Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
70 Espectáculos VIERNES 23 6 2006 ABC VIERNES DE ESTRENO La polifacética actriz vuelve a los cines tras su anterior estreno con Aranda en Tirante el Blanco Todo el bien del mundo Melodrama con gracia Argentina 2004 Director: Alejandro Agresti Intérpretes: Mónica Galán, Carlos Roffé, Ulises Dumont E. R. MARCHANTE y lo hace con una rítmica comedia francesa, un sueño que tenía desde que decidió meterse en el mundo de la interpretación. De pequeña incluso quería ser francesa declara Leonor Watling: En Mala leche soy una Amelie empapada en crack TEXTO: JOSÉ EDUARDO ARENAS l argentino Alejandro Agresti está a punto de cambiar de vías y estrenar su película americana La casa del lago pero antes ha encontrado pantalla para esta otra que presentó hace un par de años al Festival de Venecia con el sugestivo y enrevesado título de Un mundo menos peor y que la precaución de nuestro cine lo ha convertido en el más llevadero de Todo el bien del mundo Una de las virtudes de este director es que la osadía y el ingenio no se le acaban en sus títulos (ganó la Concha de Oro en 1998 con El viento se llevó lo qué y deja algo de todo ello para la historia que cuenta a continuación y para los personajes que modela siempre con carne y hueso. Todo el bien del mundo es una película esencialmente bonita con unos personajes reconocibles y humanos, que afrontan sus problemas y dilemas de un modo tan cercano que uno casi entra al remate. Se centra en una búsqueda y un encuentro, la de una madre y sus hijos con el padre desaparecido entre las zarpas de la dictadura y reaparecido repentinamente en un pueblo costero y tranquilo, entre amnésico y agostado. No cuesta ningún trabajo saltar por encima de algunos lugares sabidos o previstos, de algunas ternuras y durezas, y encontrarse cara a cara con lo bueno de esta película, con su esponjoso sentido del humor, con sus diálogos también húmedos y vivos, con su voluntad de ser una película valiosa y eficaz, que se pega fácil a la piel, y con unos personajes casi tan buenos como los actores que los interpretan: Ulises Dumont, que es siempre puro belcro aquí está al quite constantemente junto a los protagonistas, Carlos Roffé, Mónica Galán, Julieta Cardinali y Rodrigo Noya. Tampoco es preciso oler lo que de metafórico tiene este relato de familia rota (país roto) que quiere recomponer sus pedazos para aspirar su profundo contenido emocional, con un musculoso espíritu melodramático que empuja y al que Agresti, sabiamente, combate con sarcasmo y buena literatura impidéndole hacerse por completo con la película. Porque esta película es exclusivamente de su espectador. E s una actriz camaleónica que disfruta enormemente con la variedad de los personajes que le ofrece el cine. Es capaz de pasar de las manos de Isabel Coixet, a las de Arturo Ripstein, Aranda o Ray Loriga, y todo con la misma facilidad que muda su estado anímico al emprender una canción tras otra ante el público que sigue y adora su faceta de cantante, parcela ésta en la que triunfa igualmente con su grupo Marlango, formado también por Alejandro Pelayo y Óscar Ybarra. España, Japón e Italia son tres plazas rendidas a su arte. En agosto grabarán el tercer álbum. Estos datos los facilitaba a ABC la actriz, de la que llama poderosamente la atención la calidad de su piel, un don añadido a la hora de ponerse delante de una cámara, por atraer las luces. Y es de ahí, de los platós, de donde apenas sale. Hoy, por ejemplo, se estrena una película bastante loca y peculiar, Mala leche rodada en Francia bajo la dirección de Patrick Alessandrini. De esta manera, Wat Me hacía ling vio su sueño cumilusión una plico, el de rodar en Francia, algo que llecomedia vaba en la cabeza inabsurda cluso desde antes de francesa, empezar en su profeque fuera sión y soñara que un día iba a ser actriz. nada sutil Como sus personajes, que por cortos que sean, gozan de una impronta que hace que no los olvidemos, aquí, en Mala leche sucede lo mismo. Se trata de una comedia de ritmo endiablado y todos tienen su momento. La actriz adopta la mirada y calidez de la famosa Amelie y la equipa con un cerebro de lo más práctico, una mutación que ella simplifica con un es una Amelie empapada en crack La cinta llega a nuestras pantallas con un poco de retraso, debido a unos problemas de financiación para rematar el filme como se deseaba, al menos así nos lo hizo saber un contento Patrick Alessandrini, ante la perspectiva de encontrar en nuestro país el equivalente en espectadores que en Francia, donde obtuvo una audiencia de más de millón y medio de seres pasando por la taquilla. Watling recuerda que leyó el guión y le interesó enseguida por su ritmo desaforado. Todo un reto para un director que iba a rodar su primer largometraje. Igualmente, le viene a la cabeza que el año en que se realizó Mala leche también trabajé con Almodóvar en Hable con ella Esta comedia absurda narra la historia de Simón Variot, un joven y brillante estudiante de arquitectura con muy mala suerte. E Leonor Watling Por casualidades del destino, muere atropellado por Vincent Porel, que es la persona que más odia en el mundo y, para colmo, se reencarna en el hijo que la mujer de Porel tiene posteriormente. Simón aprovecha lo que le ha sucedido para vengarse narra la actriz. Como ve- -añade- es una comedia muy macarra. Me hacía ilusión hacer una comedia absurda francesa, que fuera un poco bestia y nada sutil. Podría decir más: no es una comedia fina, ni de juegos de palabras, es una slapstick o comedia de situación, con la premisa de que un bebé se quiere suicidar La actriz opina que tomo la misma ABC distancia con el cine español que con el norteamericano. Con esto quiero decir que al leer un guión logro distanciarme y ser más objetiva. Con los franceses es diferente. Así que me tiré de cabeza en el proyecto. Alessandri- -prosigue- -tenía la intención de desacralizar el mundo de los bebés y, de paso, en de los papás y las mamás. Su idea era plasmar en la pantalla lo que ocurriría si un bebé no tiene en la cabeza nada bueno El director aclaró que lo más difícil fue la elección del niño protagonista, para lo que se hizo un cásting con más de seiscientos bebés. Estuvo dos meses en una guardería especial.