Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
64 Espectáculos VIERNES 23 6 2006 ABC VIERNES DE ESTRENO Ricardo Darín interpreta a Nicolás, un cuarentón que dedica su vida a inventar juegos, en La educación de las hadas Después de siete años en los que no ha perdido, ni mucho menos, el tiempo, el director albaceteño vuelve a ponerse tras la cámara con La educación de las hadas en la que cuenta con el respaldo de actores como Ricardo Darín, Iréne Jacob o Bebe Cuerda regresa al bosque animado TEXTO: ANTONIO VILLARREAL MADRID. Desde luego, no puede decirse que a José Luis Cuerda le haya ido mal como productor. Es incluso comprensible que, tras financiar éxitos de taquilla como Los otros de Alejandro Amenábar, haya pasado siete años sin ponerse tras una cámara, pero, afortunadamente para sus seguidores, ha vuelto a la acción. Me he gastado todo el dinero de Los otros y me he visto obligado a volver a rodar bromea Cuerda, cuya última película hasta la fecha La lengua de las mariposas de 1999) guarda muchas reminiscencias con su nuevo trabajo: La educación de las hadas donde el director vuelve a demostrar su habilidad para sacar el máximo rendimiento a los niños (en esta ocasión es el joven Víctor Valdivia) y a los bosques, donde recrea un espacio mágicorealista, o paradigma de un microcosmos, porque el bosque dulcifica la imagen de ese áspero mundo según Cuer- da. En el bosque, los nudos del argumento van desatándose lentamente. El empujón que Cuerda necesitaba para volver a la silla del director se lo dieron la novela homónima de Didier Van Cauwelaert y su amigo, el también director Gerardo Herrero, que demostró sus acertadas dotes para la adaptación con su reciente Los aires difíciles y a quien Cuerda agradece la oportunidad que me brindó de leer esta novela. En su adaptación decidí enfrentarme a ella por lo derecho, conservando los valores literarios. Es una adaptación muy ajustada al sentido general de la historia, aunque en el libro había particularidades como un doble narrador, los elementos fantásticos de la trama eran perfectamente reductibles Para encabezar el reparto, Cuerda ha elegido en esta ocasión al argentino Ricardo Darín, cuyo trabajo Nueve Reinas Kamchatka ha demostrado ser igualmente satisfactorio cuan- A DESTACAR QUE... Para el director, hay que mirar a los ojos de Ricardo Darín, detrás de su cristalino hay ternura, dolor, miedo, fiebre infantil, angustia inquisitiva. Hay que mirar los brazos de Víctor. Se abrazan al cuello de los que quiere, a los árboles que sirven de antena para convocar a las hadas, a un clavo ardiendo. Las ascuas de la cara de Bebe se avivan a cada palo que recibe en las costillas, en la inteligencia o en el miocardio. Y la barbilla de Ingrid actúa como plomada de su zozobra sentimental, vital Estas son, para Cuerda, las partes del cuerpo de la película, que, por cierto, se retrasó en su rodaje debido a diversos factores como el embarazo de Iréne Jacob y a que el bosque no tenía aún el aspecto otoñal que debía mostrar en pantalla, y que para Cuerda era primordial para conseguir el tan deseado microcosmos. do no trabaja con Campanella El mismo amor, la misma lluvia El hijo de la novia Así, el director albaceteño se manifestó muy satisfecho con el trabajo de Darín. Incluso cuando hablé con Didier- -Van Cauwelaert, autor de la novela- me comentó que no conocía actor alguno en Francia que pudiera hacer el personaje mejor de lo que lo hizo Darín Pero la multiculturalidad del reparto no acaba en Darín, sino que empieza en él. La actriz francesa Iréne Jacob (conocida por su trabajo en películas como Rojo de la trilogía de Kieslowski; Más allá de las nubes de Antonioni y Wenders, u Otelo de Kenneth Branagh) hace de pareja del actor argentino en el filme, amén de celosa guardiana de un secreto que contiene la clave de la película. Su participación ha venido propiciada por el énfasis que Cuerda puso en contar con ella. Conocía la novela. Hablé con José