese dinero tan suculento para sus explotadores, no pudo recaudar la cantidad exigida, lo que explica el largo cautiverio al que ha estado sometido su pequeño y el miedo no ya a no verle jamás, sino a que acabaran con su vida. Sólo pudo pagar la mitad. Las amenazas y las intimidaciones, con el pequeño como moneda de cambio, se recrudecieron. Lo dramático de la situación hizo que la joven le contara a su compañero su tragedia de cabo a rabo. Por miedo le había ocultado su secreto: su hijo y su retención. Ambos denunciaron los hechos a los Mossos d Esquadra (Lérida) hace un año. En mayo el caso llegó a la Policía nacional de Madrid que acabó con el cautiverio del menor. Lo demás ya es historia. Seguimiento El trío emprendió ayer un viaje Granada, donde les esperaba el menor de la familia. El mayor seguirá siendo objeto de seguimiento psicológico y educativo durante un tiempo. Los servicios sociales seguirán su evolución muy de cerca. La convivencia en su nuevo entorno y su adaptación. Nadie sabrá por lo que pasó nunca, por desgracia la víctima no puede contarlo. Apenas habla y sufre bloqueos, atribuibles a la falta de estimulación recibida, pues no hay que olvidar que pasaba la mayor parte del tiempo solo y aislado. Sus dificultades pueden obedecer también a que quienes le retenían hablaran un dialecto nigeriano. Los educadores que han estado estos días en contacto con él indican que ha experimentado progresos. Reconoce ya algunas palabras, y, sobre todo, la figura de su madre y de su pareja. Reacciona ante su presencia con evidentes muestras de alegría. Las mismas con las que ayer emprendió rumbo a su nueva vida. Joe y su compañero sentimental han visto cumplido su sueño Su sueño convertido en pesadilla Ambos se acaban de conocer, prácticamente, y ahora tendrán que fraguar y consolidar su relación, bruscamente interrumpida. La dramática historia de esta joven se ha escrito miles de veces con ligeras variaciones: huyó de la pobreza y las penurias de su país que la condenaban de por vida y se encontró con que aquí le esperaba un calvario que jamás pudo sospechar. Llegó a España embarazada de siete meses, después de emplear año y medio en recorrer medio continente africano. Obligada a ejercer la prostitución por la red mafiosa que la introdujo ilegalmente en España y la misma que le arrebató de inmediato a su hijo, al que tuvieron secuestrado como EFE El pequeño salió del centro dando saltos y reconoce con alegría a su madre y su pareja Su evolución será seguida muy de cerca por parte de los servicios sociales aval hasta el cobro de la supuesta deuda contraída con la organización: 45.000 euros. El precio de un sueño con- vertido en su peor pesadilla. Tan pronto como les fue posible a los integrantes de la red, la vendieron y, con ello, traspasaron la deuda. Una pareja nigeriana integrante de la banda se quedó con el pack completo y a ella la enviaron a un club de alterne. Tenía que ganar el dinero que les tenía que devolver puntualmente a la red si quería volver a ver a su hijo de nuevo. Joe cumplió escrupulosamente con los pagos mientras pudo soportarlo. Estuvo dos años ejerciendo en la Casa de Campo y en distintos prostíbulos de carretera de distintas ciudades. En uno de esos sórdidos lugares conoció a su compañero sentimental, Antonio, de 34 años. Su relación le dio