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ABC VIERNES 23 6 2006 Sociedad 55 Ciencia Tela de araña del Cretácico Lugar del hallazgo Escucha (Teruel) Tela de araña Formación del ámbar Resina 4 Sedimentos 5 1 Tamaño real de la piedra encontrada 4,4 mm 8,3 mm Hace 110 millones de años La resina que producía el árbol comenzó a deslizarse por el tronco 2 La resina alcanzó a la tela de araña, comenzó a arrastrarla desgarrándola y mezclándose con ella 3 La masa de tela de araña y resina cayó al suelo Durante miles de años se depositaron sedimentos sobre la resina, que a su vez sufrió un proceso de solidificación La erosión sufrida por el terreno durante 110 millones de años deja al descubierto la piedra de ámbar con la tela de araña en su interior C. Aguilera Científicos españoles hallan en Teruel el fósil de telaraña con insectos más antiguo del mundo Tiene unos 110 millones de años y se ha conservado dentro de una gota de ámbar depositado en la colección de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel- Dinópolis y su estudio permitirá conocer la evolución de las telarañas DANIEL MEDIAVILLA MADRID. Hace unos 110 millones de años, en lo que ahora es Escucha, en la provincia de Teruel, una araña de la familia de las Araneoidea debía de estar satisfecha. En su tela había atrapado un jugoso menú a base de ácaro, escarabajo y avispa. Después de alimentarse con sus tejidos internos, la araña los abandonó sobre su trampa, muertos y vacíos. En algún momento, la tela se quedó pegada a la resina de una planta cercana y se rompió. Después, la resina, junto con el trozo de tela y las presas de la Araneoidea se solidificó, y se fosilizó, conservando en su interior la tela de araña más antigua que se conoce hasta ahora. El hallazgo se publica esta semana en un artículo de la revista científica Science Sus autores son Enrique Peñalver, colaborador del Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva de la Universidad de Valencia, el investigador del Departamento de Entomología del Museo Americano de Historia Natural David A. Grimaldi, y Xavier Delclòs, del Departamento de Estratigrafía, Paleontología y Geociencias Marinas de la Facultad de Geología de la Universidad de Barcelona. El pedacito de ámbar- -de un tamaño menor que el de una uña- -contiene 26 hebras de telaraña con un ácaro, una pata de avispa y un escarabajo adhiriéndose a un hilo pegajoso en el que b El fósil está pueden observarse incluso las pequeñas gotas del pegamento que impregnaban la red que la araña utilizó para atrapar a sus víctimas. Los insectos que se observan en el fósil pertenecen a grupos ya extintos, pero, como señala David Grimaldi, su tamaño y diversidad son precisamente los que uno esperaría ver en telarañas modernas El hallazgo, según el científico norteamericano, podría indicar que las arañas han estado pescando insectos en el aire desde hace mucho tiempo y es posible que las desafiantes trampas de seda de estos animales de principios del cretácico hayan presionado a varios tipos de insectos voladores para evolucionar El secreto de su éxito La diminuta estalactita de ámbar encontrada en Teruel también proporciona información sobre el éxito de las Araneoidea frente a otras familias de arañas como las Deinopoidea La alta diversidad de las primeras se asocia, en primer lugar, con el cambio evolutivo que permitió a este tipo de arácnidos sustituir su primitivo hilo por uno más eficaz, viscoso y con capacidad adhesiva; y en segundo lugar, con la modificación de una posición horizontal de las redes, a una orientación vertical que aumentaba la capacidad de la telaraña para capturar insectos voladores. Ambas características se confirman en el fósil hallado en Escucha. Además, los investigadores consideran que la disposición de las hebras en el interior del fragmento de ámbar sugieren que la tela podría tener una forma orbital- -la clásica red en forma de rueda- aunque otro tipo de telarañas también serían posibles. Detalle de una avispa atrapada en la telaraña fosilizada SCIENCE En el fragmento de ámbar se pueden observar las gotitas de pegamento que hacían adherente la red Los fósiles de telaraña se encuentran entre los más raros y casi nunca tienen tanto contenido El hallazgo sugiere que las telas de araña afectaron a la evolución inicial de los insectos Los fósiles de telarañas se encuentran entre los más raros que existen. La seda que las arañas emplean para elaborar sus redes no se fosiliza con facilidad, y en las pocas ocasiones en que se encuentra algún resto, suele tratarse de hebras aisladas. El fragmento de telaraña fosilizado más antiguo que se conoce, por ejemplo, consiste en un sólo hilo de seda con gotas de pegamento hallado en Líbano en 2003 y datado en alrededor de 130 millones de años. Desde su aparición hace 385 millones de años, las arañas han tenido un destacado papel ecológico en el ecosistema terrerstre y han sobrevivido gracias al uso del hilo para construir telas con el fin de atrapar insectos saltadores y voladores. Descubrimientos como el de Escucha permitirán comprender mejor cómo fue su evolución.