Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
94 Deportes NBA FINAL JUEVES 22 6 2006 ABC Wade, genial, da el anillo a Miami El sexto partido se decidió en Dallas (92- 95) con 36 puntos del escolta MIGUEL ÁNGEL BARBERO MADRID. Quien la sigue, la consigue. En la época moderna de la NBA, los Heat de Miami son el primer equipo de expansión que se hace con el anillo. Lo tuvieron cerca los Magic (precisamente con Shaquille O Neal en sus filas en 1995) pero ningún otro había llegado tan rápido desde entonces. En 1988 debutaron en la competición junto a Orlando y Minnesota. Y la política profesional de ir premiando con las primeras rondas del draft a estos conjuntos sirvió para que desde el comienzo contaran con figuras en sus plantillas. Rony Seikaly, Alonzo Mourning, Glen Rice, Eddie Jones, Tim Hardaway o Steve Francis pasaron por las filas de una franquicia que estaba llamada a hacer grandes cosas. Florida reproducía el glamour de Hollywood en la costa Este. La gente guapa llena las primeras filas del pabellón (aparte de los accionistas, Gloria Stefan o Julio Iglesias, es fácil ver a su hijo Enrique, a Kournikova o a Boris Becker) pero los triunfos se resistían. Por eso, desde hace una década decidieron apostar por un ganador para llegar a lo más alto: Pat Riley. El técnico lo había sido todo en los Lakers y era el más preparado para conseguirlo, por lo que le dieron plenos poderes: entrenador y presidente. Pero los resultados no llegaban y mister gomina decidió tomarse un periodo sabático y encerrarse en los despachos. La temporada 2003- 2004 significó un punto de inflexión. Dwyane Wade se incorporó al equipo desde la Universidad de Marquette y Stan Van Gundy tomó las riendas del equipo. La semilla del éxito se estaba plantando. El escolta, oscurecido en el draft por Le- DWYANE WADE MVP de la final Irrumpió de la nada para acabar con una media de 34,7 puntos en las finales y darle a Miami el anillo Por una vez ganó el chico bueno M. Á. B. MADRID. El caso de Dwyane Wade es el del sueño americano. El vivo ejemplo del personaje salido de la nada (o de algo peor) y que consigue llegar a lo más alto. Y, por si fuera poco, por el camino del Señor. En una sociedad en la que predominan los tatuajes, los pendientes y los andares cansinos, Flash parece salido de otro mundo. Es el yerno perfecto que toda madre querría para su hija. Educado, callado, religioso, amante de su familia y poco dado a las juergas nocturnas. Toda esta visión de la vida la aprendió por oposición. Nació en un suburbio de Chicago y hasta los siete años vivió en un entorno de violencia, droga y prostitución. Y aunque una hermana le rescató y le llevó a vivir con su padre (y con los cuatro hijos de otra relación) esos pensamientos nunca le abandonaron. La vida le dio muchas patadas, pero en lugar de guardar rencor e intentar devolverlas decidió vivir de un modo totalmente opuesto. A base de talento, trabajo y unas cualidades innatas para el baloncesto, fue creciendo como jugador en Miami hasta llegar a lo más alto justo en estas finales. Ya es MVP, el reconocimiento de los elegidos. Y las comparaciones con Michael Jordan, más que odiosas, se han vuelto evidentes. En lo bueno, por su capacidad anotadora; en lo malo, por sus adicciones. Pero que nadie se asuste; no le ha dado por el juego, sólo por coleccionar zapatillas. Tiene más de mil pares. Pat Riley, alma de Miami, levanta el trofeo con sus jugadores Bron James y Carmelo Anthony, tuvo un arranque triunfal (16,2 puntos) y sirvió de complemento perfecto a Lamar Odom y Caron Butler para meterse en los playoff de tirón. Luego, los movimientos mágicos de Riley para ha- FOTOS: REUTERS cerse con Shaquille O Neal, Gary Payton y Alonzo Mourning, primero, y Antoine Walker, Jayson Williams y James Posey, después, hicieron que las opciones de ganar el anillo comenzaran a ser reales. El nuevo Jordan En ese punto, al laureado preparador le entró el miedo. Vio que Van Gundy no sacaba todo el partido a ese grupo y decidió relevarle en el banquillo. Sabía que eran carne de campeones y quería ser él quien terminara la labor. Dicho y hecho. Desde mediados de esta campaña, Riley recuperó el carácter ganador que le reportó cuatro anillos y, de la mano de otro hombre bien impregnado de ese carisma, Shaquille, tiró del carro hasta llegar a la final. En ella, el 2- 0 que recibieron en Dallas hizo sufrir a más de uno. Hasta que apareció la joya de la corona, el héroe escondido que tenía que aprovechar su momento: Flash Wade. Con unos últimos cuatro partidos por encima de los 35 puntos, se convirtió en el referente de los Heat y les guió a una remontada (la tercera de la historia) que no se vivía desde 1977. La última noche fue la de la explosión definitiva de Dwyane. Con 36 tantos (cuatro en los últimos 26 segundos) llevó a Miami a la victoria (92- 95) Desde el descanso (48- 49) los Heat siempre fueron por delante y fue su sangre fría en los tiros libres finales la que obró el milagro: los Lakers redivivos, Jordan reencarnado. Revival en la NBA.